Decisión

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“La vida es una constante decisión”, me decía mi prima mientras yo me echaba las manos a la cabeza. Mi tía sentenciaba: “Es verdad. Así cuando llegas a nuestra edad, la de tus padres y la mía, estás agotado de haber tenido que decidir tantas cosas y de saber que muchas no fueron acertadas”. Touché. Tocada y hundida. Siempre he dicho que me gustaría ser una de esas pocas personas que ven el camino con claridad, saben a donde quieren llegar exactamente y lo más difícil, saben por dónde. Yo intuyo a donde quiero ir pero siempre dudo del sendero. Todo es mucho más sencillo cuando deciden por ti, puede ser que se equivoquen pero al menos no llevas esa carga. Sin embargo, no es mi caso, también existen personas que asumen los fallos sin lamentarse excesivamente. Les admiro.

Desde peque fui indecisa y creo que siempre he tenido más facilidad para saber lo que no quiero, como casi todo el mundo. Por ello los momentos clave, aquellos que todos pasamos, en los que tienes que optar por una cosa u otra que marcarán tu futuro, han sido para mí una tortura. Y sospecho, no lo he constatado, que muchas veces he elegido por puro cansancio. Es decir, algo así cómo: “Venga por aquí… ¡uf!… con tal de acabar ya con esto. Que sea lo que Dios quiera”. Otras veces, muchas, me obcecaba con que lo que había escogido ya no me gustaba y lo abandonaba. O mejor dicho, sí me gustaba y había un “pero” pequeñín que a mí se me hacía una montaña. De esta manera abandoné: la danza, la gimnasia rítmica, sevillanas, guitarra española, el coro de la Iglesia, la natación, etc. Pocas son las cosas en las que haya tenido una constancia, las que siempre se salvan son los deberes y obligaciones conmigo misma. Por ejemplo: los estudios, mi cultura, mi preparación personal y profesional, etc.

Al iniciar el año era consciente de que era uno de esos momentos señalados. Lo que no sabía era que fueran a ser tantas. Igual no son decisiones totalmente drásticas, seguramente no. Pero sí son importantes. Y odio tener que tomar decisiones importantes. Sobre todo porque no me gusta la sensación de ir a ciegas, de saber que no hay manera alguna de evitar un mal mayor. Sí, nos pasa a todos, lo sé. Sin embargo no es consuelo que sea mal de muchos. Toca pensar cuál vía empleo para llegar a mi cima, mi objetivo, mi sueño. Todo ello sin tener ningún dato a favor ni en contra de ninguna. La ignorancia es una bendición hasta que se convierte en un peligro. En este caso, no saber, es altamente arriesgado. Estudiar, no estudiar, trabajar aquí o fuera, emigrar o quedarse, contigo o sin ti, dejarlo o seguir, mejor con este método o mejor sin planear, etc. ¿No me digan que no les estoy cansando solo de pensarlo? Porque yo sí. Llevo ya cansada unos cuantos meses, dando vueltas a todo y a nada. Los ingleses tienen un dicho: “no se puede cruzar el puente hasta que no llegues a él”. Más o menos quiere decir que no se puede solucionar un problema antes de tenerlo. Lamentablemente si espero a reflexionar cuando el problema lo tenga delante habrá cosas que seguramente no contemple y lo que está en juego, al menos para mí, es muy trascendente.

Al decir esa frase mi tía no dejé de repasar una y otra vez todas las decisiones que me han llevado a donde hoy me encuentro. Soy un ser humano totalmente imperfecto, con esto quiero indicar, como ya habrán imaginado, que las decisiones malas/erráticas/desfavorables/nefastas/ incorrectas ganan a las buenas. O eso pensaba yo. Una amiga me dijo: “espera un segundo, respira y piensa ¿Dónde estarías, ahora, si no hubieras decidido de esa forma?”. No lo sé, imposible saberlo. ¿Entonces fueron decisiones fallidas? Les reconozco que ahora estaba más perdida que antes, si es que era posible. Ya no tenía que pensar solo en mi futuro si no que ahora estaba repasando mi pasado. La gente piensa que soy lista, esto les demostrará que no.

En fin, ya me estoy yendo por las ramas, la cuestión es que vienen curvas y yo me mareo. Que la vida es complicada seguramente por esto, porque nunca se sabe nada realmente a ciencia cierta. Imagino que esos individuos a los que tanto admiro por parecer tan seguros, en el fondo también temen no acertar. De verdad espero que a ellos también les pase. Decidir sin perderse es complicado, vivir evitando decisiones es dificilísimo y acertar en todas es imposible. Caerse, levantarse y volver a caer ese es el proceso, el único que conocemos, que sabemos y usamos. Me quedan meses para tener que cruzar ese puente que no sé si es de un río bravo o directamente está seco. Lo peor es que nos quedan años de ir cargando con todo lo que elegimos antes, lo que escogemos ahora y lo que decidiremos mañana. Lo mejor es que será síntoma de que estamos vivos.

Fuente de la imagen:
www.curiosidadesinmobiliarias.com
www.elpanchi.blogspot.com
www.blogs.eurielec.etsit.upm.es

5 Comentarios

  1. Jugar a la loteria sabiendo el numero que va a salir debe de ser muy poco emocionante. Jugar y comprobar que has tenido suerte y te ha tocado un premio dá mucha alegría.
    Cuando tomas decisiones en tu vida, aunque sean muy importantes, nunca sabes cual es el verdadero resultado hasta que haya pasado un cierto tiempo, pero…… nunca podras saber que es lo que habría pasado si hubieras tomado una decisión distinta. ¡No podemos volver en el tiempo! Pero sobre todo no sería real lo que podemos imaginarnos
    que sucederia si hubieramos tomado la otra decisión!
    Cuando se toma una decisión lo que hay que ser es consecuente con uno mismo. Si hemos decidido tomar una opción de las posibles con el tiempo (ALGO MUY IMPORTANTE) veremos si nos equivocamos o acertamos.
    Siempre que voy por una calle me pregunto: ¿Que habría pasado si en vez de ir por esta calle hubiera elegido otra?
    No lo sé, ni lo podre saber jamas. Pero ir por esta calle me ha dado la posibildad de ver unas personas, unas casas, unos coches, etc., que quizas si hubiera ido por la otra no habría visto y ademas he llegado a donde quería. ¿Por la otra habría llegado?¿Me habría pasado algo?
    Toma una decisión…la que pienses que es mejor y luego sé consecuente con la decisión tomada. Si va bien: ¡animo! Y si va mal pues a cambiar y buscar otro camino, tomar otra decisión.
    La vida es un camino lleno de encrucijadas en las que hay que decidir cual vida quieres vivir. Lo importante es saber reconocer que eso es lo que querías o no. ¡Ser consecuente!
    ¡¡Me gustan estos articulos en donde alguien nos dice : me pasa lo mismo que a ti. ¡Fenomenal!

  2. Me gusta todo lo que dices porque significa que has llegado al mundo de los adultos, (por otra parte me da pena, a todos nos gustaría seguir siendo niños), realmente no hay mucho que añadir sólo que la vida es esto, vas haciendo tu camino con curvas rectas y rectrocesos, y lo mas importante es que cuando llegues a cierta edad y pienses como tu tia, que estás cansada, también pienses que has vivido plenamente y que has hecho todo lo posible por ser tu misma, ser buena persona y sobre todo que has hecho el viaje con todo el equipaje, lo bueno y lo malo, pero, que en ese proceso has hecho de ti una persona de verdad.
    !Adelante! sigue con tus dudas pero vive y piensa que en el camino siempre tendrás personas que te quieren, aunque no podamos aclarar con acierto tus dudas, porque al fin y al cabo son tuyas como tuya es tu vida. !Ánimo!

  3. Hace tiempo me enseñaron una frase y siempre recurro a ella. -Ningún camino fácil te llevará a un sitio que valga la pena-
    Con eso, creo que está todo más que dicho….ejem….
    Supongo que imagino cómo piensas… Yo también fuí un poquito más joven de lo que soy ahora y no me es lejano ni disparatado lo que contaste. Pero verás, con el tiempo, que no todo es tan importante como creemos que es. Somos nosotros mismos los que creamos nuestra realidad, nuestra importancia, nuestra ilusión”….Aquí, en Mallorca hay un refrán que dice así -Sa por, en haverla vista, no es rés- sería algo así: El miedo, al haberlo visto, no es nada.
    Y es tan cierto!!!!!
    Somos nosotros, nuestra mente, la que nos juega malas pasadas y nos hace meditar mucho más de lo que merece la pena nuestro tiempo. Es decir, que debiéramos pensar CERO!!! No sé si tanto como eso, pero poquito, muy poquito!
    Tomar decisiones. La vida es un contínuo ir i venir sobre ello. Qué aburrida sería si no fuese así….
    Simplemente lo que te mande el corazón, la sensatez y tal vez pedir opinión a los de tu alrededor siempre ayudará un poco en qué camino tomar….
    Abrazos mil!!!!

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