“Tesoros vivos de la televisión” para el futuro museo de la pequeña pantalla

0
141

El pasado martes, el campus de la Universidad Europea de Madrid reunió a los Tesoros vivos de la televisión en un acto que funcionó como sincero homenaje a la historia de la televisión en España. Retransmitido por el Canal 24 horas de TVE, el evento reunió a más de 500 profesionales de la comunicación y contó con la presencia de los Príncipes de Asturias, amén de la secretaria de Estado de Comunicación, Carmen Martínez de Castro, y el alcalde de Villaviciosa de Odón, José Jover. El objetivo no era otro que asentar las bases para un futuro Museo de la Televisión mediante la reconstrucción documental de los profesionales que la protagonizaron.

Foto de familia de "Tesoros vivos de la televisión"

Organizado en colaboración con la Academia de las Ciencias y las Artes de la Televisión, el acto fue presentado por Matías Prats y Olga Viza, que hablaron para una audiencia entre la que se encontraban grandes personalidades de la pequeña pantalla, como Rosa María Calaf, Enrique Meneses, Lina Morgan, José María Iñigo, Evaristo Canete, Laura Valenzuela o Gustavo Pérez Puig.

La jornada reunió a más de 150 personajes con diferentes facetas televisivas, desde actores y periodistas a realizadores, productores, programadores, guionistas, cámaras, iluminadores, técnicos de sonido, directores de arte y críticos. Las declaraciones de todos ellos forman la base de un trabajo audiovisual cuyo estreno se llevó a cabo en este marco idóneo. El equipo encargado de realizar el documental estuvo formado por profesionales de la Academia de la Televisión y de la UEM, caso de Pepe Carbajo -director y productor-, María Gallego, Javier Hernández, Blanca G. Irureta-Goyena, Elsa Moya, Sara Pulido, Inma Ríos, Miguel Ángel López, Miguel Cañadas, Enrique Romay y Javier Arbeteta.

Las intervenciones de los ponentes se intercalaron con las presentaciones que Prats y Viza realizaron de los vídeos del documental, que se ha distribuido en cinco áreas temáticas distintas donde se tratan aspectos como el nacimiento y crecimiento de la televisión, el paso al color, la censura durante la dictadura franquista, la rápida y constante evolución tecnológica o la cobertura de grandes eventos, caso de los Juegos Olímpicos de Barcelona o el intento de golpe de estado del 23-F.

El primero en subirse al atril fue Miguel Carmelo, presidente de la UEM, quien defendió los valores de su empresa educativa: “La Universidad apoya la cultura, el fomento a la investigación y una capacidad constante de innovación y de conexión con el mundo profesional”.

A su vez, Manuel Campo Vidal, presidente de la Academia de las Ciencias y las Artes de la Televisión, destacó la Transición como una época “determinante para la creación del consenso público necesario para la llegada de la democracia y el asentamiento de la monarquía parlamentaria”. El periodista expuso el valor de la pluralidad y la cohesión llegadas con la creación de las cadenas autonómicas en los años 80, la entrada de cadenas privadas en los 90 y el desarrollo tecnológico que se percibe en la actualidad mediante el cable, el satélite y la TDT.

El presidente de la Asociación de la Televisión y vicepresidente de la Academia de la Televisión, Fernando Navarrete, encaminó sus palabras al reconocimiento de los trabajadores que están detrás de las cámaras: “Son mayoría y esa mayoría decide el cómo, el cuándo y el por qué de los programas”. Además, apostó por apoyar “a los profesionales que toman nuestro relevo” y cuyo trabajo debe basarse en “la calidad, la ética y el arte, para que el futuro de la televisión sea beneficioso para la sociedad”.

La última intervención corrió a cargo de Rosa María Calaf, representante de los Tesoros vivos, que quiso advertir sobre uno de los grandes males del medio televisivo: “En los años 90, con la desregulación europea de la televisión, se inició una agenda de pluralidad, modernidad y normalización”, pero en contraposición se asentó “la banalidad, la mercantilización y los estadismos presentes prácticamente todos los días”. Finalmente, Calaf abogó por una televisión que sirva para eliminar las diferencias sociales: “La televisión mundial en este momento es inquietante, porque premia a quien hace lo que no habría que hacer”.

El príncipe Felipe fue el encargado de clausurar el acto, agradeciendo a los organizadores y presentes su colaboración para el desarrollo del homenaje y reconociendo la trayectoria de la televisión en España. Asimismo, respaldó los dos modelos de televisión, pública y privada, bajo el contexto de una crisis económica que ha reforzado a la segunda: “Si ese sentido de la responsabilidad se conjuga en determinados modelos de televisión y con legítimos criterios de rentabilidad, perfecto”, concluyó.

 Imágenes cedidas por hoyCinema

Dejar respuesta