Día Meteorológico Mundial

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Todos los años el día 23 de marzo se conmemora el Día Meteorológico Mundial, establecida esta fecha como tal por la Asamblea General de las Naciones Unidas, tiene como fin rememorar la entrada en vigor en 1950 del convenio por el que surgió la Organización Meteorológica Mundial (OMM), designada como un organismo especializado del sistema de la ONU.

meteorologia1Actualmente la OMM cuenta con 191 Estados miembros y promueve la cooperación internacional para la creación de redes de observaciones meteorológicas, climatológicas, hidrológicas y geofísicas y para el intercambio, proceso y normalización de los datos afines, y contribuye a la transferencia de tecnología, la formación y la investigación.

El Día Meteorológico Mundial cuenta con diversas temáticas en las consecutivas ediciones de su festividad, pero por encima de estas prevalecen la enfatización en la labor social de los servicios Meteorológicos e Hidrológicos Nacionales, que contribuyen a la protección de la vida humana frente a los desastres naturales, a la mejora del bienestar  económico y social en lo respectivo a los recursos hídricos, el transporte y la seguridad alimentaria y como no, a la salvaguardia del medio ambiente.

El lema para este 2014 es Comprometiendo a los jóvenes con el tiempo y el clima. Nuestra juventud serán los adultos usufructuarios de las innovaciones en cuanto a climatología y predicción meteorológica se refiere. Una correcta valoración, comprensión y uso de los sistemas climatológicos son vitales para frenar el cambio climático.

Al hilo del tema de esta edición, los jóvenes, resulta inevitable cuestionarse cuál será el futuro de la meteorología de nuestro planeta. Las pretensiones políticas albergan la utopía de que la temperatura global media no se incremente más de 2 grados a finales de este siglo.

 Sin embargo el consenso científico resulta apabullante; si no se reducen drásticamente las emisiones de CO2, esa subida de 2 grados de la temperatura media será una realidad a mediados de siglo -escenario que irremediablemente protagonizarán esos jóvenes en los que se centra el lema de esta jornada mundial-.

En este panorama no resulta complicado imaginar después de un invierno de fenómenos meteorológicos extremos, multitud de ciclogénesis que han devastado la mitad norte de nuestro país y del resto continente; y el bravo temporal de nieve y viento que ha azotado durante meses a los Estados Unidos parecen solo el vaticinio de un futuro no tan lejano.

Para este verano las previsiones en la mitad sur europea son de un incremento de 3 grados de media lo que situará los termómetros por encima de los 40 grados centígrados. Y es que según publicaba esta semana la revista Environmental Research Letters nuestro continente será el más vulnerable a los temidos efectos del calentamiento global.

A pesar de la discreción con la que pasa esta cita todos los años por nuestro calendario, no podemos eludir la reflexión que esta jornada trae consigo. Si bien es cierto que la responsabilidad mayor la cargan los Estados y sus dirigentes, nosotros, jóvenes y no tan jóvenes no debemos dejar de lado la idea de que el bienestar social y ecológico lo construimos todos y que aportar nuestro granito de arena dando importancia y difusión a este día nos hace un poco más sostenibles.

Fuente de las imágenes: OpenPhoto

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