Cuando los videojuegos quieren ser películas

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El negocio audiovisual lleva experimentando cambios profundos en los últimos años. El cine y la televisión han contemplado como su burbuja explotaba y se han visto en la necesidad de modificar sus formatos y tecnologías. Junto a ellos han avanzado los videojuegos, un compañero mucho más saludable y con un futuro más prometedor; sin embargo, los juegos también están experimentando cambios: han comenzado a parecerse cada vez más a las películas y series.
Lejos de la simplicidad que mostraban hace no muchos años, han empezado a contar con actores profesionales para dar vida a los personajes principales. Por ejemplo en el reciente Mass Effect 2 (PC, Xbox 360) manejamos durante el juego a un personaje recreado a imagen del actor holandés
Mark Vanderloo, y en el mismo juego también podemos contar con la ayuda de una compañera idéntica a la actriz Yvonne Strahovski (Sarah de la serie Chuck). Los movimientos de los personajes también han aumentado realismo gracias a las modernas técnicas de captura de movimientos. Éstas alcanzan su máxima plenitud en los juegos deportivos, hasta tal punto que los movimientos de los jugadores se capturan de una manera personal e individualizada, es decir, cada jugador hace exactamente lo mismo que su homónimo virtual.

Los guiones también han mejorado mucho en los últimos años, al igual que en las películas prima la espectacularidad y los giros inesperados. Las localizaciones pueden ser de cualquier tipo y ya no hay problema en introducir multitud de personajes profundos. A modo de ejemplo bastaría con probar Heavy Rain (PS3), un juego que no tiene nada que envidiar a las mejores películas policíacas; o Bioshock (PC, PS3 y Xbox 360) en el que nos trasladamos a una ciudad sumergida que intenta representar un mundo utópico de progreso y bienestar sin límites.

Los ritmos en la narración se asemejan cada vez más a los mostrados en una película, para ello los desarrolladores introducen situaciones muy concretas en las que el jugador tiene un pequeño descanso y otros en los que se requiere máxima atención. Uno de los mejores títulos en este sentido es Call of Duty (PC, PS3, Xbox 360 y Wii), en el que la propia historia del juego tiene momentos vertiginosos con muchísima acción y otros en los que no queda otra opción más que contemplar la pantalla.

Por supuesto todas estas mejoras no habrían tenido éxito si no son acompañadas por cambios notorios en la tecnología. Cada vez con más frecuencia se ven juegos con una calidad cercana al fotorrealismo, tanto en los entornos como en los personajes; esto sin duda sumerge mucho más al jugador, como si de una película se tratase. La tendencia actual nos lleva al mismo camino que ya está mostrando el cine: las 3D. Ya son unos cuantos títulos los que cuentan con esta avanzada opción, y todo parece indicar que en el futuro cualquier título de cualquier género la incorporará.

Fuentes de las imágenes:
Gamespot (
www.gamespot.com)
Wired (
www.wired.com)

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