Cuando el fútbol se convierte en un dramático negocio

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El chileno Juan Pablo Meneses publica Niños futbolistas, un recorrido por el negocio de la compra-venta de jóvenes de América Latina que desean hacerse un nombre dentro del balompié y dar el salto a Occidente. En la madrileña Casa de América y con la compañía del periodista Juan Cruz, el autor nos contó los entresijos de su obra.

Por encima de todo, Niños futbolistas es una historia de sueños frustrados. “El caso de Messi ha hecho mucho daño”, dice Juan Pablo Meneses. Y tiene razón, porque el camino del cuatro veces Balón de Oro ha sido de rotundo éxito, todo lo contrario que la inmensa mayoría de futbolistas que desean sacar adelante su potencial y convertirse en grandes figuras del deporte mundial por excelencia.

Juan Cruz, adjunto al director del diario El País, fue el encargado de abrir la presentación. Para él, el último trabajo de Meneses es “una concatenación de hallazgos sobre la vida, la ambición y la codicia, pero también sobre el sueño de un mundo que queda interrumpido por la edad”. Cruz define el libro como “conmovedor”, pero aclara que el sentido del humor que desprende a lo largo de sus páginas le da un aire de ficción, “aunque sea la pura realidad”.

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“Todos fuimos niños”. Es la idea principal con la que Meneses encaró la redacción de Niños futbolistas. Coincide con Cruz en que se trata de un libro “sobre la vida, sobre las ilusiones desmedidas”. Sin embargo, va más allá y cree que algunas personas pueden plantear el relato como “un manual sobre cómo comprar un niño futbolista”. Meneses, chileno de nacimiento, retornó a América Latina no sólo para investigar el negocio actual, sino también para reencontrarse con hombres que otrora habían atravesado esa situación. “Cuando recuerdan su época se alegran mucho, algo que no sucede con los grandes cracks”, apostilla el autor.

Ya desde pequeños, tienen claro dónde quieren jugar. Meneses asegura que “todos quieren ir al Barça o al Madrid, casi ninguno sueña con jugar en el Universidad de Chile u otro equipo local”. La imitación que los niños realizan respecto de los cracks también es un factor destacable en este sentido. Juan Cruz recordaba el caso de Raúl González, “cuando todos los niños se besaban el anillo tras marcar un gol”, señalaba. Pero muy pocos llegan hasta ese punto. Meneses apuntó la historia de Aimar Centeno, un argentino que triunfó en el reality show Camino a la gloria y tuvo como premio disfrutar de una prueba en el Real Madrid, algo que acabó siendo una pesadilla después de lesionarse en uno de los primeros entrenamientos. “Ahora vende gaseosas en un equipo menor”, aclaraba el autor. 

Pese a las continuas reglamentaciones que la FIFA ha intentado imponer sobre la compra-venta de niños futbolistas, el negocio continúa siendo prácticamente igual que siempre, según dice el autor. Los cambios han ido por otro sentido: “a las nuevas generaciones parece que les gusta más jugar a los videojuegos que ver el fútbol”, manifiesta Meneses, que bautiza esta nueva era como “pos-fútbol”. Fan del Universidad de Chile, Meneses asegura que, como buen chileno amante de Neruda y Mistral, comenzó escribiendo poesía. Una poesía con la que se podría narrar los sueños de estas jóvenes promesas del fútbol, hasta que el hechizo se acaba rompiendo y el mayor de los dramas se impone. “No es sólo una historia de fútbol”, como dice Juan Cruz.

Fotografía: Rocío Martínez

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