Devastador Henry

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Soy partidaria de que una buena lectura es mejor que muchas otras actividades de ocio, que con ella se puede uno relajar, divertirse, evadirse e incluso excitarse. La lectura lleva incluida entre sus páginas un factor que te hace imaginar cosas que hacen que tu cerebro se haga más fuerte y más inteligente. Esto ocurre, claro está, cuando el libro escogido es bueno; más que nada, porque hay mucho bet seller, que dista de ser una magnífica obra. Aunque para gustos los colores.
Por ello yo he intentado alejarme de todo éxito de ventas actual y me he decidido por un clásico. Bajo la tesis que con el tiempo he albergado en mi mente, ” Nunca leo los libros más conocidos del escritor, por si les cojo tirria temer nunca más descubrir lo maravillosos que son”. Por ello escogí, “Sexus” de Henry Miller, y alejar durante un tiempo sus conocidos “Trópicos de…” El libro lo encontré, por tan solo siete euros, en un mercadillo de libros antiguos, que se puso en el Paseo de Recoletos de Madrid hace un par de meses. Usado y antiguo, me lo recomendó el vendedor, tras contarle que estaba buscando algo impactante y alejado de las recomendaciones del resto. La idea que me dio fue directa a mi olfato de lectora ” este libro es mucho mejor que el resto”.

Hice unos primeros intentos de lectura, pero en plenos exámenes una necesita lecturas más ligeras, por ello me dije a mí misma que lo retomaría en verano. Dicho y hecho. Mientras algunos deciden alejarse de la ciudad en los meses de calor, yo me he quedado entre periódicos y ordenadores, escabuyéndome de vez en cuando entre las páginas de este libro. Cuatrocientas siete páginas me han dado una clara conclusión, es una de las mejores elecciones que he realizado en el mundo de la lectura.

Henry Miller (Nueva York, 26 de diciembre de 1891 – Los Ángeles, California, 7 de junio de 1980), es sin duda un genio de su época que transciende todavía, y “Sexus” es la prueba, mordaz, de que todavía, cualquier sociedad que investiguemos sigue bajo los dominios de lo recatado y la falsedad de la imagen puritana. En este libro (1949), podemos ver los rasgos claros de un acertamiento autobiográfico que también se ve en toda su obra. Forma parte de una trilogía llamada La crucifixión rosa. Putas, alcohólicos, sexo explícito, escritores, músicos y un largo etc. de personajes excéntricos, divertidos y exóticos que Henry dibuja como la transtienda a la que todo el mundo quiere entrar, pero en la que teme ser descubierto.

Principal referente para la “Generación Beat”, intento reflejar a la sociedad americana y despojarla de su imagen hipócrita. Por ello Henry, su personaje principal, aburrido de su trabajo, soñando con ser escritor y amante de las mujeres; decide divorciarse de una mujer florero, para adentrarse en un mundo que se le abre antes sus ojos gracias al descubrimiento de una chica de compañía, de la que se enamorada rabiosamente.

Cuando uno empieza la lectura, sobre todo mientras viaja en metro, se siente ruborizado, observado por el resto, obligado a tapar un poco las páginas para que, aquella gente dedicada a leer sobre el hombro en el metro, no crea que te has comprado una de esas novelas de Corín Tellado. Pero tranquilos, eso es el inicio, luego uno se siente, cada vez más, deseoso de encontrarse esos pasajes eróticos para despertar su líbido. Nunca antes había despertado un libro, tanto mi imaginación. Pero no solo esos apsajes, Miller, se deja de metáforas, muerde directamente en la yugular de la sociedad, con párrafos llenos de monólogos de sus personajes que dicen verdades como puños, y sino, un ejemplo:

“… Lo que pasa es que en la actualidad el arte es un lujo. Yo podría salir adelante sin leer nunca un libro ni mirar un cuadro. Tenemos muchas otras cosas: no necesitamos libros y cuadros. La música, sí… la música siempre la necesitaremos. No necesariamente buena música…, pero música. En cualquier caso, ya nadie escribe buena música… Tal como yo lo veo, el mundo se está echando a perder. No se necesita demasiada inteligencia para salir adelante, tal como están las cosas. De hecho, cuanto menos inteligente eres, mejor posición tienes….”

Fuentes del texto:
Sexus
Wikipedia
Elena Matías
Fuente de la imagen:
www.womensbookshop.com

4 Comentarios

  1. El error ha sido mío por no haberme dado cuenta. A estas alturas de finales de verano las pocas neuronas que tengo en activo no están muy atentas. Ya está corregido.

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