El efecto Gamonal en los medios de comunicación

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Gamonal lleva una semana ocupando las portadas de los principales periódicos del país y abriendo informativos en todas las cadenas de televisión. El papel de los periodistas es clave en este tipo de acontecimientos, de ellos depende que la población comprenda las causas y los motivos que han llevado a un barrio de Burgos a levantarse contra su Ayuntamiento y a tomar las calles. En La Huella Digital, analizamos la cobertura mediática que ha tenido este suceso.

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Gamonal se ha convertido en el icono de la lucha ciudadana. Lemas como “Gamonal somos todos” circulan por las redes sociales, y la solidaridad con los vecinos de este barrio burgalés se ha extendido por todo el territorio español, con protestas de apoyo en ciudades como Madrid, Barcelona y Asturias. Los vecinos de Gamonal se echaron pacíficamente a las calles hace un mes para protestar contra el proyecto de su Ayuntamiento de hacer un bulevar en la vía principal, algo, que según explica la Asociación Vecinal Las eras de Gamonal, dificultaría el acceso a las calles colindantes, dejaría sin aparcamientos a los vecinos y supondría un gasto que consideran más necesario invertir en otros ámbitos.

Imagen vista en las redes socialesLas redes sociales se han convertido en un medio de difusión de lo que ha ocurrido en Gamonal. En las redes ha circulado información al margen de la difundida por las vías principales, y esto ha ayudado a la creación de redes de solidaridad con Burgos en otros puntos del país. Desde algunos medios como La Marea se ha criticado la manera de informar o “desinformar” de los medios de comunicación más importantes.
Lo mismo ha ocurrido en las redes, donde el sentimiento de rechazo a la versión ofrecida por los principales medios de comunicación se hacía patente en los mensajes que pedían, por ejemplo, que la gente hiciese fotografías con sus cámaras para contar la realidad de lo que estaba pasando.

Tras hacer un análisis de las informaciones difundidas por los principales medios de comunicación comprobamos que destacaron la violencia ejercida por grupos radicales o vecinos y el número de detenidos, antes de profundizar en las causas que motivaron las protestas. El informativo de Televisión Española del día 12 de enero a las 15:00 decía lo siguiente: “Segunda noche de altercados en Burgos por las protestas vecinales que han provocado destrozos en el mobiliario urbano. El juez ha dejado en libertad provisional a 16 de los 40 detenidos que permanecían en comisaría. Las protestas están motivadas por los planes del ayuntamiento de convertir parte de una calle en un bulevar priorizando la circulación de peatones y bicicletas y por el proyecto de construir un aparcamiento subterráneo”.

Imagen tomada de los informativos de TVEEl periodista Antonio Maestre explica que “la primera información que se dio en los informativos de TVE sobre lo que ocurría en Gamonal predispone de manera negativa al espectador frente a los que protestan. Se altera el orden lógico de la información. Lo primero son los daños provocados por los vecinos, después la información sobre los detenidos y por último las causas sobre la protesta, presentando la obra de una manera positiva. El lenguaje negativo se encuentra en la protesta y el positivo en las obras del bulevar”.

Versiones similares se repiten en los informativos de Antena 3, Cuatro o Telecinco. Ninguno de ellos hace un análisis en profundidad de la noticia, exponiendo los motivos principales por los que los vecinos de Gamonal se oponen a las obras del bulevar. Tampoco se habla sobre la figura de Antonio Miguel Méndez Pozo, su empresa, MGB Ingeniería y Arquitectura, participa en la obra del bulevar, además es Presidente de la Cámara de Comercio, dueño del Diario de Burgos y fue condenado en los años 90 a siete años de prisión por corrupción. Ignacio Escolar, director de eldiario.es, publicó un artículo titulado Qué está pasando en Burgos, en el que se remonta dos décadas en el tiempo para explicar los antecedentes de este conflicto. En él nos habla de Antonio Miguel Méndez Pozo, del concurso por el cual fue adjudicado el proyecto a su empresa y de los problemas sociales y económicos que atraviesa este barrio.

La lucha en Burgos también se ha trasladado a la red. El pasado 14 de enero las páginas web del Ayuntamiento de Burgos, del Diario de Burgos y la de Promecal, editora de éste último y propiedad de Méndez Pozo, fueron atacadas por ‘hacktivistas‘. Esto ha provocado que la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) levante la voz en defensa del diario por lo que dicen ser “un ataque a la labor de los periodistas”. Así mismo, la FAPE ha condenado los ataques que supuestamente han sufrido periodistas de RTVE cuando hacían fotografías o informaban en Gamonal. El comité de empresa del Diario de Burgos envió un comunicado en nombre de todos sus trabajadores en el que manifiestan su “más enérgica repulsa ante unos hechos que afectan a todos y cada uno de los trabajadores que participan en la elaboración de este periódico, independientemente de cuál sea su cometido, y a los que han dañado de manera gratuita e infundada al cuestionar su labor”.

Ferrán Martín.
Ilustración de Ferrán Martín.

Por su parte, Ignacio Escolar calificaba las noticias que estaba difundiendo El Diario de Burgos de “tendenciosas”. Y explicaba en el artículo anteriormente nombrado que el apoyo que le ha otorgado este periódico a Méndez Pozo “no ha servido en esta ocasión para acallar las protestas”, ya que según dice Escolar, “el Ayuntamiento ha olvidado algo fundamental: que ahora existe internet y las redes sociales, donde la información es mucho más difícil de controlar”. También Arsenio Escolar, director de 20 Minutos explicaba en este diario que “los burgaleses han comprobado que el constructor sigue mandando en la ciudad y mangoneando en el Ayuntamiento tanto o más que hace 20 años; empuja la obra del bulevar y el aparcamiento que casi nadie quiere, pero de la que él se beneficia e intenta de nuevo adormecer a la opinión pública a través del Diario de Burgos, el principal periódico de la ciudad, también de su propiedad”.

Estos no han sido los únicos  conflictos en los que se han visto envueltos algunos periodistas en el barrio burgalés. También se ha hecho famoso en internet un audio en el que el periodista Paco Peñacoba, de Radio Nacional de España, relata los daños sufridos en el material urbano y en los comercios del barrio, cuando varios vecinos le interrumpen pidiéndole que “no mienta”; “no digas mentiras, comercios ninguno, bancos, que entendemos que también son culpables”. Aunque al terminar, el reportero rectifica su versión dándole la razón a quien le ha corregido, acaba diciendo: “a veces a los periodistas también se nos increpa”.  Por último, el locutor que está en el estudio pide que “dejen que los compañeros puedan trabajar en tranquilidad sin que se ponga en riesgo su integridad”.

El compromiso de los periodistas de no manipular la información, ser rigurosos y contrastar las fuentes se hace, si cabe, más importante en este tipo de acontecimientos. No contar toda la verdad u omitir información, puede cambiar radicalmente la percepción que el público adquiere de los hechos y contribuye a la pérdida de interés y de credibilidad de los medios. La pasada semana, un vecino de Gamonal hacía un llamamiento a las televisiones en el programa “Al Rojo Vivo” de La Sexta: “si realmente la gente de la televisión quisiera apoyar al pueblo, podría hacerlo, tenéis un poder inmenso”. Parece que desde la calle se está reclamando un periodismo comprometido, la voz de una revolución ciudadana que está emergiendo con más fuerza.

Imágenes difundidas en las redes sociales/Montaje Laura Martínez

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