Dinamarca cambia recortes y racismo por endeudamiento y mujeres

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Y llegó el gran día. Dinamarca se vistió de gala para celebrar elecciones generales. Tras tres semanas de intensa campaña, por fin los ciudadanos pudieron acudir a las urnas para decidir la formación del futuro Parlamento danés. La crisis económica, materializada en importante déficit público y alto paro juvenil –el 10% de los jóvenes daneses no encuentran empleo, cifra irrisoria comparada con el dato español-, fue el tema central sobre el que giraron las disensiones partidistas.

Fue el día 26 de agosto cuando el Primer Ministro danés Lars Lokke Rasmussen convocó elecciones anticipadas para el día 15 de septiembre. La noticia era un secreto a voces que se esperaba desde hace meses. La necesidad de aplicar reformas económicas profundas llevó al Gobierno liberal-conservador a llamar a la ciudadanía a las urnas. El futuro modelo económico necesitaba la legitimidad democrática que emanara de un nuevo proceso electoral. Dos maneras opuestas de entender la economía se enfrentaban. A una lado los recortes y austeridad presupuestaria propugnada por el Gobierno, al otro el incremento del gasto público como vehículo para generar riqueza, bandera de la oposición. Así pues, de la noche a la mañana las calles de Copenhague fueron inundadas por un sinfín de carteles con las caras de los diferentes aspirantes a un asiento en el Folketing –Parlamento unicameral danés-.

Hasta nueve formaciones políticas relevantes forman el sistema de partidos de Dinamarca. Casi todo el espectro ideológico se ve así representado. Desde el ultranacionalista Dansk Folkeparti hasta los eco-comunistas Enhedslisten, pasando por liberales, socialdemócratas, conservadores o democristianos, todos tienen cabida en la mente de los electores. No obstante, para estas elecciones los diferentes partidos se han agrupado alrededor de dos grandes coaliciones. De un lado la derecha, hasta ahora en el Gobierno, formada por Venstre (literalmente “Izquierda”, pero principal partido de centro-derecha en la práctica, de ideología liberal), Dansk Folkeparti (de tendencia xenófoba, aunque socializante en materia económica), Konservative (Partido Conservador), Liberal Alliance (ultraliberal) y Kristendemokraterne (Demócrata-cristianos, con muy  poco peso político). Enfrente se encontraba la oposición. El bloque de izquierdas que pretende redirigir al país tras 10 años de gestión de la derecha. Formado por Socialdemokraterne (Partido Socialdemócrata), Socialistisk Folkeparti (muy próximo al anterior), Radikale Venstre (literalmente “Izquierda radical”, pero en realidad el partido más próximo al centro político dentro de la izquierda, son los llamados Social-Liberales) y Enhedslisten (también conocidos como “The Red-Green Alliance”, eco-comunistas).

Durante tres semanas se repitieron los debates televisivos que contaban con al menos cuatro candidatos de partidos diferentes. Muy lejos del modelo español del cara a cara PP-PSOE, los medios de comunicación daneses se hacían así eco de la pluralidad política existente en la sociedad del pequeño país escandinavo.

Y finalmente el día 15 de septiembre el pueblo danés acudió en masa a los colegios electorales para depositar la papeleta que llevaba inscrito el futuro político del país. La participación rozó el 90% del electorado. Pese a que en un principio las encuestas auguraban una clara victoria para el bloque progresista, las distancias fueron reduciéndose hasta convertirse en una ventaja exigua. Sin embargo, la coalición de izquierdas ha conseguido mantener el liderazgo inicial y ha vencido en las elecciones reuniendo el 50,3% de los votos. Ello se traduce en 89 escaños sobre los 179 asientos del Folketing. La derecha ha cosechado el 48,9% de los votos y 84 diputados. Las regiones autónomas de Groenlandia e Islas Feroe tienen reservadas dos plazas respectivamente en el Parlamento danés. Todo apunta a que tres de estos cuatro escaños apoyarán al bloque de izquierdas.

Así pues, la coalición encabezada por el Partido Socialdemócrata será la encargada de formar Gobierno. La líder del citado partido, Helle Thorning-Schmidt, se convertirá más que probablemente en la primera mujer que ocupa el sillón del Jefe del Ejecutivo danés. Ironía, sin duda, que los socialdemócratas vuelvan al poder tras 10 años en la oposición pese a haber obtenido su partido los peores resultados en décadas –ha perdido un diputado respecto a las últimas elecciones, quedando ahora con 44-.

Pese a conocer ya los resultados definitivos de las elecciones, no es seguro quiénes formaran el Gobierno. Todo depende de los pactos entre los partidos vencedores. El gran ascenso de Radikale Venstre –ha pasado de tener 8 a 17 escaños- puede dar a los social-liberales más poder del que en principio se esperaba, llegando incluso a otorgarles un papel clave en el próximo Ejecutivo. Ello sería en detrimento del Socilistisk Folkeparti, a priori principal socio de Thorning-Schmidt, pero finalmente superado en apoyos por los social-liberales –contará con 16 escaños frente a los 23 que poseía hasta ahora-. Por su parte, el grupo rojiverde Enhedslisten también ha experimentado un espectacular incremento de apoyos al haber triplicado su número de diputados respecto a la pasada legislatura –de 4 a 12-.

La coalición liberal-conservadora, pese a haber sido derrotada, cuenta con dos de los tres partidos más votados en estas elecciones. El liberal Venstre, partido del hasta ahora Primer Ministro Lokke Rasmusen, se mantiene como fuerza política con más representantes en el Folketing, aumentado incluso su número de escaños –de 46 a 47-. El racista Dansk Folkeparti pierde tres diputados –de 25 a 22-, pero sigue siendo el tercer partido con mayor representación. Es la primera vez que desciende su apoyo desde que irrumpiera en el juego político danés en 1998. Cabe reseñar también el enorme descalabro del Partido Conservador, que ve reducida su fuerza a menos de la mitad –de 18 a 8 escaños-.

Visto lo visto, el poder en Dinamarca quedará a partir de ahora en manos de dos mujeres. El poder simbólico de la reina Margarita II otorgará el cetro del poder político a Thorning-Schmidt, poniendo así fin a una década de gestión liberal condicionada por la presión xenófoba del que hasta hace pocos días era el partido de extrema derecha más influyente de Europa.

Fuentes del texto:
http://www.dr.dk/Nyheder/Temaer/2011/Valg/index.htm
http://www.dst.dk/homeuk.aspx

http://politiken.dk/
http://www.cphpost.dk/news/politics/90-politics/52145-election-11–where-do-they-really-stand.html
http://www.cphpost.dk/news/politics/90-politics/52161-social-dems-did-it.html
http://www.elpais.com/articulo/internacional/izquierda/recupera/poder/Dinamarca/decada/despues/elpepuint/20110915elpepuint_6/Tes
http://www.guardian.co.uk/world/2011/sep/15/danes-female-prime-minister-helle-thorning-schmidt?INTCMP=SRCH
http://www.lemonde.fr/europe/article/2011/09/16/la-gauche-revient-au-pouvoir-au-danemark_1573035_3214.html

Fuentes de las imágenes:
http://www.dr.dk/
http://noticias.terra.es/2011/mundo/0916/actualidad/thorning-schmidt-hace-historia-con-los-peores-resultados-socialdemocratas-00.aspx

http://www.suite101.com/denmark

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