La Demencia, el grupo de aficionados más fieles del Estudiantes. Foto: Carlos Delgado

Uno de los equipos más reconocidos en el baloncesto español es el Estudiantes. Su romanticismo en este deporte, una política de cantera ejemplar, sus idas y venidas entre la gloria y el fracaso y una afición fiel en cada momento hacen de este club algo especial.

Creado por un grupo de alumnos del Instituto Ramiro de Maeztu, sus éxitos a lo largo de su historia se basan en cuatro subcampeonatos de la Liga española y tres veces campeón de Copa. En Europa cabe destacar su participación en la Final Four de la Euroliga de Estambul en 1992, la de la FIBA Cup de 2007 o el subcampeonato de la Copa Korac en 1999. Pero, más allá de los éxitos deportivos, cabe destacar que el Estudiantes ha sido fábrica de grandes jugadores  a lo largo de su historia. Ejemplo de ello son Fernando Martín, Alberto Herreros, Carlos Jiménez, Nacho Azofra o Sergio Rodríguez, entre muchos otros. Pero Estudiantes ha sufrido grandes altibajos a lo largo de los últimos años.

Durante los cinco primeros años de la década del 2000, Estudiantes se convierte en uno de los equipos más importantes de España. Habitual en los playoffs finales de la ACB, luchando contra los equipos más importantes del país y consiguiendo títulos como la Copa del Rey de Vitoria del año 2000. Sin embargo, a partir de 2005, el equipo estudiantil empezó a bajar su rendimiento y a desocupar los puestos más importantes de la ACB.

En el año 2006 Estudiantes se queda, por primera vez en años, a las puertas de los playoffs, calificando de decepcionante dicha campaña. En la siguente temporada  no solo se queda el equipo colegial fuera de playoffs, sino que lucha hasta la última jornada por no bajar a la liga LEB. Tomando como excepción el año 2010 donde volvió a unos playoffs, aunque fuese eliminado a la primera de cambio. Esa lucha por no descender se vuelve una constante a lo largo de estos años, con un desenlace trágico en  el 2012, donde Estudiantes quedó en puestos de descenso a la LEB. Además solo le salvo de descender por primera vez en su historia los impagos del Iberostar Canarias que no permitieron su ascenso. La posterior temporada del equipo madrileño ha finalizado en una mitad de tabla en la que, no ha tenido opciones de playoffs pero tampoco ha sufrido por el temido descenso.

Quizás por la huida de sus jugadores estrella debida a  la precaria situación económica del equipo y al alto nivel económico de otros, los errores cometidos en la base, los fallidos intentos de fichajes y un punto de mala suerte han hecho bajar el nivel de un equipo histórico del baloncesto español. Pero, los grandes amantes de este deporte no perdemos la esperanza y seguro que, antes o después, el Estudiantes volverá a ocupar un puesto a la altura de su historia.

 

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