El juicio de Abu Ghaith reanuda el debate sobre Guantánamo

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Hace casi dos años, el gobierno de Barack Obama se envalentonaba con la captura y ejecución inmediata de Osama Bin Laden. El conocido líder del grupo armado Al Qaeda, que en septiembre de 2001 atacó el corazón financiero de la nación más poderosa del mundo. Ahora, Obama puede volver a regocijarse en alegría tras su última captura. El yerno de Osama Bin Laden, Suleimán Abu Ghaith, se declaraba  inocente en un tribunal federal de Nueva York de conspirar para asesinar norteamericanos, fomentando diversas críticas sobre dónde debería ser juzgado.

Abu Ghaith. Foto cedida por http://blog.heritage.orgEl que hasta ahora se conocía como el máximo portavoz de Al Qaeda, comparecía ante una corte civil provocando duras críticas por parte de los republicanos que ven lo sucedido como una maniobra política de la Casa Blanca para cimentar un plan para cerrar Guantánamo. De manera irónica, a pocos metros de donde se levantaban las Torres Gemelas, Abu Ghaith comparecía el pasado viernes  ante el juez Lewis Kaplan en una vista que ha durado menos de 20 minutos y en la que no ha pronunciado una palabra. Su abogado habló por él. El yerno de Bin Laden, casado con su hija Fátima, puede llegar a ser condenado a cadena perpetua, ya que la pena de muerte está abolida en el Estado de Nueva York.

La detención de Abu Ghaith y su traslado a EEUU es un asunto embrollado. Diversas fuentes apuntan a que fue detenido en Turquía tras su paso por Irán, ya que nadie se atrevía a entregarlo a las autoridades norteamericanas. Así, decidieron deportarlo a Kuwait, de donde es originario a pesar de que fue despojado de esa nacionalidad tras los ataques del once de septiembre. Después de parar en Ammán (Jordania, cuyos servicios secretos son uno de los colaboradores más cercanos de la CIA en Oriente Próximo), agentes estadounidenses se hicieron cargo de él y le condujeron hasta su destino final, Nueva York.

Ante esta noticia, el grupo Human Rights Watch (HRW) expresaba públicamente la decisión de juzgar a Abu Ghaith en una corte federal,  que según indicaron, “sirve mejor a la justicia que un proceso militar”. “Algunas personas pueden sentir a nivel visceral que un sospechoso de terrorismo debe ser juzgado de manera diferente, pero ha sido claro desde hace mucho que una corte federal es mejor y más justa para juzgarlos”, dijo Laura Pitter, de HRW.

La consejera sobre contraterrorismo del dicho grupo indicó que las comisiones militares establecidas en la prisión de Guantánamo han demostrado ser incapaces de ofrecer justicia verdadera. Recordó que las convicciones de dos juicios de Guantánamo ya han sido revertidas por sendas apelaciones, que las reglas de tales procesos son cambiadas de manera constante y que éstos pueden tomar años por problemas de procedimiento. “Las comisiones de Guantánamo existen debido a decisiones políticas, no porque representen la mejor manera de procesar a los sospechosos de terrorismo”, indicó Pitter. La opinión del organismo es contraria a la sostenida por varios legisladores republicanos, que han criticado la decisión de Obama de juzgar a Abu Ghaith en una corte federal de Nueva York.

En la misma rueda de prensa en la que dejó saber su parecer Graham, la senadora republicana, Kelly Ayotte, manifestó su disgusto con que a Abu Ghaith se le fueran a conceder  los mismos derechos que a un norteamericano. “No debería de haber venido a EEUU hasta que hubiera sido interrogado a fondo”, dijo Ayotte añadiendo que en el momento en que entró en el sistema civil de justicia tenía derecho a “mantener silencio”. “Lo último que queremos es que guarde silencio”, apuntó la senadora republicana por New Hampshire. “Cuando se encuentra a alguien como él, tan cercano a Bin Laden, lo último que queremos hacer, en mi opinión, es ponerle ante una corte civil”, prosiguió Ayotte. “Este hombre debería estar en Guantánamo”.

Este procedimiento es uno de los primeros juicios a un líder de Al Qaeda en territorio estadounidense. Desde el once de septiembre, 67 terroristas extranjeros han sido condenados en tribunales federales de EEUU, según Human Righ First, un grupo de control que obtuvo la información del Departamento de Justicia tras esgrimir la Ley de Libertad de Información. De los cientos de personas que han pasado por Guantánamo, tan sólo siete han sido condenadas en las comisiones militares creadas para juzgar a los detenidos dentro de la guerra contra el terrorismo instaurada por George W. Bush. El presidente Obama, sin embargo, prometió en 2009 cerrar Guantánamo y juzgar a los sospechosos de terrorismo extranjeros en tribunales  federales americanos, este ha sido el primer paso. 

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