El médico a palos se despide de la capital

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Después de más de tres meses en cartel, la obra de Molière se despide del teatro Muñoz Seca de Madrid, para continuar su gira en otras ciudades españolas.
Bajo la dirección de Francisco Negro, esta versión trata de ofrecer una escena similar a la que el propio Molière concibió y representó en clave de farsa y con tanto éxito en París hace ya 340 años.
Una obra de enredo que cuenta la historia de Sganarelle, un rústico leñador que se queja del duro trabajo de cortar leña en el monte.
Su mujer, Martina, cansada de sus holgazanerías, le exige que trabaje más para poder dar de comer a sus cuatro hijos, éste cansado de que le insten a trabajar más, propina una reprimenda a su mujer con una caña, aunque éste pronto se arrepiente su mujer decide vengarse. La ocasión se presenta cuando aparecen Valerio y Lucas, sirvientes de Geronte, que buscan un médico para su señor. Martina acordándose de que su marido había estado trabajando durante 6 años con un médico, decide recomendarles la ayuda del leñador convenciéndoles al mismo tiempo de que se trata de un prestigioso doctor pero que es tan humilde que niega su profesión para no sentirse superior a lo demás. Por lo que para que recuerde su labor deben propiciarle una buena paliza. Éstos felices y esperanzados creen a Martina y se van al monte a buscar al leñador. Sganarelle repite una y otra vez que él no es médico, por lo que Valerio y Lucas lo apalean hasta que lo admite. Tras la paliza, Sganarelle es traslado a casa del señor ya que su hija, Lucinda se ha quedado muda de forma misteriosa.

La función cuenta con un vestuario clásico típico del teatro barroco francés, de corte clásico y preciosista, y unos decorados espectaculares basados en los cánones estéticos del teatro del siglo XVII, pero con la versatilidad y fuerza de un diseño actual.

Con un gran reparto formado y protagonizado por su director, Francisco Negro y al que le siguen grandes figuras conocidas como Mayte Bona, Antonio Vico, Felipe Santiago, Lara Dibildos y la colaboración especial de Pepe Ruiz.

“El médico a palos”, montaje que ha pasado ya por ciudades como San Sebastián, Segovia y Málaga, dice así adiós a la capital madrileña, pero no para bajar el telón definitivamente, sino para continuar representando esta gran obra del gran e ilustre comediógrafo Moliére.

Fuentes del Texto:
Ana Belén Fronce de la Ossa
Fuentes de las imágenes:
www.google.com

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