El otoño más desastroso de la década

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Incencios forestales 2011: Más de 60.000 hectáreas han ardido hasta Octubre.

Octubre 2011.  A pesar de que los datos provisionales que emitieron ministerios y comunidades autónomas a finales de septiembre contabilizaron alrededor de 40.000 hs. arrasadas por los incendios, octubre se ha presentado como uno de los meses más trágicos de las últimas décadas: 20.000 hs. han ardido en los últimas semanas (más de 10.000 sólo en Galicia), han fallecido 3 personas: un brigadista y dos agricultores; más de 400 focos activos sólo en Orense, 30 incendios simultáneos en Asturias, las brigadas de la Unidad Militar de Emergencias en alerta permanente. ¿Qué está pasando este otoño? ¿Existen los suficientes dispositivos humanos y técnicos  para afrontar los incendios forestales?

Los primeros datos oficiales que emitieron ministerios y Comunidades Autónomas a finales de septiembre contabilizaron algo más de 40.000 hs. Arrasadas por los incendios. Por ejemplo, los datos del Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino (MARM) recabado entre todas las Comunidades Autónomas y publicado los primeros días de septiembre de 2011, han ardido 40.281 hectáreas de monte en España en 10.980 incendios. Sin embargo,  ya entrado el otoño, en numerosas Comunidades Autónomas se ha reactivado el riesgo de incendio que normalmente finaliza en octubre, dada la gran sequía otoñal. Entre septiembre y octubre se han quemado miles de hectáreas (los primeros datos apuntan hasta 20.000 hs.) de monte en  Galicia, Andalucía, Asturias, Castilla-La Mancha, Castilla-León y Baleares.

Desde el Gobierno, la ministra de Defensa, Carmen Chacón, destacó en este sentido, el trabajo y la experiencia de los equipos humanos contra los incendios durante la campaña de 2011: “España dispone en la actualidad de los mejores recursos y la mejor coordinación que ha tenido nunca”, comentó. Entre esos recursos ha destacado la Unidad Militar de Emergencias (UME), que desde su creación hace cinco años convierte a estos efectivos en la herramienta “más valiosa” del Estado para apoyar la lucha contra incendios.   La UME ha intervenido en septiembre y octubre en todos los grandes incendios forestales (más de 500 hectáreas) que se han desatado. 

Los expertos en tecnologías para la prevención y extinción de incendios forestales del Comité Sectorial de Defensa contra Incendios Forestales de TECNIFUEGO-AESPI, Patronal del sector de seguridad contra incendios, alertaron al comienzo de la temporada sobre los riesgos de incendio en el monte y el peligro que supone además para la seguridad de las personas, teniendo en cuenta la proliferación en los últimos años de urbanizaciones cercanas al monte, con el consiguiente aumento del riesgo de incendio para la población.

En el primer balance (octubre 2011) se han contabilizado en España más de doce mil incendios, y se han  calcinado más de 60.000 hectáreas, que han producido graves impactos sociales y ambientales, incluidas la pérdida de vidas humanas; pérdida de bienes que ascienden a miles de millones de euros al año; y la pérdida de volumen boscoso, incluidos parajes naturales protegidos y reservas de la Biosfera, que contribuye a la desertización del país.

Además, se ha dado una circunstancia alarmante para la población, los incendios forestales del otoño de 2011 han afectado con mayor intensidad a las urbanizaciones y hoteles,  sobre todo los edificios situados en la interfaz monte-urbano y en campings, cercanos a zonas boscosas, lo que ha producido numerosas evacuaciones de la población y la destrucción de viviendas cercanas a bosques. 

En estos casos, la Propiedad debe extremar las medidas de prevención y extinción de incendios.  Desde TECNIFUEGO-AESPI se recomiendan unas cuantas medidas elementales de prevención en zonas cercanas a montes, como son: vigilancia permanente, limpieza de ramas, separación de toda zona urbanizada del monte (al menos 25 m); que la urbanización tenga dos vías de acceso y evacuación alternativas de 5 m de anchura, cada una; acondicionar las urbanizaciones y dotarlas de sistemas de protección y extinción de incendios, como extintores,  bocas de incendio equipadas (mangueras conectadas a la red de agua),  hidrantes (aparato hidráulico que conectado a una red de agua surte de caudal a los bomberos),  retardantes y aditivos para mezclar con el agua y multiplicar la acción extintora, ignifugación de los materiales, como en el caso de las fachadas de madera,  etc.

Es importante, además, que el ciudadano conozca además las exigencias y las obligaciones que señala la Directriz Básica de Protección Civil (ORDEN de 2 de abril de 1993) sobre Incendios Forestales, así como la realización de los planes locales y de autoprotección (R.D. 393/2007, por el que se aprueba la Norma Básica de Autoprotección) por parte de autoridades locales y propietarios.

Aunque en un primer balance, y haciendo una comparativa con los incendios de la última década, se señalaba una menor incidencia y disminución de las áreas quemadas, el otoño ha dado al traste con las estadísticas previas, situando a 2011 en un año “negro” en cuanto a incendios forestales. En todo caso,  la sensibilización va en aumento y no se deben olvidar los esfuerzos en la inversión por parte de la Administración Central y de las CCAA, tanto en contratación y/o participación de personal especializado, como en la adquisición y dotación de material, equipos y elementos desarrollados específicamente para la lucha contra el fuego. Estas mejoras no deben perderse, sino ir en aumento, por la seguridad de las personas, de los bienes, y por el deber de conservar ese patrimonio natural que es el bosque.

Para más información: www.tecnifuego-aespi.org
Rosa Pérez Riesco. Directora de Comunicación. TECNIFUEGO-AESPI (Asociación Española de Sociedades de Protección contra Incendios)


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