El camino argentino hacia la cumbre

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La inclusión de los Pumas en el gran torneo de selecciones del Hemisferio Sur, junto a las tres grandes potencias australes, refuerza el nivel de un conjunto que aspira a llegar a la Copa del Mundo de 2015 como una de las grandes favoritas al triunfo final. La nueva generación argentina arribará a la cita de Inglaterra madura y compacta, con un nivel en progresión ascendente. Será entonces cuando se conjuguen el poderío físico propio del rugby del sur y la competitividad feroz, marca indeleble de cualquier jugador que porta la albiceleste.

Argentina va camino de ser una potencia a tener muy en cuenta

Se abre la ventana de noviembre. El penúltimo mes del año acoge varias jornadas de partidos amistosos que se celebran en Europa y que sirven de enfrentamiento entre las selecciones septentrionales y meridionales. En el mes de junio, los equipos continentales devuelven la visita y viajan por debajo de la línea del ecuador para disputar una gira que incluye Sudamérica, África y Oceanía. En el actual invierno boreal, Argentina vendrá al Viejo Continente para enfrentarse, a partir del día 11, contra Gales, Francia e Irlanda.

La perspectiva de los criollos respecto a sus rivales del rugby europeo ha cambiado. Los ‘test matches’ de la segunda mitad del año vienen precedidos por la primera edición de The Rugby Championship, el torneo que ha enfrentado a las mejores selecciones del Sur. A los tradicionales competidores Australia, Nueva Zelanda y Sudáfrica, que han jugado durante 16 ediciones el Tri Nations, se les ha sumado Argentina. El combinado americano, sobre el que se especuló durante años con que sería el séptimo país en unirse a los históricos europeos, viene de incorporarse a un rugby que es punta de lanza mundial: más poderoso y exigente en el aspecto físico y más dinámico en las transiciones con el oval.

Cinco derrotas y un empate contra Sudáfrica han sido el balance de la participación del equipo debutante. La imagen que ha dejado la selección sudamericana ha sido positiva, con un alto nivel competitivo y mucha igualdad en casi todos sus choques. Los Pumas solo fueron inferiores en los últimos minutos de algunos partidos. Sobresalen también entre los aspectos negativos la ocasional carencia de imaginación en ataque y una defensa que, llevada al límite, ha concedido muchas faltas en contra. Pero Argentina tiene margen de mejora y tiempo para consolidar el bloque. Además, el equipo que ha hecho su aparición en el campeonato cuadrangular se ha parecido a la versión albiceleste más tópica.

Los Pumas se situaron como uno de los grandes tras su participación en la Copa del Mundo de 2007 disputada en Francia. Solo un par de fallos en la semifinal contra Sudáfrica, a la postre campeón, privaron al equipo albiceleste de una gloria mayor. Aquella generación, la de Agustín Pichot, Juan Hernández, Ignacio Fernández–Lobbe, Ignacio Corleto, Gonzalo Quesada, Pedro Ledesma, Gonzalo Longo o Felipe Contepomi, puso al rugby argentino muy arriba. El equipo que se perfila para 2015 tiene en aquellos un espejo.

La nueva hornada está liderada por Patricio Albacete, capitán y enlace referencial con la vieja guardia. Destacan también los nombres de Juan Pablo Orlandi, Martín Landajo o Lucas González Amorosito. Para la próxima cita mundialista, Argentina llegará a la isla de Gran Bretaña con tres ediciones disputadas en el Rugby Championship, el torneo de selecciones más potente, donde no hay encuentros de relleno. La experiencia que acumule el bloque criollo hasta entonces le hará estar entre el selecto grupo de candidatos al triunfo. Esa mejora que supone jugar con los mejores será un paso más hacia la cumbre; para concluir con éxito el resto de la ascensión ayudará la posesión de unos genes siempre competitivos.

Fotografía: Rodrigo Vergara (UAR)

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