Donostia vive la gran fiesta del cine

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Richard Gere, Susan Sarandon, Ben Affleck, Alan Arkin… las primeras estrellas ya han empezado a llegar a un festival que va a estar cargado de ellas. Dos películas fuera de concurso como Arbitrage y Argo ya han levantado aplausos, mientras que otras dos que sí compiten por la Concha de Oro han suscitado opiniones dispares: mayoritariamente favorables en el caso del Blancanieves de Pablo Berger, y algo más irregulares en el caso de El muerto y ser feliz, de Javier Rebollo.

Richard Gere y Susan Sarandon
Richard Gere y Susan Sarandon

Donostia aguardaba impaciente el comienzo de esta edición, la más especial en muchos años por varios motivos. Primero, porque se cumplen 60 años desde que el festival echara a andar, y han decidido festejarlo entregando nada menos que cinco Premios Donostia, que irán a manos de Ewan MacGregor, John Travolta, Oliver Stone, Tommy Lee Jones y Dustin Hoffman. Por otro lado, la sección oficial cuenta con obras de autores de prestigio internacional como Lasse Hallström, Lauren Cantet (Palma de Oro en Cannes por La clase), Bahman Gohbadi (dos veces ganador de la Concha de Oro), Costa-Gavras o Fraçois Ozon.

Arbitrage (El fraude)

La inauguración corrió a cargo de Arbitrage, un entretenido thriller con la burbuja inmobiliaria como telón de fondo y un Richard Gere en plena forma que ya en rueda de prensa fue preguntado por una posible nominación al Oscar. En su respuesta fue claro: “No lo había pensado. Traté de buscar lo que hace del personaje un ser humano, incluso un tipo encantador, no lo que lo convierte en un monstruo. Quería buscar al Bill Clinton del personaje. Sólo así puedes darle matices y hacerlo interesante. No creo que existan las personas puramente malas”. Susan Sarandon le replicó: “Yo sí lo creo”.

En el film, sin ánimo de desvelar nada al lector, queda en el aire el futuro del personaje de Richard Gere. Cuestionados por ese asunto, tanto Richard Gere como Susan Sarandon se llevaron las manos a la cabeza y afirmaron haber discutido sobre ello cada día desde que finalizaron el rodaje. “Lo que han hecho estos grandes empresarios que nos han llevado a la situación económica actual es una barbaridad”, comentaba Susan, para después añadir que “lo peor de todo es que muchos no acaban en la cárcel, sino en el gobierno”. Richard Gere fue más allá y dijo que “ya no es el dinero lo que les mueve. Es otra cosa. Es un juego adictivo. Son como fantasmas hambrientos, con boca pequeña y estómago grande, por lo que nunca pueden saciarse y siempre quieren más”.

A respecto de todo esto, el director de la película Nicholas Jarecki recordó que incluso las normas del Monopoly indican que para vencer no sólo es necesario ganar mucho dinero, sino llevar al resto de jugadores a la bancarrota.

Argo

Ben Affleck presentó su última película como director, la excelente Argo, basada la historia real de seis estadounidenses perseguidos en Teherán que lograron escapar del país haciéndose pasar por el equipo de rodaje de una película, con la ayuda de un experto en operaciones especiales interpretado por el propio Ben Affleck. 

Ben Affleck
Ben Affleck y Alan Arkin

El director y protagonista del film confesaba que el final estaba algo ficcionado para darle más tensión, y bromeó diciendo que, además, necesitaba algunas escenas cool para el tráiler. “Quería tocar varios tonos: thriller, drama, comedia.  De hecho, temía que los elementos cómicos en esta película hicieran perder seriedad al conjunto, pero afortunadamente pude contar con dos grandes actores como John Goodman y Alan Arkin que supieron encontrar el equilibrio perfecto”. Arkin, que interpreta magistralmente a un productor de cine, asentía complacido al lado del director.

“Me preguntan si en la película interpreto al típico productor de los 70. Y cuando oigo la palabra típico dejo de escuchar. No sé lo que es eso. Conocí a productores de esa época que eran muy buenos, algunos mediocres y otros incluso peores que el que yo interpreto. En esos años había más libertad para hacer cine, ¡incluso a mí me dejaron hacer una película!”, comentaba Alan Arkin.

Ben Affleck dijo que la intención de la película, al margen de una crítica a uno u otro gobierno, era la de “hacer un homenaje a los diplomáticos y a todas las personas que se juegan la vida por salvar a otras. Son gente que hace grandes sacrificios, en ocasiones el último sacrificio. La historia que narra la película es un ejemplo de cómo la cooperación entre países puede salvar vidas”.

Blancanieves

Lo que ha hecho Pablo Berger con Blancanieves es para quitarse el sombrero: ha trasladado la historia de los hermanos Grimm a Sevilla y la ha rodeado de flamenco y tauromaquia. El hecho de estar rodada en blanco y negro y ser muda ha traído la inevitable comparación con The artist, una comparación tan odiosa como innecesaria.

La película arranca con buen pie en la carrera por la Concha de Oro, y sitúa también a Maribel Verdú como seria aspirante para el premio de mejor actriz, aunque su papel tal vez sea considerado demasiado secundario para tal reconocimiento. Divertida, trepidante y preciosamente rodada. Sin duda, estamos ante una de las películas españolas punteras del año.

El muerto y ser feliz

Javier Rebollo tiene sus incondicionales, y no son pocos, gente que lo defiende como un maestro que, en sus apenas tres películas, ha desarrollado un lenguaje propio. Su primera película, Lo que sé de Lola, fue mal acogida en San Sebastián, pero en su segundo intento, con La mujer del piano, obtuvo la Concha de plata al mejor director. En esta ocasión viene con una especie de comedia experimental, en la que una voz en off va narrando los acontecimientos a medida que los vemos suceder, a veces contando la verdad y otras no.

Es una película extraña acerca de un asesino a sueldo que no asesina y su viaje al lado de Erika, una desconocida que un día monta sin aviso en su coche. Consigue arrancar alguna risa, pero sobre todo deja un poso de extrañeza en el espectador, sin duda algo que el propio director busca durante toda la película. Es difícil saber si hay algo más además de la intención de desorientar al espectador, si Rebollo ha querido contarnos algo o sólo dejarnos perplejos.

Perlas de otros festivales

Una de las secciones con más espectadores del festival es la de Perlas, enmarcado dentro de Zabaltegi, que reúne algunas de las películas más exitosas que han pasado a lo largo del año por otros festivales. Así, pudimos disfrutar de la última Palma de oro en Cannes, Amour. Se trata de una película fría y sin concesiones, donde no hay lugar para sentimentalismos. Es la historia de un matrimonio anciano y de cómo el alzhéimer de ella transforma sus vidas. Para muchos, se trata de la mejor película del maestro Michael Haneke.

Otras películas que hemos podido ver han sido Beasts of the southern wild, de Benh Zeitlin, una bonita fabula sobre la vida salvaje donde la protagonista, una niña de seis años, tendrá que lidiar con grandes tormentas, criaturas mágicas y la enfermedad de su padre.

También hemos podido ver lo último de Oliver Assayas, Apre Mais, que ganó el premio al mejor guión en el pasado festival de Venecia. Es una sólida y bien elaborada película acerca de un estudiante parisino que se ve atrapado en la vorágine política y artística de principios de los años 70. Es inevitable acordarse de películas como Soñadores, de Bertolucci, pero no es nada desdeñable la labor de Assayas, que realiza une película sobre unos hechos históricos acontecidos en su país de una forma que ya quisiera el cine español ser capaz de hacer.

Fotografías: Álex Merino

1 Comentario

  1. Buen articulo.facil de leer y comprendiendo el sentido al certamen.Nos das buena informacion.Pendientes del nuevo curso para algunos,igual otros desistieron en la aventura periodistica.

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