El futuro (menos pesimista) del deporte español sin Madrid 2020

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La madrileña sede del Comité Olímpico Español (COE) ha acogido el III Foro Camino a 2020 organizado por Marca y que ha contado con la presencia de seis de los mejores seleccionadores españoles de deportes de equipo. La posible elección de Madrid como sede olímpica, las estrecheces económicas que padecen muchas disciplinas y el necesario relevo de la actual generación de estrellas que ha capitalizado la edad dorada, temas del coloquio entre técnicos.

Óscar Campillo, director de Marca, los seis seleccionadores nacional y Alejandro Blanco, presidente de la candidatura de Madrid 2020, ayer en la sede del COE. Fuente: Juan Román Conde
Óscar Campillo, director de Marca, los seleccionadores y Alejandro Blanco, presidente del COE, ayer en Madrid. Fuente: Juan Román Conde

Un afónico Alejandro Blanco, presidente del COE y máximo responsable de Madrid 2020 encara la recta final de la carrera olímpica. Por tercera vez la capital de España opta a ser anfitriona del gran evento deportivo mundial. Exhibe la candidatura sus activos: los triunfos en los deportes más competitivos y mediáticos y una pléyade de deportistas y entrenadores admirados en todo el planeta. Vicente del Bosque en fútbol, Juan Antonio Orenga en baloncesto, José Venancio en fútbol sala, Carlos Fariche en hockey sobre patines, Miki Oca en waterpolo y Valero Rivera en balonmano, acudieron a una conferencia que insistía en los méritos de la edad de oro del deporte español.

El morbo en el acto lo ponía la presencia de Rivera. El entrenador zaragozano había renunciado a su cargo como responsable de la selección absoluta por la mañana. “Hoy acaba mi contrato con la federación de balonmano y estoy aquí porque a Alejandro Blanco no le puedo negar nada”, aseguraba el técnico, que a su llegada había sido asediado por una nube de fotógrafos y periodistas. “Me remito a la carta que he hecho pública, solo es el día para decir adiós y ser agradecido”, dijo Rivera sin confirmar ni su marcha a Catar ni si se lleva con él a Iñaki Urdangarín, imputado por el caso Nóos y marido de la infanta Cristina.

La fotografía de los seis seleccionadores que acudieron a la casa del olimpismo español refleja fuertes desequilibrios entre sus respectivos deportes. Convivieron en el coloquio las sensaciones de quienes dirigen grupos de disciplinas muy profesionalizadas (fútbol y baloncesto), con aquellos que sobreviven en la clandestinidad informativa (waterpolo femenino), o que están perdiendo un status otrora privilegiado conforme avanza la crisis y la reducción de ayudas públicas y de inversión privada (balonmano). El maná de los Juegos Olímpicos podría remendar el maltrecho edificio del deporte español.

“Para el hockey sobre patines sería fantástico ser olímpico”, expresó Fariche, seleccionador nacional del deporte que más éxitos internacionales le reporta a España y quien como técnico de la absoluta no conoce la derrota en partido oficial. “Si alguna oportunidad tenemos de ser olímpicos es que los Juegos sean en Madrid; sin ellos en nuestro país lo tendremos difícil“, remató Venancio. Ambas prácticas, muy extendidas en el territorio peninsular, aspiran a ser deportes de exhibición si la gran cita polideportiva termina celebrándose en Madrid dentro de siete años.

En España “se practica deporte porque existen espacios donde hacerlo. Estamos trabajando la base con mucha dedicación y tenemos buenos técnicos que exportamos”, recordó Venancio. Optimistas los seleccionadores, no temen el futuro: ni les asusta la reducción de dinero en muchas federaciones ni la posible elección de Tokio o Estambul en lugar de Madrid. Consideran que las nuevas hornadas que habrán de sustituir a la actual son fiables. “Por detrás vienen chicos que van a suplir a los de ahora sin merma de calidad”, aportó Del Bosque. “La cosecha es enorme y eso garantiza el futuro”, indicó Orenga. “Con la marcha de figuras al extranjero, los jóvenes participan más en la Liga Asobal”, añadió Rivera.

Cerró el encuentro Miguel Cardenal, secretario de Estado para el Deporte. “La edad de oro no es una casualidad, es fruto de la pasión y del amor al deporte que hay en España”, remarcó el director del Consejo Superior de Deportes, que recordó el compromiso de su Gobierno “por estar a la altura de tantas personas que están relacionadas con el deporte poniendo todo lo necesario a su disposición, también una nueva Ley de Mecenazgo”. Mantener el nivel de éxito de una generación que ha llevado el nombre del país a lo más alto se antoja como un reto difícil de ganar, aunque “Madrid 2020 sería el mejor alimento para ese desafío”.

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