Diario de una Princesa

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Un fenómeno social está pasando desapercibido ante la mirada de un rebaño aturdido y manipulado pendiente de su propio bienestar. Cada vez está siendo mayor la influencia de los medios de comunicación en un trastorno que parece relegado a un segundo plano: los trastornos alimenticios. Los casos de bulimia, anorexia o bulimarexia sobre todo en las mujeres y de vigorexia en los hombres aumentan de forma alarmante por la incidencia de los modelos sociales que los medios de comunicación están imponiendo.
A la ya conocida influencia de la televisión o las revistas de moda se ha sumado un componente todavía más poderoso: Internet. Las páginas web, blogs y foros dedicados a estos trastornos están proliferando de forma alarmante. Varias plataformas han denunciado y están llevando a cabo campañas para detener este fenómeno.

Todos recordamos la campaña de una importante firma de moda que utilizó en su cartel publicitario la imagen de una joven anoréxica desnuda para concienciar a la sociedad del problema social que se está produciendo y mostrar a las jóvenes las consecuencias de estas enfermedades. Una campaña agresiva y realista que fue puesta en duda y se tuvo que terminar retirando porque se decía que la imagen de una anoréxica estaba promocionando gratuitamente el nombre de esta firma, su figura se había utilizado de forma propagandística, sea por un motivo u otro, nos tenemos que quedar con la idea de que estos casos cada vez proliferan más y los medios están ayudando a que aumente.

Los diarios de “príncipes y princesas”, así se autodenominan, están abiertos a cualquiera que quiera involucrarse un poco más en este mundo. El problema llega cuando estos jóvenes se intercambian consejos e incitan a los demás a llevar una serie de prácticas perjudiciales para su salud. Cómo engañar a los padres para hacerles creer que comes, “carreras de peso”, dietas extremadamente peligrosas…Muchas de estas páginas disponen de chats en los que entran en contacto o foros en los que dejan sus experiencias. La difusión de historias estremecedoras de estos adolescentes encerrados en una burbuja en la que son incapaces de discernir lo real de lo irreal, fotografías en las que chicos y chicas muestran a los demás sus cuerpos huesudos de los que nunca están satisfechos, e incluso autolesiones como castigo por “haberse portado mal” y ese día ingerir algo que no debían. Esta situación está pasando desapercibida por la sociedad y por el gobierno, provocando un fenómeno social que cada vez congrega a mayor número de personas, y en especial a los más vulnerables, a adolescentes que encuentran apoyo en este tipo de redes.

Estas páginas en vez de estar ayudando a evitar estos hábitos, están potenciando su práctica. Fotos de famosas que sufren anorexia son iconos para este colectivo que pasa las horas muertas frente al ordenador porque a muchos y muchas les da vergüenza salir a la calle o porque se han quedado sin amigos por su problema. Es importante también el porcentaje de chicos que se están sumando a este tipo de patologías, además de la vigorexia, empiezan a sufrir anorexia y bulimia debido a los patrones andróginos y esbeltos que se ven sobre las pasarelas. En varios países los gobiernos están tomando medidas legales para frenar este fenómeno social en auge. Desde normativas como la que ya se estableció en la Pasarela Cibeles con un determinado peso mínimo a otros gobiernos como el francés que están penando y cerrando webs que incitan a estos jóvenes a destruir su cuerpo. Este es un nuevo ejemplo del mal uso que se le puede dar a las nuevas tecnologías, todos sabemos que pueden ser muy beneficiosas para todos como una red de comunicación que interconecta todos los puntos del planeta, pero también hay que vigilar el uso malicioso de la red.

Fuentes de las imágenes:
http://4.bp.blogspot.com/_0ykmlYp9R5I/RyMrkPeOUdI/
AAAAAAAAAD4/KAy2KJY5Uo8/s400/ana192.jpg

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