El mundo se rinde ante el Barcelona

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El Barcelona ha conseguido en Yokohama (Japón) su segundo Mundial de Clubes tras ganar 0-4 al Santos en una final que solo tuvo color azulgrana. Los culés arrollaron en todo momento al conjunto brasileño, abrumado por el fútbol de toque de los barcelonistas. Messi fue nombrado MVP del torneo por su gran actuación en el partido decisivo, en el que inauguró y cerró una nueva exhibición de los jugadores de Pep Guardiola.

Nuevo título del 'Pep Team', quinto del año 2011

El entrenador del Santos, Muricy Ramalho, confiaba en regresar a Brasil como el estratega que consiguió derrotar al equipo invencible, tal y como dijo en rueda de prensa la víspera del partido. Sin embargo, volverá como uno de tantos entrenadores que se han enfrentado al Barcelona en los últimos años: goleado y con la sensación de no haber tenido el dominio de la situación en ningún momento. Ramalho es solo una víctima más de un equipo que no da señales de flaqueza bajo ninguna circunstancia, ni siquiera con las lesiones de dos delanteros clave: Alexis Sánchez y David Villa.

Una vez más, Pep Guardiola sorprendió en la alineación inicial, dejando en el banquillo a Pedro y confiando en Thiago para ocupar la teórica posición de extremo izquierdo. Teórica porque, en ocasiones, resulta imposible situar a los culés bajo cualquier sistema, debido a la velocidad con la que se intercambian posiciones. Muricy Ramalho también optó por variar la estrategia y colocó al veterano Leo en el lateral izquierdo, mientras que Bruno Rodrigo quedaba desplazado a la derecha y Danilo hacía las veces de interior derecho. El perjudicado fue Elano, que no tardaría en aparecer.

Cuando Ramalho “castigó” a Danilo dando entrada a Elano, el partido ya estaba sentenciado. Messi y Xavi solo necesitaron un par de chispazos de inspiración para poner el 0-2 en el electrónico, desarbolando por completo a la defensa liderada por el central Edu Dracena. El dominio azulgrana continuó hasta el descanso y, segundos antes del pitido del colegiado uzbeko Ravshan Irmatov, Cesc Fàbregas consiguió el 0-3 tras finalizar una jugada con varios rechaces en las inmediaciones de Rafael Cabral, el apesadumbrado meta brasileño.

Edu Dracena sufrió una pesadilla con los recortes de Messi

Con todo decidido, la segunda parte sirvió para contemporizar, aunque se iniciara con un robo de Fàbregas que el ex capitán del Arsenal estuvo a punto de convertir en el 0-4. Aprovechando la comprensible relajación ofensiva del Barcelona, el Santos se prodigó más en ataque, casi siempre con la firma de Borges, máximo goleador del Brasileirao. Neymar, la atracción de muchos focos en Japón, no pudo librarse de la sobresaliente marca de Carles Puyol. 

El carrusel de cambios aportó poco. La entrada de Mascherano por Piqué trajo algún desajuste defensivo puntual, mientras que Kardec e Ibson no variaron en absoluto el panorama para los brasileños. Pedro entró de manera testimonial en el 78′ y Guardiola premió a Andreu Fontàs haciéndole entrar por Puyol a cinco minutos del final, cuando Messi ya había vuelto a poner en evidencia a la zaga brasileña para cerrar el marcador con el 0-4. 

Con este inapelable triunfo, el Barcelona consigue sacarse la espina de sus presencias en Japón, donde no pudo coronarse como campeón de la extinta Copa Intercontinental en 1992 ni del Mundial de Clubes en 2006. 

Fotografías cedidas por Toyota

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