El hambre sigue azotando Somalia

La ONU eleva a 750.000 las personas en riesgo de muerte por hambre en Somalia.

La situación es dramática en Somalia. El hambre se extiende imparable y cada día se cobra más victimas. Después de la excepcional sequía en el Cuerno de África, la peor de la historia, un total de 4 millones de personas se encuentran en situación de hambruna. Incluidas las 750.00 que corren peligro de muerte en los próximos cuatro meses. Según datos de la ONU, al menos el 20% de los hogares se enfrentan a una grave escasez de alimentos y el 30% de la población está en un estado de desnutrición grave. Millones de ancianos y niños famélicos, madres con pechos estériles y una tasa diaria de mortalidad de 2 por cada 10.000 personas. Mas de la mitad niños. Las condiciones son realmente graves, y es necesaria una ayuda urgente.

La región de Bay, al sur de Somalia, ha sido la sexta región golpeada por el hambre. Está controlada por los insurgentes islamistas Al Shebab, como la mayor parte de Somalia meridional y central. Al Shabab es una milicia radical que se considera la rama de Al Qaeda en África Oriental, y lucha contra el gobierno Somalí para imponer un régimen islámico radical. Este grupo no sólo esta enfrentado con al gobierno, sino también a AMISOM, la fuerza de paz de la Unión Africana en Mogadiscio. Gracias a estos soldados, financiados con dinero de la comunidad internacional, el Gobierno somalí es capaz de mantener su sede en Mogadiscio, aunque esta fuerza no es suficiente para garantizar el control de toda la ciudad o para expandirse más allá. Hace unos años, la milicia prohibió las campañas de vacunación en las áreas bajo su control y ahora el sarampión es una de las principales causas de mortalidad infantil. Como se observa, las luchas internas han sumido al país en un caos que dura ya 20 años.

Otras cinco regiones han sido declaradas en situación de hambruna por la ONU. El 20 de julio, la ONU confesó oficialmente el estado de hambruna en las regiones de Bakool y Bajo Shabele, a las que se unieron en agosto las zonas de Balcad y Cadale, en el Shabelle Medio, y el campo de desplazados internos de Afgoye, en Mogadiscio. Sin embargo, Somalia es, de lejos, el país más afectado. Pero por si sola, la sequía no explica esta razón. Kenia y Etiopia cuentan con estados capaces de canalizar sus propios recursos y para atender a la población con la distribución optima de alimentos y agua. Somalia no. Dada la situación de guerra desde 1991, la ayuda estatal apenas existe. De hecho, en el sur ni siquiera hay Estado. Se encuentra bajo el control de la milicia integrista. En los meses pasados , Al Shabab negó el estado de hambruna decretado por Naciones Unidas. Asimismo, vetó el acceso de las organizaciones internacionales para proveer alimentos.

“Las organizaciones internacionales no son bienvenidas en las zonas bajo nuestro control. Son espías y trabajan como agencias políticas”, manifestó el portavoz de la milicia Sheik Ali Mohamed Rage.

Ante esta situación, Josette Sheeran, director ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos (PMA), anunció que se llevaría a cabo un puente humanitario aéreo con Mogadisco, la capital del país, y la apertura de rutas hacia el sur. El problema es que una vez superados los obstáculos burocráticos que retrasaron un día el envío de la ayuda, diez toneladas de un alimento quedaron almacenadas a la espera de ser distribuidas.

“Nos estamos muriendo. La comida se nos debería suministrar directamente, porque no podemos esperar”, comenta Osman, un somalí.

A todo esto hay que añadir los elevados precios de los alimentos. Antes, con una cabra, un ganadero somalí podía comprar 300 kilos de Grano. Ahora, esa misma cabra, solo sirve para 50. En un país donde la dependencia de la agricultura es máxima, y donde las familias dedican el 80% de su renta a comer, la diferencia es abismal. Máxime porque apenas llueve y las cosechas y el ganado se muere. Es cierto que la población del Cuerno de África esta acostumbrada a esta escasez de agua y a adaptar la agricultura y ganadería a estas condiciones. Pero el cambio climático ha provocado que llueva de manera imprevisible , por lo que no se puede aprovechar el agua de lluvia para las cosechas.

La falta de lluvia, junto a los conflictos armados , están provocando, un éxodo a otros países en búsqueda de comida, agua y seguridad. Mas de 1.300 personas cruzan a diario Kenia. En los ultimas semanas, este país ha acogido a mas de 20.000 refugiados según datos del ACNUR. El desbordamiento es tal que en Dabaab, al este de Kenia, los recién llegados se tienen que instalar en los suburbios del campo, donde una media de diez niños menores de cinco años muere a diario.

“Las tasas de fallecimientos están alcanzando niveles alarmantes”, afirma el portavoz de ACNUR, Adrián Edwards. “Un posible brote de sarampión, unido a las altas tasas de malnutrición severa, parecen ser las principales causas de los fallecimientos”, matiza Edwards.

De este modo, la hambruna se extiende a estas otras regiones. En Kenia el precio del grano se ha incrementado entre un 30% y un 80%, colocando en una situación límite a muchas familias que ya padecían pobreza.

La Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU advierte que la situación es cada día más grave y la ha definido como definido como “la peor crisis de seguridad alimentaria registrada hoy en el mundo”.

Fuente de texto:
http://www.180.com.uy/articulo/21248
http://www.latercera.com/noticia/mundo/2011/09/678-390779-9-somalia-la-hambruna-se-extiende-a-unasexta-region-del-sur.shtml
http://www.elpais.com/todo-sobre/pais/Somalia/SOM/
Fuente de imagen:
http://www.diariouniversal.net/2011/09/05/somalia-750-mil-personas-en-riesgo-de-morir-porhambruna/somalia-hambruna/

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