El Barcelona golpea primero

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El Barcelona Intersport se impuso (31-34) en el Palacio de Vistalegre al Atlético de Madrid en el duelo que dirimía el primer título del año, la Supercopa de España. El equipo entrenado por Xavi Pascual dominó el partido casi en su totalidad y arrebató al conjunto colchonero un trofeo que sí pudo levantar la temporada pasada en el encuentro que supuso su estreno en Madrid tras el traslado del equipo procedente de Ciudad Real.

El Barcelona inicia el año como lo terminó, con un título

El nuevo clásico del balonmano español ha regresado al feudo donde parece haber encontrado el mejor acomodo posible. En Carabanchel, los partidos entre el Atlético y el Barcelona encuentran pasión, emoción, espectáculo y masivas respuestas por parte del público. En esta Supercopa, más de 9.000 personas acudieron a los tendidos del recinto multiusos. La resonancia de los nombres de los equipos participantes y su asociación con los clubes de fútbol homónimos, hermanos mayores de los de la sección de balonmano, también ayudan.

Empezó el partido con una toma de temperatura entre dos viejos conocidos. Eran momentos para el intercambio de golpes, para esperar a que surgiera la sorpresa, lo inesperado, cualquier detalle no previsto que un verano con sus altas y bajas en las plantillas pudiera generar. La calma duró poco. La igualada (7-7) del minuto 12 solo necesitó de un arreón azulgrana para que se rompiera el choque. Un parcial de 0-7 en menos de diez minutos dejó el marcador con una gran ventaja favorable al Barcelona. La diferencia había crecido sobre el pilar de una defensa correosa que el Atleti no sabía desentrañar. También desde el brazo implacable de Siarhei Rutenka.

El polivalente atacante bielorruso, con doce goles, se convirtió en el azote de la zaga colchonera. El técnico del equipo madrileño, Talant Dujshebaev, admitió en la posterior rueda de prensa la incapacidad de su defensa para detener al cañonero rival. Rutenka lideraba un ataque que necesitaba muy poco tiempo para generar jugadas de ataque claras; en el área rival los segundos y los pases se sucedían sin encontrar solución alguna. Los internacionales españoles del Barcelona, Víctor Tomás, Dani Sarmiento, Eduardo Gurbindo y Raúl Entrerríos ejercían como perfectos coristas.

Hizo entonces su aparición Ivano Balic. El flamante fichaje veraniego debutaba con la camiseta rojiblanca y el partido roto. El mago croata sirvió de revulsivo y su equipo, deprimido y sin rumbo, logró enjugar la desventaja. El marcador al descanso (13-17) aunque muy desfavorable para los locales, mostraba un atisbo de recuperación, un rayo de esperanza. Los primeros compases de la segunda mitad servían para reforzar la fe atletista. Un gol de Jonas Källman en el minuto 8 hacía mínima la ventaja de los de Xavi Pascual (19-20).

Resistió el Barcelona. No tuvo vértigo, no le pudo el ambiente y tuvo en Rutenka quien comandara su ataque. Y así certificó la victoria y el primer título de la temporada. El Atlético, en construcción y con siete jugadores nuevos, mostró un ritmo espeso en ataque y no muy poderoso en defensa: se percibió carencia de acople entre las nuevas piezas. Dujshebaev protestó con vehemencia la actuación arbitral. El resultado final (31-34) coronó al Barcelona en la cancha de un rival con quien tendrá que seguir discutiendo en Liga ASOBAL, Copa del Rey y quizás en Europa, la hegemonía en el balonmano español.

Fotografía: FCB Handbol

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