Diciembre nos trae la vuelta al mundo en velero a la gran pantalla

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Christophe Offenstein nos lleva a vivir la aventura de surcar los mares en 80 días con su primera película como director: ‘En Solitario’. Un filme francés rodado en alta mar que comparte protagonista y productor con ‘Intocable’, película que conquistó a la taquilla hace dos años.

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Tras diez años como número dos del regatista Franck Drevil (Guillaume Canet) y tras un accidente de éste, Yann Kermadec (François Cluzet) por fin tiene la oportunidad de subirse a un velero para realizar la Vendée Globe: la vuelta al mundo en vela en solitario, sin escalas y con una duración de 80 días. Pese al apoyo de todos aquellos que le quieren, como su novia Marie Drevil (Virginie Efira), hermana de Franck, y su hija de 9 años Léa (Dana Prigent), nadie cree realmente que pueda lograr situarse en primera posición en lo que es, posiblemente, una de las competiciones más duras del mundo. Por su parte, Yann está dispuesto a demostrar lo contrario. 

Tras un problema técnico con el barco, se ve obligado a hacer un pequeño parón, en su quinto día de travesía, en las Islas Canarias para llevar a cabo una reparación, con la consiguiente pérdida de posiciones en la carrera. Lo que el protagonista desconoce, una vez en marcha, es que durante esas horas un joven de 16 años llamado Mano Ixa (Samy Seghir) se ha escondido dentro del velero, al ver la bandera francesa, con la esperanza de llegar a Francia y que un médico pueda ayudarle con un problema respiratorio. El polizón no tarda en ser descubierto y Yann decide esconderle para no quedar suspendido de la competición. Les quedarán todavía 75 días juntos hasta que termine la que probablemente sea la mayor aventura de sus vidas.

20 metros cuadrados, 18 personas y un velero de competición concebido sólo para una, es el escenario que envuelve esta aventura de alta mar. Su director y guionista, Christophe Offenstein, ha participado en varias competiciones, entre ellas el Paris-Dakar en moto, lo que le ha llevado a trasladarnos de forma mucho más íntima a lo que puede sentir cualquiera que se embarque en la Vendée Globe: “la búsqueda de la excelencia y el deseo de alcanzar el límite de tus posibilidades”. Aunque la idea de rodar en pleno océano fue del también guionista y productor Jean Cottin, quien decidió que una piscina no podría nunca llegar a transmitir la odisea que supone enfrentarse durante 80 días a la imprevisibilidad del mar. El reto estaba claro: había que subir a todo el equipo a un velero que había participado en la regata y contar la historia con la cámara al hombro.

ressources_2013-05-31_12-39-14_ES_3&4-12-4399La película sin duda consigue alejarse de la trampa que conlleva todo rodaje en estas condiciones: dejarse llevar por la inmensidad del paisaje y que éste se convierta en protagonista de la película. El océano es el marco donde todo sucede, y si bien hay instantáneas espectaculares del mismo, el corazón de la historia es la relación de Yann y Mano a bordo del barco. El trabajo de los actores y sus emociones son el motor de toda la historia, logrando dejar en segundo término que todo lo que les rodea sea agua. En este caso, la aventura humana va mucho más allá de la pantalla y de la propia experiencia de hacer cine.

François Cluzet es siempre una apuesta segura cuando hablamos de cine francés, su inmejorable actuación para ‘Intocable’ le valió el aplauso de la crítica y una vez más logra no dejar indiferente a nadie. En esta ocasión, le suma toda la fuerza física que implica interpretar a un regatista con el esfuerzo que eso supone, pero en sus propias palabras, “el talento es una cuestión de empeño”. Y el suyo es innegable.

En definitiva, la película, al igual que la regata, es todo un desafío, y logra mantenerlo hasta el último instante. Quien quiera subirse a bordo de un velero y experimentar la lucha que supone surcar el mundo por mar, tiene una cita el próximo 20 de diciembre con la Vendée Globe. Además, siempre es un placer escuchar el ‘Knocking on heaven’s door’ de Dylan. Y hasta aquí puedo leer. 

Cartel e imágenes: Les Films du Cap / Gaumont

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