John M. Synge, el dramaturgo irlandés de las islas Aran

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John Millington Synge

Las Islas Aran son el claro retrato de la sociedad celta más ancestral de Irlanda. El poeta y dramaturgo John M. Synge vivió en ellas durante los meses de verano de los años comprendidos entre 1898 y 1902. ¿La razón? Observar el maravilloso paisaje de las islas, oír las fascinantes historias y canciones tradicionales de los isleños y transcribir las leyendas populares de estas ínsulas singulares.

John Millington Synge nació en la primavera de 1871 en Newtown Villas, Rathfarnham, dentro del Condado de Dublín.  Poeta y dramaturgo, se licenció en el Trinity College y estudió música en Alemania. Pasó una temporada en París, donde coincidió con el poeta William Butler Yeats. Fue él quien le animó a conocer las Islas Aran y a residir unos meses entre sus afables lugareños. En la Irlanda del momento ya se observaban los cambios que había traído consigo la Revolución Industrial, pero en las islas, más apartadas, los irlandeses salían cada amanecer al mar en sus curraghs de cuatro remos.

El encanto de las Islas Aran no pasó desapercibido para Synge. Muchas de las obras teatrales que escribió a principios del siglo XX tuvieron mucho que ver con las historias gaélicas que le contaron sus habitantes. Esta influencia se aprecia en obras como Jinetes hacia el mar (1902) y The playboy of the Western World (1907), que alcanzaron gran popularidad en los teatros de la época. La primera de ellas llegó a España en el año 1920 bajo el signo de Zenobia Camprubí y Juan Ramón Jiménez, mientras que la segunda está basada en el asesinato de un hombre a manos de su hijo, al cual los hombres de la isla acogieron y ocultaron de la policía. Synge profundiza en las causas de este comportamiento “primitivo” de los isleños, afirmando que “este impulso” obedece en parte a la asociación entre la justicia y la “odiada jurisdicción inglesa”.

En The Shadows of the Glen (1902), Synge fue acusado por el líder nacionalista Arthur Griffith de difamar a las mujeres irlandesas. En la obra, Dan Burke decide fingir su propio fallecimiento para desenmascarar a su esposa Nora. La misma noche de su velatorio, Nora llega a su hogar acompañada de un joven llamado Michael con quien pasará la noche. Dan confirmará así sus sospechas, vengándose al amanecer.

Otra de las obras teatrales más importantes del poeta irlandés es The well of the saints (1905), en la que el dramaturgo narra la historia de un matrimonio de ciegos, Martin y Mary, a los que un santo devolverá la vista. The well of the saints recoge a la perfección la tradición católica de los irlandeses, que a su vez mantiene la esencia pagana celta en sus mitos y tradiciones.

Su última obra teatral fue Deirdre of the Sorrows (1907), basada en una antigua historia irlandesa, The exile of the sons of Usna’. Deirdre es la heroína que, según la mitología gaélica, llevó la destrucción a los soldados de Ulster.

Muy pronto, Synge encontró la isla mayor demasiado “moderna” para su gusto, siendo entonces cuando se traslade a Inish Meáin, la menos desarrollada y en la que el habla gaélica se encuentra más extendida. Allí tomará diversas fotografías que servirán de inspiración a los grabados de Jack Yeats, el artista irlandés.

Las Islas Aran (1907) es su única obra narrativa y en ella recoge todo un retrato de costumbres en forma de ensayo. Sin grandes adornos y con una prosa sencilla, Synge narra las historias de duendes malignos más propios de la mitología celta que de una sociedad católica. Cuenta su vida diaria, sus paseos alrededor de los  fuertes celtas de Inish Meáin, (la isla mediana, donde construyó su casa, actual museo), sus charlas al calor de la chimenea acompañado del viejo tío Pat Dirane, las fuertes tormentas atlánticas que azotan el mar y el inconfundible rojo de las faldas de las mujeres irlandesas, que contrasta con el gris del cielo.

Casa-museo de John M. Synge en las islas Aran

Synge mezcla constantemente la dura realidad de las islas con la fantasía en todos los escritos que publicó en sus últimos años de vida. De esa manera, las visitas a la bahía de Galway para vender el ganado llegan a confluir con la historia del pozo de Aran, que devuelve la vista a los niños; y la pérdida de amigos entre las bravas olas del Atlántico se mezcla con las leyendas de la esposa fiel narradas en el interior de las casas.

En la zona oeste de Inish Meáin, en medio de un mar de caliza rocosa y de muros inmensos que dividen los campos, se encuentra la célebre silla de Synge. Alejada de las principales casa del pueblo, el poeta se refugiaba en esta silla de caliza para encontrar la inspiración. Desde ella observaba el mar y tomaba notas en sus cuadernos. Más tarde, y junto al fuego del hogar de su cabaña, escribiría algunas de sus obras más importantes.

A la prosa sencilla de Synge le  acompañan los grabados e ilustraciones realizados por Jack Butler Yeats, hermano del poeta William Yeats, cuya pintura contribuyó al nacimiento de una corriente nacionalista dentro del mundo pictórico irlandés. Estos grabados representan a hombres realizando tareas cotidianas como la pesca en los curraghs y a mujeres acarreando cestos de mimbre con algas de Aran.

John M. Synge no pudo disfrutar del éxito de algunas de sus obras, ya que falleció en Dublín a los 39 años víctima de una larga enfermedad. No obstante, le dio tiempo a dejar uno de los legados irlandeses más importantes del teatro del siglo XX.

Fotografía: Sara Martín  Gutiérrez

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