El Atlético de Madrid sigue derribando murallas en Europa

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Esta vez la víctima fue ni más ni menos que el poderoso FC Barcelona, que llevaba años sin ser eliminado en cuartos de final de la Champions League. El club que entrena el ‘Cholo’ Simeone eliminó con un solitario  gol de Koke en el minuto 5 y una espectacular actuación de todos sus jugadores a un Barça que no supo hacer frente a uno de los equipos más competitivos de Europa. Después de 40 años, el Atlético logra acceder a semifinales de la Champions League donde tendrá que hacer frente al Chelsea.

El Atlético de Madrid se presentó a uno de sus partidos claves de este fin de temporada con las cosas bien claras y las botas bien puestas. Ya antes de empezar, el Vicente Calderón demostró que el equipo contaría con un jugador más: la afición. El Atlético de Madrid convocó a su hinchada una hora antes del partido para arropar al equipo, y respondieron de la mejor manera.  Ellos recibieron al equipo con un gran tifo en el que se leía “ganar, ganar y volver a ganar”, apelando a una frase Luis Aragonés.

Jorge Resurrección ‘Koke’ y Luis Filipe, pilares fundamentales del Atlético de Madrid semifinalista de la Champions League. Foto: Carlos Delgado

El club del Manzanares ya marcó así el primer gol del partido y empezaba a intimidar al FC Barcelona antes del inicio. Aunque traía la ventaja del gol fuera de casa, el Atlético de Madrid arrancó el partido de la vuelta de cuartos de final de la Champions con mucha fuerza, no dejó ni un minuto de pelea y a los tres minutos de partido sacó las garras con un disparo que acabó en el larguero. El Atleti empezaba fuerte y sometió al rival a un constante ataque en los primeros compases del encuentro. Cuando el cronómetro apenas marcaba cinco minutos, Raúl García se alzaba sobre la defensa y dejaba por segunda vez el balón al palo, pero esta vez un audaz Koke buscó el rechace para hacer el primer gol de la noche y adelantar así al Atlético en el marcador.

Tras el tanto, el equipo rojiblanco no se relajó y continuó asediando el área de Pinto. Este gran arranque provocó que el Barça entrara en shock. Los blaugranas no se esperaban que el Atleti saliera así, y eso les pasó factura. Los jugadores del Tata Martino no sabían cómo frenar a los colchoneros, en los primeros 20 minutos tuvieron la suerte de su lado, porque si no fuera por la madera de la portería, que freno hasta en tres ocasiones las posibilidades de hundir más al Barça, ya se podía estar viendo una goleada.

La gran actuación del club madrileño tuvo sobretodo gran importancia a nivel defensivo, gracias a la gran muralla que impedía cada vez más al Barça conseguir una ocasión. La defensa atlética únicamente tuvo algún problema con  Neymar, quien creo más posibilidades, porque sino el club blaugrana no hubiera olido el área del Atleti, en toda la primera parte. Messi estaba perdido, sus espacios eran censurados por unos primorosos Miranda y Godín. El Barça le buscaba las cosquillas al Atleti por la izquierda, con un Juanfran que como podía se deshacía de un Neymar, que se echó al equipo encima, con la ‘ausencia’ de Messi. Aun así el brasileño sólo podía brillar a través de genialidades como la que sufrió Tiago fuera del área.

Viendo el gran marcaje que estaban local en el medio del campo, Messi decidió su independencia a la media hora de partido y se desplazó hasta la banda izquierda para participar más en el juego ofensivo del equipo. El cambio de zona no le sirvió de nada porque el Atlético de Madrid anuló al Barça en cualquiera de sus variantes ofensivas.

Fue un partido donde se vio representado literalmente el lema que tiene el Atlético de Madrid grabado en el túnel de vestuarios, “la gloria se consigue luchando”, porque cada jugador lo dio todo en el campo, hasta el último minuto.

Cuando el Barça se estaba ahogando, llego el descanso que hizo que los de Tito se refrescaran y saltaran al terreno de juego para una segunda parte, en la que se mostró una mejor versión aunque no convenció. Eso sí, nada más empezar, dio un susto de los gordos al Atleti, cuando Neymar se plantó solo ante Thibaut Courtois, que desequilibrado logró tocar lo justo el balón para que la defensa se recompusiera. El consecutivo disparo de Fábregas acabó por encima de la portería del belga. Este fue la ocasión más clara del Barcelona en todo el partido.

Era tiempo de que se movieran los banquillos porque ambos equipos perdían potencia. El conjunto blaugrana entró a Alexis Sánchez y Pedro Rodriguez, por Cesc Fábregas y Andres Iniesta respectivamente.  Mientras que el ‘Cholo’, sustituyó a Adrián por Diego Ribas para hacer que el equipo manejara los tiempos y los ritmos de partido que había perdido al comienzo de la segunda parte. Este cambio hizo que el Atleti encontrará la manera de crear peligro. David Villa se convirtió entonces en una referencia ofensiva buscando desmarques en largo para abrir espacios que le llevaron a tener un par de ocasiones para su equipo, que cerro líneas atrás tras la crecida del Barça. Gabi Fernández tuvo la más clara de la segunda parte para el equipo rojiblanco,  pero que acabó despejada por el guardameta culé,  por esperar demasiado para disparar  intentando conectar con un compañero. Esto hizo que perdiera  la oportunidad de hacer el segundo tanto.

Pero al final el Barça no pudo hacer nada con el Atleti. Y esto es porque llegó a un partido tan esencial con las cosas poco claras en el planteamiento. Como dijo después Diego Pablo Simeone en rueda de prensa, “a veces no gana el mejor sino el que estratégicamente está más convencido”. Y eso se notó y mucho. Martino traicionó la esencia del toque del Barcelona y apostó por un juego por bandas para logar empatar, pero ni eso pudo con el gran planteamiento de los colchoneros. El entrenador braugrana no se fijo en la potencia de salto de Godín y Miranda, y al intentar hacer colgar balones al aérea todos fueron derrocados por los defensas atléticos. Una vez más, el Tata fallo con el planteamiento que tantas críticas que le está provocando en su andadura como entrenador del equipo barcelonés.

Ahora el Atlético tiene que poner su vista a la última víctima que tiene antes de poder tomar rumbo a Lisboa, nada más y nada menos que el Chelsea de Mourinho. Este encuentro será muy especial para el equipo rojiblanco que se enfrentará al club donde juega Fernando Torres, y por otro lado, podrá contar con Courtois para defender su portería.

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