El Barcelona Alusport se mete en la final de la Copa de la UEFA

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El Barcelona Alusport cumplió los pronósticos y se encontrará en la final de la Copa de la UEFA de fútbol sala con el Dinamo de Moscú, vencedor de la otra semifinal. El conjunto culé se impuso al Sporting de Portugal (5-1) en un partido mucho más sencillo de lo esperado por Marc Carmona, en el que la afición dio una lección magistral sobre cómo convertir el pabellón Barris Nord de Lleida en una auténtica caldera.

El Barcelona fue una máquina de crear fútbol

El Sporting aterrizaba en la Final Four de la Copa de la UEFA como un equipo invicto en la Liga Principal de Portugal, pero desde que el sorteo lo emparejara con el Barcelona Alusport, sus problemas no hicieron más que comenzar. Su primera derrota liguera el pasado fin de semana se vio acompañada de un bajón físico en varios de sus futbolistas clave, mientras que el Barcelona ha llegado a esta etapa cumbre de la temporada en un momento espléndido y lo demostró desde el primer minuto, en el que Ari Santos estrelló el balón en el palo, avisando a Joao Benedito del vendaval que se le venía encima.

El que avisa no es traidor, y Ari no perdonó en su segunda ocasión, aprovechando un magistral pase cruzado de Wilde Gomes de banda a banda para poner el 1-0 en el tercer minuto de partido. Los leones no aparecieron sobre la pista negra que la UEFA dispuso en el Barris Nord, exceptuando un remate de Marcelinho da Silva sin mayor dificultad para la defensa azulgrana. En respuesta al tímido intento portugués, Wilde volvió a sacar el mazo, esta vez como finalizador, aprovechando el metro libre que le dejó Paulinho Camoes. Recorte, 2-0 y desesperación en el rostro de Orlando Duarte, técnico luso, que no esperaba verse tan inferior al conjunto de Marc Carmona

El Barça gozaba sobre el parqué y hacía gozar a los aficionados desplazados a Lleida, e Igor Lima regaló el que puede ser el golazo de la Final Four con un recorte hacia dentro y un zapatazo que volvió a dejar en evidencia a un Benedito sobrepasado por las circunstancias. El propio Igor quiso rizar el rizo con una chilena, pero fue la conexión española entre Jordi Torras y Javi Rodríguez la que firmó el 4-0 con el que se llegó al descanso, agradecido sobremanera por unos jugadores verdiblancos que estaban al borde de la humillación deportiva.

Con la rotundidad del marcador y la demostración de juego efectivo del Barcelona en la primera parte, los segundos veinte minutos eran poco más que un añadido sin interés para el devenir de la semifinal. El Sporting optó por situar a Alex Almeida como portero-jugador, mientras Caio Kumuahara intentaba probar fortuna, sin suerte, con disparos lejanos. Paco Sedano cubrió de manera mayestática su portería, demostrando cómo hay que mantener la tensión incluso con un resultado tan favorable como el que tenía el Barcelona. El portero azulgrana estuvo cerca incluso de anotar un gol, evitado en última instancia por la madera.

Poco a poco se iba vislumbrando una mínima parte de la calidad que se presuponía al conjunto lisboeta, e Igor cometió un penalti sobre Fernando Leitao que podría haber metido a los del José Alvalade en el partido, aunque Alex no lo lanzó de una manera especialmente afortunada y Sedano lo despejó con el pie sin esfuerzo aparente. Cuando más asentados parecían los jugadores de Duarte, la ironía del destino quiso que Sergio Lozano armara un contraataque culminado por el “romperredes” Wilde, subiendo al marcador una manita muy significativa que sólo pudo maquillar levemente Jorge Fernandes Djo con un gol tan bello como inútil.

En la final del domingo espera el Dinamo de Moscú de Tino Pérez, que se impuso con total solvencia al italiano Marca Futsal (3-0) con goles de Fernandinho Nascimento y Romulo Alves. Como curiosidad, en la final se reencontrarán Tino Pérez y Javi Rodríguez, entrenador y jugador respectivamente del Playas de Castellón campeón de la Copa de la UEFA de las temporadas 2002 y 2003.

Fotografía: LNFS

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