El futuro es de la realidad aumentada

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Seamos simples: la información a la que tenemos acceso tiene únicamente dos fuentes: la realidad y el mundo virtual. La primera es muy fácil de observar: basta con salir a la calle y darse un paseo; la segunda requiere ciertos dispositivos que nos permitan acceder a ella. Con el paso de los años el mundo virtual se ha hecho más accesible para todas las personas, y ya es muy raro encontrar a alguien que no tenga un ordenador en su casa; o más aún, un sencillo televisor.
Frente a esta dicotomía las grandes empresas se han afanado en ofrecernos productos cada vez más completos que nos permitan acceder al mundo virtual en cualquier parte y en cuestión de segundos. Sin embargo, en los últimos años se está investigando la posibilidad de mejorar la realidad en cuanto a fuente informativa. ¿Cómo? Muy fácil, uniéndola instantáneamente con el mundo virtual

La realidad aumentada, que así se llama todo lo referente a esta nueva tecnología, explota y mejora toda la información que recibimos continuamente. La mejor forma de entenderlo es a través de un ejemplo: imagina que vas andando por la calle y ves un restaurante que no conoces; inmediatamente se sobreimpresiona ante tus ojos un panel virtual con información detallada de sus platos, precios y demás. Esto es justo lo que propone la realidad aumentada, un sistema de información que se sincronice con la realidad y nos proporcione una versión mixta de ambas. Las posibilidades de todo esto son enormes, y van desde la publicidad al mero entretenimiento.

Aunque pueda parecer ciencia ficción (es algo que hemos visto en muchas películas de Hollywood) esta tecnología es ya una realidad que se esta implantando en los móviles de última generación. Sin embargo, para el futuro se está mejorando de tal forma que no sea necesario llevar encima ningún aparato portátil extra; por ejemplo una de las vías más interesante es la posibilidad de incorporarla a unas sencillas lentillas.

Fuente de las imágenes:
Wikipedia (www.wikipedia.com)

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