Destino Santiago Bernabéu

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Este ultimo fin de semana, como todos sabemos, hubo un gran partido en este estadio, entre Real Madrid y Athletic Club de Bilbao. El resultado, los goles, los gajes del partido, todo esto, ya es bien sabido por los aficionados, que ignoran la “aventura” de las incontables peñas, que acuden cada jornada a la capital española.

Cientos de peñas acuden cada jornada al Estadio Santiago Bernabeu, una especie de “peregrinación blanca” hacia la capital española. La aventura de estas peñas empieza bien pronto, al amanecer, ataviados con bufanda, camiseta, abrigos del equipo, se dirigen entusiasmados hacia el lugar de recogida, donde contentos y sonrientes suben al autobús para comenzar un viaje que les llevara hacia Madrid, hacia el Estadio Santiago Bernabeu.

Como es el caso de la peña “Amigos del Madrid”, de Zafra un pueblo de la provincia de Badajoz. Pasamos el día con ellos, sin lugar a dudas, una jornada bastante “blanca”. Su viaje, como era de suponer, empezó a las 8 de la mañana, por delante, aproximadamente, 6 horas de autobús. Un tiempo en el que más de uno o de una, imaginó el gol de Ronaldo, el paradón de Casillas o lo triste e injusto que seria volverse para casa con una derrota.

Durante el viaje de nuestra peña, tienen una tradición que nunca, nunca (y así me lo dijo uno de los miembros) hay que olvidar, la porra. El presidente de la peña, con papel y bolígrafo en mano, pasa asiento por siento apuntando resultados, en busca del afortunado o afortunada que, como me comentó otro, le salga el viaje gratis. Entre número y número, canto y canto, llegan a Madrid.

Caldereta extremeña para las peñas.
Tienen dos paradas previstas: una en Plaza España, para aquellos “avispados” que les gusta adentrase en la ciudad, en el bullicio del centro; y otra en el mismo estadio, esta para las personas que les asusta la ciudad, las que dicen yo no me muevo de los alrededores haber si voy a perderme (mi caso, hace ya unos años). Los que se bajaron en Plaza España aprovechan para ir de tiendas, muy usual de ver, hombres con cara larga arrastrados por sus señoras. Una de ellas me comento; “ellos vienen al fútbol y nosotras a la calle preciados”. El otro grupo que siguió hasta el campo, en esta ocasión, tenían una pequeña sorpresa esperando, una caldereta extremeña organizada por el colectivo de peñas de Extremadura y vino de la tierra. A mi juicio, una buena manera de pisar la capital y de cargar pilas para la gran tarde de fútbol.

Las horas pasan y se acerca el comienzo del partido, es turno de acercarse y animar a los jugadores que llegan en el autobús. Una vez dentro del estadio, de nuevo vuelven a unirse los dos grupos, los “avispados” que se quedaron en el centro y “los listos”, aunque solo sea este fin de semana, que han comido gratis. Llega el momento de comentar que se ha hecho, a quien se ha visto, foto por aquí, por allá, matando el tiempo hasta que saltan los jugadores al terreno de juego y empieza un baile descontrolado de prismáticos, hasta que pita el árbitro y comienza el partido. Del encuentro, comentar, que el Real Madrid ganó 5 -1 al Athletic Club de Bilbao. Menos mal, tuvieron que pensar aquellos que barajaban la derrota y de regalo, una goleada.

Al finalizar el partido, es momento de buscar el autobús, cosa no muy fácil, ya que la calle Concha Espina, cuando hay partido, se transforma en parking publico de autobuses. Para esto hay truco me dijo uno de sus miembros: “donde veas alguien del pueblo, ese es el autobús”. Eran ya las doce y cuarto de la noche y por delante otras 6 horas de viaje, solo quedaba conocer el ganador de la porra y… dulces sueños o mejor dicho, merengues sueños.

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