Deporte maldito

0
194

Definitivamente, el ciclismo ya tiene consideración de deporte maldito en este país. Hoy, muchas cabeceras han abierto con la sonrisa de Wouter Weylandt, fallecido ayer en la tercera etapa del Giro de Italia.

Los deportes malditos son aquellos que solo ocupan portadas cuando ocurre alguna desgracia. En los últimos años sucede, sobre todo, con los rallies más duros, tipo Dakar; y ahora sucede con el deporte de las dos ruedas. Resulta chocante ver cómo se ha llegado a este extremo con una disciplina que tradicionalmente ha tenido pegados a los españoles a la televisión en las sobremesas, esperando una nueva gesta de Indurain, Ocaña, Bahamontes, Olano o Contador. Falta de referentes nacionales no ha habido ni parece que vaya a haber en un tiempo, al menos mientras sigan apareciendo ciclistas como Igor Antón o Beñat Intxausti, entonces la causa tiene que ser otra.

Años de escándalos relacionados con el dopaje han ido minando poco a poco la credibilidad del ciclismo, llegándose al extremo de que el Giro de Italia se emite en una cadena (Veo7) que tiene audiencias inferiores a las de Intereconomía o Clan, poniéndoselo realmente complicado a los aficionados interesados (que aún existen).

Ahora hay un cadáver en el Giro y todos hemos vuelto la mirada a la corsa rosa. ¿Qué sabíamos de Weylandt? Poca cosa, la verdad. Corría para el Leopard, era belga (cuna de grandes ciclistas de clásicas); nunca destacó especialmente en el circuito mundial, quizá por su escasa motivación juvenil hacia el ciclismo; había sido liebre de un gran sprinter como Boonen y tenía una etapa en el Giro y otra en la Vuelta. No daría para un gran obituario, pero siempre queda el recurso típico de adjuntar una lista con los fallecidos en carreras ciclistas y el de comparar su accidente con el último que haya sido más sonado (en este caso el de Paolo Casartelli en el 95).

Tras esta lista fúnebre, llegan nuevas noticias, ya publicadas en días anteriores, pero que ahora tienen mayor relevancia, como el hecho de que varios ciclistas catalogaran el Giro 2011 (antes de su inicio) como uno de los Giros más peligrosos de la historia, con etapas en calles estrechas, e incluso zonas de alta montaña sin pavimentar. Sumamos la desgracia de Weylandt a la lista predeterminada de fallecidos sobre el sillín y a las declaraciones de Lastras, Sastre o Contador advirtiendo sobre la peligrosidad, lo que da como resultado un Giro siniestro. Las cosas como son, el Giro es peligroso, ya lo advirtió Angelo Fomegnani, el director; lo de Weylandt ha sido una terrible desgracia; y la sociedad ya tiene un motivo más para ponerle otra pesada losa al ciclismo, una más.

Lamentablemente, muy pocos se pararán a pensar que el Giro es una de las carreras más míticas e interesantes para el espectador, que Contador puede volver a ganar la corsa rosa con el Saxo Bank, o que Igor Antón pueda dar espectáculo en las montañas italianas.

 

Fuente del texto.

Elaboración propia

Fuente de las imágenes.

Gazzetta.it – http://www.gazzetta.it/Speciali/Giroditalia/2011/it/

Dejar respuesta