El insaciable apetito de la defensa española

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La selección de balonmano arrolló a Serbia (20-31) en el partido correspondiente a los octavos de final del Mundial disputado en el pabellón Príncipe Felipe de Zaragoza. El primer enfrentamiento a cara o cruz del torneo dejó la mejor imagen del equipo anfitrión desde que empezó el torneo. Una defensa poderosa y la velocidad en las transiciones propiciaron la goleada que clasifica a España para la ronda de cuartos, donde se enfrentará a Alemania.

Albert Rocas celebra uno de sus siete goles. Fotografía: RFEBM
Albert Rocas celebra uno de sus siete goles. Fotografía: RFEBM

El partido contra Croacia había abierto heridas en la defensa 6:0 española. Durante la primera mitad del choque contra la selección ajedrezada, la línea cerrada se dispuso plana y hundida, fácil de desentrañar con lanzamientos exteriores. La experiencia del encuentro previo no tuvo similitud alguna con lo visto contra Serbia. España bordó la defensa en la primera parte, cimentando la victoria desde la zaga. El ejercicio, intenso y voraz, provocó más de una decena de pérdidas de balón a Serbia en media hora. Cada robo, transición veloz mediante, terminaba en una sencillísima ocasión frente al arco rival.

La rapidez en ataque, la economía de pases, no la había hallado España en casi ningún momento del campeonato. Tampoco había dejado a la vista una exhibición que mostrara tan amplio abanico de registros ofensivos. Empezó el partido con un poderío exterior poco frecuente; apareció después Julen Aginagalde anotando desde el pivote y se encontraron espacios que hacían llegar la pelota hasta los extremos, Víctor Tomàs y Valero Rivera Folch. En el minuto 10, el parcial (3-6) ya era claramente favorable a España. El cóctel ofensivo era más variado que en ningún otro partido.

Los balcánicos llegaban a Zaragoza como terceros de su grupo y con el precedente, el pasado año, de haberse cruzado dos veces con el cuadro que dirige Valero Rivera. Ambas citas terminaron con victoria española. Desde los primeros compases, Serbia se estrelló contra el muro del rival. La circulación de los balcánicos era interrumpida con pérdidas de balón o con la elección de sus atacantes de alguna solución improbable de materializar. El equipo entrenado por Veselin Vukovic encontraba su único resquicio anotador desde el exterior. En la línea de nueve metros aparecían sus cañoneros, temibles lanzadores.

Para el devenir del encuentro ocurrió una jugada determinante en el minuto 13. Una tarjeta roja directa para Viran Morros, que en la jugada anterior ha fallado un claro contraataque, espoleó al equipo. España encontró un plus de intensidad mayor aún que el que estaba mostrando. Certificaron la reacción del anfitrión dos contragolpes espectaculares en inferioridad numérica que ensancharon la ventaja (4-9). No cejó el equipo español en su ánimo para defender. Incorporó una 5:1 mixta sobre el lateral derecho rival, con Dani Sarmiento de avanzado, que tampoco el oponente balcánico fue capaz de descifrar.

El central canario se reivindicó después del flojo partido que disputó frente a Croacia robando y presionando en defensa y reivindicándose como fundamental en ataque con su explosivo uno contra uno. Al descanso se llegó con una diferencia amplia a favor de España (12-20). La reanudación no cambió el decorado. Aunque España no anotaba con la misma alegría, mantuvo un colchón considerable porque Serbia lo hacía a cuentagotas. Ayudó Arpad Sterbik, que se enfrentaba a su país de origen, deteniendo varios balones.

Con una marcha menos, España también fue superior. La segunda parte no fue tan exuberante como la primera, pero sí suficiente como para administrar la ventaja y evitar desgastes. Si hubo algún atisbo de acercamiento, Albert Rocas lo alejó. El extremo catalán es un definidor inmenso. Anotó siete tantos en otros tantos intentos y se reafirmó como un jugador magnífico para la finalización de contraataques. Con el partido ganado, los de Rivera bajaron el ritmo. Encara la anfitriona la última semana de competición con todo el bloque disponible, recuperados plenamente Rivera Folch y Joan Cañellas. Alemania (mañana, 19:00 horas) es el siguiente obstáculo a sortear para llegar a semifinales.

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