Cuestión de ADN

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El refranero es una herramienta muy útil y además, aunque a veces fastidie, es una fuente inagotable de sabiduría. Pequeñas dosis del saber del pueblo llano que muchas veces es más culto que la nobleza. Por tanto que a nadie le extrañe las múltiples referencias del mismo que puedan encontrar en este texto. Empezaré diciendo que las comparaciones son odiosas, y para muchos aficionados, en este caso más. Comparar al Barcelona con el Real Madrid no parece lógico, dado que, evidentemente, son muy distintos. Pero sí creo que sea apropiado en estos momentos. Sobre todo por lo que se puede leer en la prensa deportiva. Todos coinciden en que el Barça juega muy bien, yo lo secundo. Pero cuando toca hablar del Madrid cambia mucho la teoría según el último resultado: si ganan son unos fuera de serie, si pierden es una catástrofe. Y las cosas no son ni tantas ni tan calvas.

Por ello creo necesario realizar un análisis más concreto, exhaustivo, llegando al principio y origen de toda esta historia. Partiendo del ADN de cada uno. Es posible que no posea todas las claves, para tenerlas tendría que estar todo el tiempo posible con ambos equipos, en todas las situaciones y tener un alto conocimiento de las psiques de todos los integrantes. Cosa que de por sí es imposible. Sin embargo prometo intentar acercarme con la mayor precisión de la que dispongo.

El Fútbol Club Barcelona nace en 1899 creado por un suizo, Hans Gamper. Desde sus inicios ha sido una entidad polideportiva: baloncesto, hockey, balonmano, fútbol (más adelante también contó con atletismo, béisbol, voleibol, rugby y ciclismo). No es una sociedad anónima, la propiedad recae sobre los socios, y en esto coincide con el Madrid. El Real Madrid (el título de real no lo consiguió hasta 1920, gracias a Alfonso XIII) se fundó más tarde, en 1902 Julián Palacios conseguía la legalización (fundado por parte de los integrantes del Foot Ball Sky, equipo fundado en 1897 proveniente del barrio de Vallecas). No nació como una sociedad polideportiva, años después incorporó otras secciones deportivas (baloncesto, béisbol, voleibol, natación, rugby, tenis, atletismo, balonmano y lucha) que poco a poco fueron desapareciendo quedando solo: fútbol y baloncesto. Si solo miramos estos breves datos es obvio que hablamos de dos entidades muy diferentes entre sí.

Al repasar todos los títulos obtenidos por uno y otro encontraríamos la segunda similitud entre ambos: el poderío deportivo. Son los dos equipos con más títulos de España: Copas del Rey, Ligas, Champions, Supercopas, Copas de la UEFA, Copas Intercontinentales, etc. La tercera similitud es que, ambos, han contado en sus plantillas con casi todos los grandes futbolistas de cada momento. También con los mejores y más afamados entrenadores. Son, también, dos de los equipos de fútbol más conocidos del Mundo. Y la última y más clara de todas es la rivalidad deportiva existente entre ambos.

A pesar de todas estas características comunes siguen siendo dos formas muy distintas de entender el deporte. Y sobre todo de entender el fútbol. Mi memoria futbolística es limitada ya que mi amor por éste es relativamente joven. Pero sí sé, por los datos y por lo que otras personas me han contado, que tanto el Madrid como el Barcelona han tenido ciclos de grandeza y ciclos más pobres. Pocas han sido las temporadas en las que ambos han jugado al mismo nivel y la competición ha sido máxima y los puntos se repartían con cuenta gotas. Cuando el Madrid encarrilaba una buena etapa de fútbol el Barcelona no conseguía un buen juego ni tantos buenos resultados, y viceversa.  Pongamos como ejemplo los años en los que la directiva del Barcelona, con Joan Gaspar a la cabeza, decidió que fuera un equipo repleto de holandeses. O cuando al Madrid le dio por fichar galácticos a pares. Son pequeños ejemplos.

A día de hoy el Barcelona ha encontrado varias cosas que le hacen más fuerte que al resto. Han hallado el equilibrio deportivo: una plantilla de gente muy buena que trabaja unida por y para el equipo, dirigidos por un equipo técnico conocedor de lo que es el fútbol y de cómo jugarlo. Una estabilidad directiva: no han existido grandes escándalos en cuanto a la directiva se refiere y aunque parezca una tontería es un elemento que da estabilidad al equipo. Alguna salida de tono han tenido, pero eso pasa siempre. Sin embargo lo más importante seguramente haya sido el apoyo incondicional al cuerpo técnico. Todo unido provoca lo que a día de hoy podemos catalogar como un gran equipo. Juegan unidos, ordenados, disfrutando y haciendo lo complicado sencillo.

Mientras, el Madrid lleva unos años en los que, a mi parecer y muy a mi pesar, ha perdido un poco el norte. Teníamos un presidente con cara de malo de dibujos animados: Lorenzo Sanz. Que conste que nunca me gustó ese señor, me daba mala espina. Al principio había un equipo que jugaba unido a pesar de los cambios continuos de entrenador. Jugadores como Redondo, Hierro, Zamorano, Raúl, Shucker, etc. Consiguieron títulos importantes para el Madrid. Y ante todo daban la sensación de jugar disfrutando, como hace ahora el Barcelona. Los movimientos continuos del equipo técnico variaron la pequeña estructura del plantel, pero aun así consiguieron más títulos (coincidían con las horas bajas del Barcelona y las horas altas del Valencia y del Deportivo). Llegó más tarde la era Del Bosque, no jugaban siempre bien pero obtuvieron muy buenos resultados. Seguramente en esa época lo que fallaba era que Del Bosque no podía hacer todo lo que quería, estaba limitado por la directiva. Tras esta etapa en la que había títulos pero no la grandeza de otras épocas: la Quinta del Buitre, la época de Di Stefano y CIA, etc. Entonces llegó otra directiva nueva, con otros objetivos, otras metas: Florentino Pérez se hacía dueño y señor del club blanco. Comenzó la filosofía de los Zidanes y Pavones en la que había muchos más galácticos que canteranos. El primer gran fichaje fue Figo (también primer escándalo), luego vino Beckham, entre medias Owen y Ronaldo, y por fin el esperado Zidane. Cuál era el problema de este Madrid que ganaba títulos pero no terminaba de convencer. Pues no era uno solo, sino varios. Para empezar el desnivel entre jugadores: juntar a grandes estrellas en la última etapa de su vida profesional con jóvenes promesas sin confirmar que empiezan su carrera, sin una serie de jugadores que estuvieran en el mediano. Un baile de entrenadores tanto conocidos como desconocidos que duraban menos que un caramelo en la boca de un niño. Una directiva que buscaba el éxito económico por encima del deportivo: enormes giras en plena pretemporada, falta de apoyo a un proyecto deportivo y a los técnicos que iban llegando, fichajes errados y desorbitadamente caros, etc. Se terminó esa etapa y apareció un nuevo presidente que venía vendiendo una filosofía nueva como buen político mentiroso. Contrataron un buen entrenador y llenaron el Madrid de holandeses, no fue del todo mal la cosa pero tampoco llegaron a convencer a todo el mundo. Como hace ahora el Barça. La cosa acabo “muy malamente”, como dirían algunos. Y es que lo que mal empieza…mal acaba.

Se produjo la vuelta de Súperfloren con su fiel escudero Valdano. Buen entrenador y más galácticos. Aún así no lo lograron. Se deshicieron de los pesos del vestuario: Raúl y Guti. Y contrataron a un súper entrenador: Mou. Han comprado nuevos jugadores y unos caprichitos. Pero no se da paso a la cantera, la liga española está llena de jóvenes promesas del Madrid triunfando en otros equipos. Todo el mundo sabía que la obsesión del entrenador luso es el sistema defensivo. Tanto empeño se pone en ello que el Madrid se está olvidando de jugar bien al fútbol. Matando a jugadores como Benzema, del que nunca sabremos si realmente es bueno, haciéndoles correr para defender. Este entrenador no es tonto, pero se pasa de showman. No se puede proteger a los jugadores como si de niños se tratara. Al Bernabeu no le convence Benzema y le pita, diciendo que le pitan a él no consigue el supuesto fin. Solo quedar como un mentiroso ante el jugador y ante la afición. Y para más inquina no lo saca en el siguiente encuentro contra un equipo al que el Barcelona metió ocho goles. Partido en el que el Madrid mostró su peor fútbol y la única excusa que ha dado el entrenador la ha encontrado en el árbitro. Hay una lucha interna entre Valdano, que a veces se olvida de que él no es el entrador, y el técnico. De cara a la galería todos somos amigos, pero de puertas para dentro suena otra música. El Real Madrid depende de pequeños contraataques y cuando eso no les sale no tienen más armas con las que luchar. Y el gran entrenador, el mejor del 2010, no sabe como arreglar el desaguisado. La directiva, a su vez, jamás dio muestras de tener paciencia y me pregunto si hará una excepción o será el entrenador más caro que fichó jamás Florentino (recuerden que tiene un contrato por cuatro temporadas).

No se respira el mismo ambiente en los blancos. No salen a jugar los partidos como lo hace el Barcelona. Ellos parecen amigos y estos parecen solo compañeros. La unión entre directiva y cuerpo técnico es otro reflejo de quienes trabajan juntos porque toca y quienes trabajan unidos porque buscan un objetivo. Las maneras del Madrid han cambiado, van a peor. Y para mí un síntoma claro es la falta de confianza: del entrenador con el total de su plantilla, entre los jugadores (nunca saben donde está el compañero a la hora de dar el pase), de la directiva en el entrenador y del entrenador en la directiva, del club en las categorías inferiores, y cómo no, de la afición en el equipo y la entidad. De ahí que no guste como juegan, aunque ganen, y el porqué de los pitos.

El mal del Madrid tiene complicado el arreglo, pero lo tiene. La magia del fútbol reside en que todo es posible y el cambio a mejor siempre es una opción. Sin hacer grandes esfuerzos mentales puedo decir con total seguridad que los blancos volverán a ser lo que eran y mejor de lo que fueron. Y desgraciadamente el Barcelona bajará en su rendimiento. Lo bueno es que mientras uno baje y el otro suba existirá un momento de equilibrio cuasi perfecto en el que ambos, estando al mismo nivel, otorgarán al fiel espectador un espectáculo de los que dejan huella y crean afición. Porque lo que es evidente es que el ADN no se puede cambiar y si en su origen este club era bueno, si en su sangre hay genes de buen fútbol, nunca dejará de serlo. Podrá disfrazarse pero en este caso: bueno se nace, no se hace.

Fuente de la imagen:
www.zonamistica.com

2 Comentarios

  1. Yo sigo diciendo lo mismo. El futbol es fiel reflejo de la politica. Se mima tanto al barcelona como se mima a Cataluña. Muchas veces por quedar bien y no herir sus sensibilidades para que no te tachen de facha.
    Ahora hay motivos para decir que juegan muy bien pero si las ligas se ganan en la ultima jornada algo no me cuadra.
    Con Cruiff tambien vivimos una epoca de pelotismo exagerado. El Dream Team gano 3 de sus cuatro ligas en la ultima jornada, incluso por fallos del rival (ay Djuckic de mi vida).
    Si el Madrid u otro equipo queda a un punto o empatado es que no lo hacen tan mal.
    Ademas si el madrid gana, el modesto Guardiola saca a relucir el tema del dinero…¿se ha fijado este hombre en los presupuestos de ambos equipos? que lo diga Manolo Preciado vale pero Guardiola…

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