El dragón protege a sus crías

0
149

China lucha por sus trabajadores. El 1 de Enero de 2008 entrará en vigor  la nueva Ley laboral que reconoce los derechos mínimos de los empleados y un mayor margen de actuación para los sindicatos. Esta medida transformará las prácticas de las empresas norteamericanas y europeas que durante años han engordado comiéndose el sustento del dragón.

La nueva legislación tendrá efectos en tres ámbitos: Empresarial, Social y Comercial. En el primer apartado, los más afectados serán los empresarios por las obligaciones que fija la nueva normativa, entre las que se encuentran: indemnización en caso de despido, contrato de trabajo, organización en  sindicatos o limitaciones al trabajo temporal. Si la legislación tiene los efectos esperados, frenaría las ilegalidades de las industrias extranjeras que obligan a sus empleados a pedir la baja voluntaria para no reconocerles la antigüedad ni la condición de operadores fijos.

La nueva ley laboral erradicará los Abusos patronales de los empresarios chinos que rozan el feudalismo. Prácticas que han llegado al calibre de la perpetrada en la fábrica de ladrillo Xiang Tai, descubierto el pasado noviembre. Un trabajador logró escapar de su lugar de trabajo y contó a los periodistas los abusos sufridos, que avisaron a la policía para desenmascarar el horror. Personas obligadas a  trabajar 20 horas diarias con reducción de sueldo si los patrones decidían que no habían desempeñado sus funciones de forma eficiente. En esta factoría, más del 40 por ciento de los operarios eran discapacitados mentales que compartían su lugar de trabajo con niños. Estos grupos de empleados son una mano de obra dúctil y fácil de controlar para los caciques.

En el apartado social, lo que más preocupa a la administración China son las inestabilidades que generan las irregularidades salariales. Las desigualdades entre zonas ricas y empobrecidas son desmedidas. Un trabajador de una área industrializada como, Shenzhen, ciudad de la costa meridional del país, cobra más de 800 yuanes, unos 80 euros europeos, mientras un operario con la misma función en una zona pobre no llega a los 400 yuanes, menos de 40  dólares americanos.

Pero esta legislación tiene otros objetivos. El PCCH (Partido Comunista Chino) pretende acabar con las revueltas sociales campesinas de los últimos meses. Sólo en el campo hay 150 millones de personas que recorren las cosechas de trabajo en trabajo, parece que Hu Jintao, presidente del país, se ha dado cuenta de que son demasiados.

En el apartado comercial, las nuevas medidas otorgan al dragón asiático más legitimidad en sus transacciones al exterior. Durante años, las grandes potencias, las mismas que dejan actuar a sus lobbies empresariales en el país, han acusado a China de abusos laborales y de Dumping Social. Esta última es una práctica en la que un país, en este caso China, efectúa en el mercado competencia desleal por medio de precios muy bajos con trabajadores explotados que les permite aumentar el nivel de producción y tener un mayor dominio en el mercado.

Con mayor libertad de comercio, la fábrica del mundo será imparable. A día de hoy, el Dragón asiático ha producido el 50 por ciento de la electricidad mundial, el 70 en la producción de juguetes y el 30 de la producción audiovisual, según cifras de expertos. Tampoco se quedan atrás en internet, el 10 por ciento del material escrito está en chino mandarín y el PCCH posee uno de los programas informáticos más adelantados para controlar la información de la red, en 2007 la cifra de internautas superó a la de los militantes del partido.

Datos que se traducen en una mayor cohesión interna y un aumento de legitimidad de cara al exterior. Premisas parecidas a la estabilidad del Tianming que durante dos mil años permitió a los mandarines formar una jerarquía política, intelectual y económica que traspasó océanos de tiempo. Hoy existe otra elite formada por la militancia dominante del partido comunista, elite que promete dominar el siglo XXI.

Fuente de la información:
El país.com, El mundo. com, La vanguardia.com y rebelión.org
Fuente de la imagen:
www.unfpa.org

Dejar respuesta