El “grito” de la música

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Desgraciadamente, la violencia de género siempre es actualidad: cada año, una media de sesenta mujeres fallece a manos de su pareja. Todo esfuerzo es poco para acabar con los malos tratos, hay que conseguir que el mensaje llegue a la sociedad y para ello no hay nada mejor que la música, un arte universal y sin barreras.
El Gobierno está poniendo mucho énfasis en sensibilizar a la sociedad y a través del Ministerio de Igualdad ha lanzado varias campañas publicitarias para concienciar a los ciudadanos, además de dar a conocer el teléfono de ayuda y asesoramiento jurídico para mujeres maltratadas, el 016. Aún así, el 2008 fue un año negro. Las víctimas mortales llegaron a 76 según la estadística del Ministerio de Igualdad, la cifra más alta desde 2004. En noviembre, las muertes a lo largo de 2009 ya eran 54; seis de las víctimas contaban con una medida de protección en vigor.

La música también se suma al reto de acabar con los malos tratos. Muchos son los artistas que, a través de sus canciones, denuncian una realidad que refleja el día a día de las mujeres maltratadas y de todos los que están a su alrededor. En unos minutos, son capaces de transmitir al oyente las sensaciones de las víctimas; el miedo, la desesperación, el odio. Un ejemplo de ello es el tema de Melendi Hasta que la muerte los separe, quizá una de las canciones más duras por la letra tan explícita. La Ley no logra impedir que la protagonista de la canción muera:

“Marido y mujer hasta que la muerte los separe.
Ella espera el llegue de su mano porque sólo así podrá devolverle parte del daño.
Porque fue a la Ley, y la Ley le dio del otro lao´
No son suficientes los moraos´
Ni segar al cero su amor sincero
pá condenarle.
Y no le dio miedo la muerte,
y se marchó tan sonriente…
Fue la última vez que lloró.”

El rapero Porta cuenta una historia de La Bella y la Bestia que nada tiene que ver con el cuento de Walt Disney, pues refleja una realidad bastante más cruda. La protagonista de la canción también fallece, pero el tema es una invitación a la denuncia; anima a las mujeres maltratadas a romper su silencio y acabar con su situación, al igual que Abre tu mente de Merche, Que nadie de Manuel Carrasco o Se acabaron las lágrimas de Huecco, tres canciones con un tono más optimista.

Melody, por su parte, nos muestra otra perspectiva del problema en Vete de aquí: la de los hijos que ven cómo su madre sufre en silencio. No tenemos que olvidar que las víctimas de la violencia de género no son sólo las mujeres, sino todo aquél que está alrededor del problema.

Los niños, quizá, sean un colectivo muy desprotegido en esta materia ya que muchos de ellos presencian, desde pequeños, las agresiones que sufren sus madres, ocasionándoles traumas y problemas psicológicos, y muchos de estos niños, cuando crecen, repiten el patrón de sus padres y se convierten en maltratadores.

La violencia de género es un problema de antaño que, día tras día, deja cifras escalofriantes en las estadísticas de víctimas mortales. Todos debemos luchar por acabar con el maltrato y sumarnos a las voces de protesta. Desde aquí, quiero apoyar a todos los que luchan por erradicar esta tragedia porque “ante el maltratador, tolerancia cero”.

Fuentes del Texto:
www.migualdad.es
Elaboración propia
Fuentes de las Imágenes:
http://www.20minutos.es/galeria/559/0/

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