El Madrid espera rival para octavos

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Franscisco Alarcón, Isco (22), destacado en la victoria del Madrid en Basilea./ Laura Halle, Wikimedia
Franscisco Alarcón, Isco (22), destacado en la victoria del Madrid en Basilea./ Laura Halle, Wikimedia

Un nuevo triunfo, 0-1 ante el Basilea suizo, sirvió para que los blancos se asegurasen, a falta de una jornada, la primera plaza de su grupo y sellaran de un modo brillante, quince puntos en cinco partidos, su pase a octavos de final de la máxima competición europea.

El duelo en St. Jakob Park, entre dos conjuntos que lideran sus respectivas ligas, prometía un buen espectáculo aunque finalmente no se produjo. No le hace falta al actual campeón desgastarse en exceso para solventar sus partidos y, una vez más, una genialidad sirvió para sumar tres puntos. El Basilea no fue rival para los de un Ancelotti, que estos días podría estar cerrando la ampliación de su contrato, y que apostó por un once con novedades: Navas, Arbeloa, Varane, Ramos, Coentrao, James, Kroos, Isco, Bale, Benzema y Cristiano. Paulo Sousa  se decidió por: Vaclik, Degen, Fabián Schär, Suchý, Safari, F. Frei, Zuffi, Elneny, Gashi, González y Embolo.

Ambos conjuntos se situaron sobre el césped con un sistema 4-3-3 aunque desde el inicio el toque del balón fue el protagonista con un Madrid como único dominador. Los locales se limitaban a defender y a esperar una contra que les permitiera crear peligro sobre la portería de Navas por lo que el ritmo se mantuvo a medio gas hasta bien pasada la primera media hora. Sólo Bale y CR7 parecieron inquietar aunque no remataron sus ocasiones. Elneny y Zuffi también lo intentaron sin suerte.

El juego parecía aburrido hasta que en el minuto 35 apareció Benzema, que ofreció una nueva lección de clase y sutilidad protagonizando una hermosa jugada donde se zafó de sus defensores y que selló con una asistencia para que CR7 anotara el 0-1. El delantero galo, tachado aún de apático e indolente, sonrojó una vez más con su arte a todos aquellos que no entienden que el fútbol, más allá de resultados y goles, se alimenta de la belleza de instantes como los que regala el francés cada vez más a menudo. Ronaldo también obtuvo su premio ya que logró empatar a 71 goles con Raúl, con su tanto 56 en idénticos partidos este año, y se sitúa a tres de Messi para ser el máximo anotador histórico de la competición.

El Basilea no cambió de táctica aunque se encontró con dos inofensivas ocasiones de González y Gashi, y, el Madrid, con todos los deberes hechos, se preocupaba más de que Sergio Ramos viera una amarilla que le permitiera pasar limpio a octavos (lo consiguió en el minuto 41) que de ampliar el marcador.

La segunda mitad fue más de lo mismo, comenzó con una gran carrera de Bale, luego una falta bien lanzada por Ronaldo, pases de James o la intensidad de Isco y, como respuesta, tímidas ocasiones para Gashi o Embolo que puso a prueba a Navas, debutante en Champions, que se lució con una certera parada. Ancelotti decidió cambiar sus fichas y dio entrada a Illarramendi por Benzema en el 71 y, cinco minutos más tarde, haría lo propio Sousa con la marcha de Degen por Hammoudy para luego repetir con la salida de Frey por Matías Delgado y Zuffi por Kakitani en el 87. No fue hasta el 89 cuando entró Marcelo por James y, en el 93, cuando Isco abandonara el campo por Nacho, que apenas disputó dos minutos.

A pesar de los progresivos cambios, ni el marcador ni las sensaciones variaron y el marcador ya no se movió. Sin duda, el Madrid cumplió todos sus objetivos ya que con esta victoria Ancelotti iguala el record de quince triunfos consecutivos compartiendo dicha cifra con el mítico Miguel Muñoz, que lo lograra en la temporada 60-61 y con Jose  Mourinho, que hiciera lo propio en la 2011-2012.

No fue un buen encuentro, no tuvo emoción ni grandes jugadas, pero demostró una vez más que el máximo candidato para revalidar el título es un Madrid que se muestra muy seguro y confiado en sus posibilidades. También mostró que, a pesar de la notable diferencia entre ambos, el Basilea puede ser uno de los equipos revelación de la temporada ya que sólo le hace falta un empate en la última jornada para clasificarse como segundo de grupo.

La próxima cita para los blancos será liguera y tendrá lugar el próximo sábado a las 20:00 horas en La Rosaleda frente a un Málaga que está protagonizando un buen arranque de campeonato y que ocupa la sexta plaza en la tabla. Y, sin tiempo para descansar, deberán afrontar los merengues la vuelta de los dieciseisavos de final de la Copa del Rey en el Bernabéu el martes a las 20:00 horas.

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