El infierno Vasco: una mirada diferente y cargada de polémica

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Iñaki Arteta explora una vez más, con El Infierno Vasco, el conflicto terrorista que se vive en Euskadi desde el prisma de las víctimas. En esta ocasión, su documental se centra en la situación que viven los amenazados y extorsionados.
A través de casi una treintena de entrevistas,
El Infierno Vasco pretende dar voz a los “otros” afectados por el terrorismo. Muchos se ven obligados a exiliarse, mientras que otros deciden permanecer en sus hogares a pesar de las presiones. Con estas historias, Arteta pretende hacer un homenaje a quienes más sufren y que se conozca una de las vertientes más olvidadas del conflicto.

En concreto, en el documental encontramos un total de 27 entrevistas, de las casi 200 que se llegaron a hacer para el proyecto (según palabras del propio Iñaki). El 27 parece un número acertado dada la cantidad de testimonios… pero aguantar 105 minutos de declaraciones se hace excesivo.

Esta cantidad de historias más que aportar, resta eficacia al mensaje del director y hace cojear mucho el ritmo de la película. Sí, hay algunas muy interesantes, pero otras son totalmente prescindibles. La información es demasiado densa y el mensaje redundante hasta la saciedad.

Con 12 ó 15 entrevistas se habría dado el mismo mensaje y de una forma más efectiva y amena.

A la música de Eduardo Basterra hay que darle de comer aparte. Con unas letras sensibleras y empalagosas pretende quedarse con el personal. Lo que se supone un documental serio se diluye cada vez que suenan las canciones de Basterra, que parecen sacadas de una teleserie española.

Los protagonistas de las conversaciones tienen unos perfiles muy distintos: empresarios, políticos, profesores universitarios, hertzianas, artistas, etc. Son personas bien posicionadas y preparadas. Además, todos son contrarios a los nacionalistas.

Aquí es donde llega el mayor problema del film, y no es otro que pasar de homenajear a las víctimas a atacar a todo aquel que sea nacionalista. El documental mete en el mismo saco a nacionalistas y terroristas como si tal cosa.

En todas partes hay nacionalistas vascos, catalanes, canarios, gallegos… pero no por ello son menos tolerantes. Es cierto que existe un sector del nacionalismo vasco afín a ETA, sin embargo hay otros muchos contrarios a la violencia y que condenan los actos de terror.

De igual modo que en la película asimilan terrorista a nacionalista, desde aquí tendríamos el mismo derecho a decir que fascistas y no nacionalistas son lo mismo. La tesis defendida por El Infierno Vasco es, en este sentido, igual de autoritaria que la de ETA.

No se puede ni se debe generalizar de ese modo. Y menos en un tema tan delicado como el que se está abordando aquí.

De todas formas, Iñaki Arteta nos ofrece un documento de gran valor. Tratando un asunto como el terrorismo en Euskadi, son pocas las películas que transmiten la visión de quienes sufren, y he aquí lo que se ha de destacar de El Infierno Vasco.

Fuentes de las imágenes:
www.image.net

2 Comentarios

  1. Totalmente de acuerdo compañero. En las VII Jornadas de terrorismo y cine, hoy mismo (día 13/11) hemos visto el documental “Trece entre mil”, también de Arteta y después ha habido un coloquio con él. Mantenía ese discurso que tú comentas de meter en el mismo saco a terroristas, nacionalistas, independentistas,… Me hubiera gustado levantar la mano en el ruego de preguntas y decirle, casi palabra por palabra lo que tú has escrito.
    Por otro lado, no estoy de acuerdo contigo con que sea un tema poco tratado por el cine documental, de ficción y con la realidad misma de los noticiarios. Siempre se reflejan las mismas víctimas, no se refleja la otra cara de la moneda, y a mí, sinceramente, me gustaría asomarme a ese otro lado también, como lo hizo Medem (más o menos) en “La Pelota Vasca”.

  2. En lo de que no se trata demasiado este tema en el cine, me refiero a que son pocas las ocasiones en que las víctimas pueden expresarse libremente sin condicionamientos.

    Lo normal es que se de un punto de vista más político y que cuando alguna vícitma hable, no lo haga a título personal, sino representando a tal o cual asociación o grupo político.

    Las noticias solo reflejan las disputas entre unos y otros partidos tras algún ataque. No reflejan ninguna realidad.

    Arteta lo que ha hecho (dejando de lado su mensaje) es dar voz a personas anónimas.

    PD: Está claro que también sería interesante ver obras que se asomen al otro lado, para conocer todos los primas de la situación y hacerse una opinión mejor formada y objetiva.

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