El lince ibérico más amenazado que nunca

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Las enfermedades que está sufriendo el conejo hacen peligrar la alimentación del lince. El nuevo brote de la enfermedad hemorrágica vírica (EHVc) afecta a 12 de las 13 muestras recogidas en Doñana y en la Sierra de Andújar. Esta plaga, que convive con la anterior aparecida en 2010, junto a la mixomatosis, está poniendo en peligro la vida de los conejos y con ellos la reproducción del lince ibérico, el cual, si no ve cubierta su dieta no se reproduce.

Ejemplar de un lince ibérico
Ejemplar de un lince ibérico

En la actualidad los dos focos importantes donde reside el lince son en Doñana, donde se han registrado 25 hembras y la Sierra de Andújar, en la cual hay 53. La dieta del felino está especialmente direccionada al conejo que constituye el 93% de su alimentación. Aunque en invierno cuando escasean puede comer anátidas, pequeños mamíferos, ungulados, perdices y otras aves. Sin embargo su dieta se basa en un conejo diario.

Debido a la disminución de conejos, el lince puede llegar a recorrer hasta 7 kilómetros en busca de comida. En numerosas ocasiones éste es el motivo de la muerte del 33% de los linces ya que son atropellados. Ya son 13 las muertes de lince ibérico en carreteras en los que va de año. Las medidas que se están tomando para apaliar el problema son la repoblación de conejos mediante cercados y la alimentación suplementaria.

El proyecto Life Iberlince tiene como objetivo contribuir a la aplicación de la directiva comunitaria relativa a la conservación de la naturaleza para mantener y mejorar los hábitats naturales y las especies animales y/o vegetales de interés comunitario de los espacios designados dentro de la Red “Natura 2000”. Esta red  integra un conjunto de espacios naturales que se han concebido para frenar la pérdida de riqueza biológica y para combatir el deterioro de los recursos naturales del territorio Europeo. Este proyecto está financiado en un 61% por la UE y tiene un presupuesto de 34 millones para el periodo 2011-2016.

El fin es lograr pasar de 270 linces que había en 2010, a cerca de 450 en 2016. Estos ejemplares se distribuirán en al menos seis núcleos poblacionales, lo que podría conducir a poder pasar a la especie de la categoría de “en peligro crítico” a “en peligro”.

En 2012 se registraron 305 linces adultos y 44 eran cachorros. Este dato significó una mejora ya que se han triplicado en los últimos diez años la cantidad de estos animales en España. Sin embargo la disminución por falta de alimentos se verá en las crías nacidas en 2014. Según afirma Ramón Pérez de Ayala, participante de WWF en Life Iberlince “tememos que se nos venga abajo el trabajo de los últimos 10 años”.

En enero del próximo año, el Ministerio de Medio Ambiente realizará una reunión conjunta de los comités de fauna y flora y del comité de caza, a la que también se invitará a los responsables de sanidad animal, para encontrar una solución al problema.

Imagen de Linceiberico.net

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