Día Internacional de la Mujer

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En muchos lugares del mundo las mujeres están presentes en todo tipo de profesiones, gobiernan naciones o participan en misiones especiales. Sin embrago, esta situación no ha sido siempre así. Ha habido un arduo camino para conseguirlo. Las mujeres han luchado, y siguen haciéndolo, por igualarse al hombre y defender sus derechos. En este día se conmemora esetriunfo. El objetivo es poner fin a la discriminación.

La situación de la mujer ha experimentado cambios notables a lo largo del siglo XX. A ello ha contribuido su incorporación al mundo laboral, el derecho a voto, el acceso a estudios universitarios y el reconocimiento de la igualdad con los hombres en la legislación de muchos países, sí bien no en todos. Desde que en 1975 Naciones Unidas declarara el año de la mujer, se han celebrado periódicamente conferencias internacionales sobre estas cuestiones. Aunque se ha avanzado mucho, siguen existiendo barreras infranqueables para las mujeres. En España muchas de ellas han gritado en pos de la igualdad. Han buscado salarios iguales, la legalización del divorcio y del aborto, así como condenas a las violaciones, malos tratos y abusos sexuales.

Importantes han sido aquellas que en la actual Constitución española buscaron la igualdad jurídica que otras constituciones no reconocían. Pusieron su grano de arena y se dejaron la piel y el alma por conseguir los derechos que hoy disfrutamos. Juana de Arce, Dolores Pelayo, Dolors Clavet, Ana Maria Ruiz-Tagle, Mercedes Moll y Carlota Bustelo, fueron algunas de las constituyentes que fueron participes del proceso constitucional de 1977. “Ha habido ochos constituciones y en la mayoría la mujer no ha sido sujeto de derecho sino objeto”, reconoce Ana Maria Ruiz- Tagle, exparlamentaria y actual presidenta del Consejo Social de la Universidad de Sevilla.

A partir de 1931 las mujeres pueden votar pero al abrigo de los hombres. No es hasta 1977 cuando estas mujeres idean una convivencia en paz para todos. “El Partido Socialista nunca pensaba que iba a tener tantos diputados. Por eso salimos tatas mujeres. Fue un trabajo muy laborioso, no estaba previsto que saliéramos. Yo era secretaria del Partido Socialista en Sevilla. Éramos 27 mujeres frente a 523 hombres” explica la ex diputada. Ellas consiguieron el camino a una mentalidad igualitaria para lograr que no se las excluyera donde había poder. “Debíamos ir mas preparadas que los hombres para que se nos considerase. Fue emocionante. Lo importante fue el consenso”, admite Mercedes Moll, que lucho en el proceso constitucional por los derechos de las mujeres. La tarea que llevaron a cabo fue difícil. Pues se ha de tener en cuenta que el panorama socio-cultural era muy arcaico. Tras la Guerra Civil española, se produjeron cambios sociales que afectaron a las mujeres dentro del ámbito laboral, familiar, educativo y político. El gobierno argumentaba que el incremento de la población permitiría a España transformarse como primera potencia mundial. Se propusieron una serie de medidas pronatalistas. Además, el Estado reconoció en el Fuero de los Españoles que “la tendencia del Nuevo Estado es que la mujer se dedique al hogar y se separe de los puestos de trabajo”. Estipulando a continuación el articulo 4 que prohibía el empleo a la mujer casada. En cuanto a la ley de ayuda familiar penalizaba el trabajo de la mujer casada afirmando que esta “debía permanecer en casa dedicándose exclusivamente a las tareas del hogar”. La familia debía construirse jerárquicamente. El padre detentaba la autoridad suprema. Se afirmaba que hombres y mujeres poseían cualidades propias. En ellos predominaban las cualidades mentales y en ellas las afectivas. Significaban la abnegación, la piedad, el sacrificio y la entrega a los demás. “La mujer no figuraba para nada, como si no existiéramos”, dice indignada Ruiz-Tagle.

La política educativa franquista suprimió la educación mixta. La Sección femenina se encargaba de ellas. Todas las actividades públicas estaban rigurosamente reglamentadas: paseos, visitas, forma de vestir, mirar… Los vestidos femeninos no podían ser ceñidos, llevar escotes o mostrar las piernas al desnudo. Por todo esto, fue necesario llevar a cabo un movimiento de liberalización de la mujer. Ya no se trataba sólo de equiparse legalmente al hombre, sino de materializar esa igualdad para dejar de ser el segundo sexo. Muchas mujeres tuvieron que luchar no solo contra los gobiernos, instituciones o poderosos grupos sociales, sino contra la misma mentalidad de muchas otras educadas en el sometimiento al hombre. Gracias a ellas, hoy todas tienen una educación, una igualdad de derechos y disfrutan de independencia. “Hay una ley de protección de paro que yo expuse. Negocié con Alianza Popular. Temblé. Fraga me dio el visto bueno y salió adelante”, cuenta emocionada Ana Maria Ruiz. Otra de las mujeres presentes en el proceso de 1977, Carlota Bustelo, reconoce:“gracias a una iniciativa que yo propuse dejó de ser delito los medios anticonceptivos y la incorporación de la mujer a las fuerzas armadas”.

Todas y cada una de estas mujeres elevaron los derechos de la mujer a la categoría de los de los hombres. Por ellas existe en España la igualdad, pero según argumenta la ex diputada Ruiz-Tagle, “aun no estamos en un Estado democrático de derechos porque no existe igualdad de oportunidades y es un déficit que existan tantas mujeres asesinadas”. La igualdad es una realidad pero aun queda mucho por conquistar. “El siglo XXI ha de ser un inicio a la igualdad total” matiza Ana Maria Ruiz. Mientras, las mujeres deben alzar su voz para seguir disfrutando de los derechos que tan merecidos les son y tanto les ha costado conseguir. A todas a ellas, feliz día de la mujer trabajadora.

Fuentes de texto:
Fuentes Congreso UCM
Fuentes de imagen:
http://www.elpais.com/fotografia/carreras/capital/humano/Mujeres/trabajando/oficina/elpdiatec/20051211elpnegser_2/Ies/
http://www.diariocordoba.com/noticias/noticia.asp?pkid=274163

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