El Madrid necesita la magia del ‘Pirata’ Granero

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El Real Madrid está realizando una gran temporada pero su juego no convence. Guardiola decía hace unos días que no veía otro equipo más fuerte que el Madrid en Europa, y Mourinho reconocía en la rueda de prensa previa al empate en Lyon que el Madrid es “el campeón de campeones”. Los títulos así lo demuestran, pero lo de jugar bien al fútbol es otra historia. Se discute sobre el medio del campo y se insiste en colocar a Khedira y Alonso, Lass y Alonso, o el famoso trivote, pero nada da resultado. Con la lesión del alemán es el momento de dar la oportunidad que se merece al Pirata para que ponga criterio y reparta esos balones que no llegan a los delanteros para mejorar el ataque blanco.

La solución está en casa y además, es de la casa: Esteban Granero. Es el jugador con más imaginación de la plantilla, capaz de dibujar un pase donde sus compañeros, los llamados medios centros defensivos, ni siquiera intuyen el hueco. Sus condiciones le permiten jugar en el medio del campo, cerca del área y por las bandas, especialmente por la izquierda; cualidades que no tiene ningún otro jugador en el equipo. El medio campo blanco debe ser ofensivo, nunca defensivo porque es una traición a sus valores. Cada vez que el balón es retrasado a Casillas, en lugar de iniciar una jugada de ataque, algo se tuerce en la filosofía que no hace tanto tiempo se defendía en el club, y que Granero es capaz de representar sin esfuerzos. Por no hablar de su pegada a balón parado o su esmero en tareas defensivas (tan alabadas en unos y que en otros pasan curiosamente desapercibidas). Cuando Mourinho llegó en verano aseguró que nadie jugaría por el nombre o por la ficha que cobrara sino por lo que demostrara en los entrenamientos, pero en pocos meses ha demostrado que no es cierto.

Si hay un jugador ejemplar es Esteban: al entrenar cada día (no ha faltado en Valdebebas ni en los días de entrenamiento voluntario), en sus declaraciones a la prensa, en su compromiso con la cantera, apoyando al equipo de baloncesto y con la obra social del club. Si alguien representa los valores del Real Madrid es él. Y, además, sus botas atesoran una magia y una clase a la altura del Madrid.

Cada vez que ha saltado al campo ha dado muestra de su enorme calidad (quizás el punto conseguido en Almería gracias a un gol suyo pueda decidir una Liga tan igualada) y desde el banquillo apoya como el que más a todos sus compañeros, sin un mal gesto, sin una palabra de más. Esta historia es algo normal en el Madrid en los últimos tiempos: se pagan barbaridades por jugadores de renombre internacional, como un Kaká inédito dos años después, cuando en la cantera blanca hay una calidad igual o superior. ¿La diferencia? Que se apueste por ellos o no. Guardiola lo tiene claro al confirmar que la cantera culé no es mejor que la del Madrid sino que la única diferencia es que él la utiliza y los blancos no: sencillo, directo y demoledor.

La historia de Granero es la de un verdadero madridista; llegó al club con ocho años y fue subiendo categorías, marcando numerosos goles (inolvidable su gol al Barcelona que le dio el torneo de fútbol 7 ante más de 12.000 personas que abarrotaban el Palau) hasta llegar al Castilla con el que logró el ascenso a Segunda en un partido épico ante un Bernabéu a rebosar en la temporada 2004-05. En 2007 se marcha al Getafe y durante dos temporadas dio muestras de su enorme potencial siendo el director de juego de un equipo que pasó de luchar por la permanencia a viajar por Europa y jugar la final de la Copa del Rey. Y en 2009 vuelve al equipo de su vida para demostrar su clase.

La pasada temporada dio buena cuenta de su calidad y aprovechó cada partido siendo un jugador importante en momentos clave de la temporada. Este año todo parecía indicar que contaría con muchos minutos debido a su entrega pero no está siendo así. El entrenador cuenta con trece jugadores y el resto va realizando rotaciones por el banquillo y las gradas sin tener la más mínima opción de demostrar lo que valen y sin oportunidad si quiera de salir con el partido más que resuelto. Pedro León no será Zidane, todavía, pero si le haces perder un año, cuando es la temporada en que debía explotar definitivamente, humillándole públicamente y sin contar con él, es imposible demostrar el jugador de clase que enamoró en el Getafe el año pasado, o el caso de Canales: no se puede pasar de decir que es mejor que Guti en pretemporada para no darle oportunidades y debido a ello se va a quedar sin jugar el Europeo, cuando podía ser titular o jugar cedido. El caso de Granero es el más preocupante ya que debido a la falta de claridad en ataque, la imposibilidad de crear pases al hueco o de hacer paredes, el Madrid podrá no recibir goles, pero tampoco los crea, de no ser por una inspiración del irremplazable Cristiano o los intermitentes Ozil y Di María. Alonso no puede abarcar la tarea defensiva y además repartir el juego con imaginación pero si tiene al lado a un creador como Granero todo sería más fácil. En las contadas ocasiones que han jugado juntos, casualmente, ha sido cuando el Madrid ha mostrado su mejor cara. ¿Por qué teniendo dos de los mejores mediocentros de la liga renunciar al espectáculo?

La historia del Real Madrid habla de excelencia, no sólo por su sala de trofeos, si no por su buen juego, su fútbol vistoso, sus jugadas espectaculares y su desmedido afán ofensivo; teniendo a un jugador excelente en esa tarea es un pecado tirar a la basura partidos en los que Granero no sólo sería un recurso si no una brillante solución.

En estos últimos meses Alberto Toril, entrenador del Castilla, está demostrando que hay cantera. Desde su llegada, el equipo ha pasado de temer por el descenso, a los puestos que dan acceso a la liguilla de ascenso, y, jugadores como Morata o Sarabia (por no hablar de Jesús, Juanfran, Álex Fernández, Fran Rico, Merchán o Juan Carlos) están demostrando que, cuando se les da confianza, son capaces de meter muchos goles y realizar partidos completísimos. Decía Toril que sin duda este Castilla es el mejor desde Guti y Raúl, y, en esa afirmación hay muchas valoraciones; la obvia es que el filial tiene una gran plantilla y la menos evidente encierra una verdad demasiado incómoda; desde que subieran los dos capitanes al primer equipo, y salvo Casillas, no se ha vuelto a confiar en serio en ningún canterano y eso, en un equipo como el Madrid, no debería suceder.

El Barcelona aprendió (después de las temporadas de los holandeses y tras pasar cuatro años en blanco) que no debía buscar fuera lo que tenía dentro; pero por lo que se ve en Chamartín aún no se han dado cuenta que su patrimonio más valioso es la cantera. ¿Qué sería de la Quinta del Buitre si no se les hubiera dado la oportunidad?

En estos momentos decisivos de la temporada, el Real Madrid tal vez tenga que jugarse el año en la Copa, la Liga y la Champions luchando contra un gran Barcelona, y, lo normal es contar con los mejores. Guardiola no duda en poner al mejor de su equipo en el medio del campo, Xavi es indiscutible, por lo que el Madrid debería poner a los mejores y no hay mejor pareja que la formada por Alonso, indiscutible, y Granero imprescindible, si le dan la oportunidad.

Fuentes del texto:

Elaboración propia

www.realmadrid.com

Fuentes de las fotografías:

www.efe.com

www.lospiratasdegranero.com

www.realmadrid.com

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