Desde "A tu vera" pasando por "What a wonderful world" pero todo "pitingueao"

0
230

Pitingo ha sabido llegar al público con coplas, flamenco, pop y un soul que en su voz suena especial.  El pasado 16 de noviembre Soulería se despedía de los escenarios madrileños con un espectáculo que, aunque duró casi tres horas, dejo al público emocionado y con ganas de más.
Son las ocho de la tarde, las luces se bajan y en el escenario aparece Missy, una corista de gospel afroamericana interpretando un cántico espiritual. Así comenzaba Soulería, un experimento de fusión que en poco más de un año ha catapultado al éxito de crítica y público a su intérprete, Pitingo, un cantaor onubense por pocos conocido antes de su especial forma de entender estas dos culturas, el flamenco y el soul.

En la primera parte del concierto nos encontramos a un Pitingo algo más flamenco acompañado de la guitarra de Juan Carmona, ex componente del grupo Ketama y, según dicen algunos, uno de los creadores de Soulería. Carmona ya quiso fusionar el flamenco con el pop con su grupo y si con Ketama tuvo éxito, con Soulería está consiguiendo más que eso, está creando un nuevo estilo musical que sólo Pitingo sería capaz de defender.

La voz de Pitingo esta echa para interpretar, para transmitir esa pasión que solo sale del flamenco.  Pero para cantar soul solo él puede ponerle ese “duende” que le viene de su parte flamenca. Pitingo transforma canciones por todos conocidas como “Yersterday” o “What a wonderful world” en algo nuevo que es capaz de llegar a todo el mundo. “A tu vera”, la famosa canción popularizada por Lola Flores, puede conmoverte de una forma inimaginable si la escuchas “pitingueá” por el artista.

Con “Te recuerdo””, una versión en castellano del éxito de The Police “Every breath you take”, Pitingo consiguió poner en pie hasta al último espectador, lo mismo que con “Killing me softly” o con la adaptación del famoso tema de Fórmula V  “Cuéntame”, canción que además el cantaor ha grabado para la décima temporada de la serie de TVE “Cuéntame como pasó”.

Con canciones como “Quisiera amarte menos”, un tema en clave de bulería de su primer disco “Pitingo con Habichuelas”, impresionó al público con ese sentimiento que Pitingo le pone a la música. Algunos tuvimos que contenernos la lagrimita que se asoma al ojo cuando algo te llega al corazón.

En su última noche en el Calderón, Pitingo no defraudó. Entre el público había personas de todas las edades, desde mayores de cincuenta que disfrutaron de temas como “Gwendoline”, hasta grupos de veinteañeras que en cuanto el artista daba un par de vueltas en el escenario al más puro estilo David Bisbal, gritaban y le llamaban “guapo” como si de una estrella del pop se tratase. Y es que Pitingo tras Soulería ha dejado de ser cantaor. Pitingo va a pasar en poco tiempo del teatro Calderón a la Plaza de Toros de las Ventas.

Fuente de las imágenes:
http://www.orihueladigital.es/orihuela/musica/pitingo_flamenco_souleria_100508.htm

1 Comentario

Dejar respuesta