Dos semanas sagradas en IU

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Izquierda Unida enfrenta exhausta esta campaña. Los medios que tiene a su mano están ahí para llegar a donde la campaña lo requiera, pero la relación de IU con sus votantes recuerda a la de dos que quieren quererse. Pero se necesita algo más que voluntad y buenas intenciones.

En un país que ha venido derivando poco a poco en un bipartidismo de tipo norteamericano, la necesidad de la presencia de una fuerza como la de la coalición liderada por Gaspar Llamazares se ha venido notando a medida que ha ido perdiendo fuerzas. Su tragedia es que el principal enemigo de Izquierda Unida está dentro de la propia agrupación. Las injusticias de la actual ley electoral elevan exponencialmente la magnitud del problema, pero esta no es la base de la cuestión.

Cinco escaños para poder formar grupo parlamentario. En 2004, ninguno por alguna de las provincias andaluzas. Dos de Madrid, uno en Valencia y los dos de Joan Herrera en Barcelona. Ante esta situación, que en cualquier partido sería de máxima gravedad, nada mejor que la crisis de Valencia. Una cuestión cuyo fundamento no está en conocimiento de gran parte de la militancia y, mucho menos, de los electores. Nada oportuna para los intereses que los líderes de la izquierda dicen representar, pero bastante lógica si vemos la evolución de los acontecimientos con cada elección que va pasando: la intención de ser el león se ha venido convirtiendo en la proliferación de ratones. Lo importante es tener un partido. Parece que a Isaura Navarro no le gustaba la comida que servían en el Congreso.

La campaña planteada por Llamazares está adaptada a la situación de su partido y a los medios de los que se disponen hoy en día para solventar las dificultades financieras que atraviesa IU y lo silenciada que se encuentra en los medios de comunicación que tienen su mercado en los potenciales votantes de izquierda y el partido ganador de las elecciones de 2004. En este sentido, la coalición está planteando una campaña muy correcta y acercada, que explota al máximo los recursos que ofrece Internet y que además presume de ello en su spot ”Sin Parafernalias”. La página web de Gaspar Llamazares cuenta con todo lo necesario para que el ciudadano se acerque sin obstáculos y sin demasiadas excentricidades a los problemas que observa el partido y las soluciones que quiere aportar su candidato.

A pesar de las dificultades, de las cuales son conscientes sus militantes, las ganas de retomar un papel decisivo en el Parlamento español existen en IU. La campaña electoral, como la de 2004, es un período en el que las personas descontentas con el candidato (al que le ponen trabas para trabajar durante el resto de la legislatura), y que no pudieron hacer mucho cuando tuvieron la oportunidad, guardan silencio. No vaya a ser que sin grupo en el parlamento se les acaben las rentas. La campaña electoral, como la de 2004, es un tiempo de paz en IU. Las dos semanas sagradas que tienen los que realmente quieren trabajar, aunque se pueda pensar que es ya un poco tarde. Las dos semanas sagradas en las que algunos ponen el máximo empeño, con toda su ilusión, con la tranquilidad de que el enemigo, por dos semanas, no lo van a tener en casa.

Fuente de la imagen:
www.elpais.com

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