Día Internacional de la Madre Tierra

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Este año el lema escogido es ciudades verdes, con el objetivo de movilizar a millones de personas para lograr un medio ambiente saludable y sostenible.

IMG_0886El 22 de abril de cada año se celebra el Día Internacional de la Madre Tierra. Se instauró este día para crear una conciencia común a los problemas de la contaminación, la conservación de la biodiversidad y otras preocupaciones ambientales para proteger la Tierra.

La dura realidad es que el planeta Tierra se va consumiendo día a día. El aumento de la temperatura global, el constante deterioro de los glaciales, la subida del nivel del mar o las variaciones en las pautas de precipitación son solo algunas de las manifestaciones del cambio climático que se pueden apreciar a día de hoy. A esto tenemos que sumar la conducta negligente que los seres humanos han adoptado y la indiferencia hacia temas tan actuales y preocupantes como la contaminación. Por todos estos motivos, una vez al año se celebra un día dedicado a nuestro planeta, con el que se pretende hacer reflexionar a la población sobre los problemas medioambientales con los que a día de hoy tenemos que enfrentarnos.

El lema de este 2014 es ciudades verdes, puesto que más de la mitad de la población mundial vive actualmente en ciudades y cuanto mayor es la población urbana más agresivos son los efectos del cambio climático. El objetivo de este año es promover una evolución de la ciudad actual hacia una ciudad un poco más verde. Las propuestas se centran en invertir en tecnología sostenible, evolucionar hacia unas políticas públicas progresivas y conseguir una ciudadanía informada y comprometida.

Las ciudades verdes se centran principalmente en conseguir un futuro mejor para todos y para ello, los pilares fundamentales son las energías renovables, los edificios verdes y el transporte. Nuestra fuente de energía es la generación eléctrica y para conseguir una ciudad más sostenible es necesario rediseñar el sistema actual, lo mismo ocurre con los edificios, que actualmente representan casi un tercio de todas las emisiones globales de gas invernadero, por ello también necesitan una reforma, pero el problema más grave es el transporte, que es la fuente más importante de gases invernadero en todo el mundo y la mayoría vienen de vehículos de carretera, por lo que deberíamos fomentar el transporte público.

Necesitamos una población implicada con la Tierra, que sea consciente del daño que de forma innecesaria causamos a la naturaleza. Existen muchas alternativas, que aunque en un primer momento puedan ser más costosas, a largo plazo el beneficio las convierte en rentables. Necesitamos nuevas propuestas políticas, que por supuesto tratemos de cumplir, entre los objetivos que se ha marcado la Comisión Europea para 2030 se incluye rebajar un 40 % las emisiones de gases de efecto invernadero con respecto a 1990, así como producir el 27 % de energía renovable. Lograr un futuro sostenible y transformar nuestras ciudades está en nuestras manos y podemos conseguirlo.

Fotografía: Mar Morales