“Deudas vencidas”, diario de un recobrador de morosos

0
163

Mafia rusa, capitalismo salvaje, frustraciones y relaciones caducas confluyen en la primera novela de Recaredo Veredas, directa a la yugular.

deudas-vencidas-portadaRecaredo Veredas (Madrid, 1970) tras publicar un ensayo (Cómo escribir un relato y publicarlo, por la editorial Dilema), dos libros de relatos (Pendiente, por la editorial Dilema y Actos imperdonables, por Bartleby Editores) y un poemario (Nadar en agua helada, por Bartleby), se atreve en ésta, su primera novela, a tambalear sin ningún tipo de miramiento la moralidad y los principios de la persona que se aventure a recorrer las páginas de Deudas vencidas (Salto de Página).

Para ello, y en formato diario, recurre al personaje principal de su obra: un abogado que ve en el cobro a morosos la oportunidad de recuperar su estatus de intelectual de izquierdas comprometido y futuro escritor, torturado por la fina línea que separa los límites de la legalidad de sus actos y obligado equilibrista en una relación que lleva años rota, mantenida únicamente por la dependencia que da el dinero y la colectividad.

Si me permiten, reconoceré que no se trata de una lectura fácil, más bien comporta serios riesgos e interrogantes morales: la destreza de Veredas en esta novela consigue que el lector asuma las complicidades, los miedos y los fracasos de un protagonista que en cualquier otro espacio diario, no nos transmitiría simpatía alguna. Ello implica una voluntariedad como lector para hacer un ejercicio en el que se ponen a pie de cañón ciertos privilegios de clase y roles de poder, así como la sinergia del capitalismo y los triángulos amorosos.

A pesar de que el autor tropiece con algún tópico a lo largo del libro, nos encontramos un protagonista que afirma contundentemente: “Creo que todos, sin excepción, tenemos derecho a disfrutar de nuestro dolor, incluso a reivindicarlo.” Para añadir más adelante: “No soy un diletante sino un libertario responsable. Creo ciegamente en el ser humano, anhelo el bien de la humanidad y por eso ejecuto una acción política. Pero mi carne es débil y no puedo evitar aprovecharme de las circunstancias.”

Pero, ¿qué sucede cuando quién lo reivindica es un burgués que alardea de su “postureo” revolucionario? ¿Y si es la marioneta de un supuesto colectivo de izquierdas? ¿Qué ocurre si tiene que codearse con la mafia rusa para salvar su matrimonio, su reputación y su orgullo? ¿Y si deja que se le vaya de las manos? Deudas Vencidas invita a descubrirlo sin escrúpulos. Salto de Página, con la publicación de esta obra, hace una clara apuesta por la contemporaneidad, desde un enfoque crítico, sin obviar en ningún momento el cuidado por y para la buena escritura.

Dejar respuesta