Djokovic se doctora ante el maestro Federer

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El tenista Novak Djokovic venció las ATP World Tour Finals de Londres de un modo épico y con remontada marca de la casa incluida a un Roger Federer al que su inagotable clase no le bastó para derrotar a un ‘Nole’ que poco a poco va escribiendo una página sobresaliente en la historia del tenis.

Djokovic destrona a Federer como Maestro de Maestros. Foto: Red Photographic

El O2 Arena de Londres recibió dentro de la Copa de Maestros a David Ferrer, Roger Federer, Novak Djokovic, Andy Murray, Thomas Berdych, Juan Martín del Potro, Jo-Wilfried Tsonga y Janko Tipsarevic, divididos en dos grupos con cruces entre sí para luchar por la ansiada final, pero los galones de los dos mejores tenistas del momento pesaron para que la lucha fuera la esperada: Djokovic frente a Federer, primero contra segundo, clase ante inspiración, temple o electricidad. Ambos tuvieron que emplearse a fondo para alcanzar la final de un torneo en el que sin embargo se notó la superioridad de ambos desde el principio.

La esperada final comenzó con Federer llevando la iniciativa, donde se colocó con un 3-0, pero el serbio desplegó esas armas tan características de su juego que le llevan a meterse en partidos que se le ponen muy complicados. Tras unos golpes tan emocionantes como llenos de clase y calidad por parte de los dos tenistas (dejadas, voleas y saques directos para grabar), Nole se hizo con el primer set por un justísimo 7-6.

Desplegando su abanico de gestos, manteniendo el diálogo directo con su equipo (tan criticado por muchos de sus compañeros) e incluso siendo atendido en pista por una herida en el codo, Djokovic no dejó de mostrar el talento que le ha llevado a ser el número uno del mundo. Sin dar por perdido ni un solo golpe, moviéndose por toda la pista sin desfallecer ante el dominio del rival y haciendo uso de su potente saque decantó el primer set de su lado.

El segundo set comenzó como el primero con Federer ejerciendo un dominio que sin embargo no se reflejaba en el marcador debido a la poderosa ambición mostrada por su rival. Ante la infinita magia del suizo (“No puedo jugar mejor de lo que hoy he jugado”) se imponía la explosiva calidad del serbio. Federer daba la sensación de no descomponerse, y cuando peor se le ponía el partido, golpes más geniales sacaba de la chistera. Posee una capacidad asombrosa para, a pesar de tener el marcador en contra, parecer que el que impone el ritmo del partido es siempre él. El suizo provoca la sensación de estar ante el jugador perfecto, incluso en la derrota.

Federer se colocó con el que parecía un cómodo 3-5 al cumplirse las dos horas de partido, pero Nole se puso 4-5 y tras salvar una bola de set logró empatar a cinco, sacando a la luz la energía que le lleva a gritar apretando los puños en una clara reivindicación. 6-5 para el serbio que remontaba una vez más en un momento crítico para poner el partido a su favor y terminarlo por un 7-5 definitivo.

Sin duda, un partido al más alto nivel que puso de manifiesto la belleza de este deporte y la grandeza de dos jugadores extraordinarios que ofrecieron una lección de dignidad y profesionalidad.

Pocas horas antes de que Djokovic se coronara campeón, la sorpresa del torneo la protagonizaron los españoles Marc López y Marcel Granollers, al proclamarse campeones en la categoría de dobles. Una final que controlaron en todo momento ante los indios Mahesh Bhupathi y Rohan Bopanna, venciendo por 7-5, 3-6 y 10-3 en el súper ‘tie-break’, tras una hora y media de juego. Un logro histórico para el dobles español (sólo Juan Gisbert y Manuel Orantes lo habían logrado en 1975 y María José Martínez y Nuria Llagostera en 2009) que sirve de motivación para enfrentarse a la conquista de la Copa Davis.

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