Crisis del sistema, crisis del periodismo

0
526

«¿Crisis del periodismo? Claro. Pero no es nueva, no hay que confundirla con los efectos de la crisis que se inicia a partir de 2007-2008…» Así arranca el ensayo de Ramón Reig, Crisis del sistema, crisis del periodismo, editado por Gedisa y que vio la luz hace pocos meses. Un manual didáctico y actual que trata, con ayuda de apuntes históricos, de arrojar luz sobre los mecanismos socioeconómicos que actúan sobre el periodismo moderno y describir las fluctuaciones de éste en una sociedad de la información, mercantilizada y al servicio de múltiples intereses e influencias, que hacen muy difícil la supervivencia de lo que, al menos en teoría, es un servicio público, de carácter vocacional, independiente del poder y riguroso.

El autor, Catedrático de Estructura de la Información Periodística en la Universidad de Sevilla entre otras líneas destacables de su extenso currículum, aborda con profesionalidad los temas propuestos en el ensayo: el discurso periodístico occidental, la teoría estructural del Periodismo, las luces y sombras del mundo académico o la mundialización son sólo algunos de ellos. A la hora de expresar opiniones lo hace desde un tono crítico pero coherente, apoyándose en razones suficientes y aportando todo tipo de bases argumentales, lo que es de agradecer. El lector encontrará un mensaje bien estructurado, conciso y sobre todo actualizado, que lleva desde las líneas propuestas a plantearnos nuestras propias reflexiones, abriendo nuevos diálogos y debates.

El ensayo está estructurado en dos partes: la primera abarca del apartado primero al noveno y se centra en la crisis del sistema desde la perspectiva de la comunicación. La segunda parte se ocupa del décimo y último apartado, que estudia la crisis del periodismo como tal, inmerso como está en los “nuevos tiempos”. Aparte, encontramos un apunte final que sirve de recapitulación. Mientras los primeros nueve capítulos conforman un imprescindible estudio del contexto histórico de la crisis del sistema, el apartado final comprime una gran cantidad de ideas fundamentales en apenas 70 páginas. Es en este capítulo donde se estudia cómo funcionan los titulares o qué tipo de periodistas existen, por ejemplo.

«Si los jóvenes y otros segmentos de población no encuentran lo que quieren en la información periodística es porque el periodismo suele trabajar sin mancharse las manos de grasa. ¿Cómo va a hacerlo si está repleto de intereses internos? […]  El periodismo no quiere mancharse las manos de grasa. O no puede, no lo dejan. Y suele caminar por las nubes. Por eso está en crisis, porque abandona sus principios más esenciales: reflejar lo que está pasando […], darle voz a quien no la tiene, hacerle incómoda la vida al poder […]. Está en crisis porque el Poder se ha metido dentro de sus límites con más fuerza que nunca en su historia.» Como vemos, Ramón Reig profundiza en las raíces de los males del periodismo moderno, cuya calidad ha experimentado un acusado declive desde el mismo momento en que los periodistas tropiezan con “las seis Pes”: la publicidad, la propiedad de los medios que proyectan la información, la influencia política, la producción de la noticia, los públicos y los periodistas más cercanos al poder que al público.

Aunque el enfoque de este ensayo es crítico, no se acusa en él sentimentalismo ni negatividad, y mucho menos un tono apocalíptico que preconice un futuro más que negro e insalvable para los profesionales del gremio. Todo lo contrario: la visión de Reig anima a acercarnos al sector y a entender su evolución, a comprender su funcionamiento desde una responsabilidad ciudadana que no cierre los ojos a los entramados financieros y políticos que amenazan la independencia y la calidad del periodismo y a explorar por nuestra cuenta las alternativas que están en nuestra mano para apoyar al buen periodismo, comprometido y útil para el ciudadano.

Dejar respuesta