Cuando el pensamiento construye la trama

0
125

“Al faro”, quinta novela de Virginia Woolf, forma parte de las obras que rescata DeBolsillo, de Random House Mondadori, para este 2013.

alfaroEn esta novela no se encuentra un nudo, tampoco un desenlace. Esta es la historia de la reflexión humana, de los miedos, las pasiones y los deseos que circundan la mente de cada persona que compone la obra. La trama queda como un telón de fondo ante los pensamientos que afloran y que van tejiendo en la mente del lector, no sin cierto esfuerzo, una fotografía algo efímera de lo que puede representar el desarrollo vital de la familia Ramsay en cuestión de diez años.

Dos días en un periodo de diez años es lo que aquí nos describe una de las maestras inglesas de la literatura del siglo XX. La primera parte se sitúa poco tiempo antes de la Primera Guerra Mundial. En ella nos adentramos en la realidad de una acomodada familia inglesa que gira en torno a un punto de apoyo fundamental: la señora Ramsay. Ella cuida, entiende y ordena a cada miembro de la casa -situada en la isla escocesa de Skye- en la que veranea la familia. El señor Ramsay es un filósofo algo excéntrico, muy gruñón y demasiado preocupado por la concepción que tengan de su obra los sabidos europeos de la época. Y Lilly Briscoe, una de las invitadas de la familia, tiene el mismo problema sin saberlo. La artista detenta un papel elemental a lo largo de la narración y va dando las claves necesarias para comprender el funcionamiento de la casa. El cuadro, un retrato de la señora Ramsay y su hijo James que tarda diez años en terminar, es el salvoconducto que reconcilia el principio con el final de la novela.

Una segunda parte, encargada de hacer transcurrir los diez años, va dando las noticias que se van sucediendo a lo largo de la guerra y la posguerra. Finalmente la tercera y última fracción del libro relata dos días más en los que encontramos las evoluciones o involuciones que se han ido produciendo en las rutinas de los personajes.  La confección de la novela, de la cual Virginia Woolf explicó que le sirvió para reconciliarse con sus padres, está basada en su propia infancia y elaborada con una fina y poética prosa que si bien no permite una lectura ágil y despreocupada, hará las delicias de cualquiera que se entregue a ella.  

Dejar respuesta