¿Crece la masa de la Tierra?

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El polvo espacial, además de ser uno de los grandes misterios de la astronomía, es un enorme fastidio para los astrónomos por su interferencia en las observaciones de las estrellas lejanas. Pero además, este polvo espacial está cayendo sobre la Tierra desde el espacio exterior en una cantidad aproximada de 40.000 toneladas al año.
El 28 de Julio del 2006, fue publicado en la revista “Science” un estudio de varios Científicos del Instituto Alfred Wegener de Investigación Polar y Marina (AWI) de Bremerhavener, y de otros colegas estadounidenses del Observatorio Terrestre Lamont Doherty de la Universidad de Columbia en Nueva York, en el cual confirman que esta cantidad se ha mantenido constante al menos en los últimos 30.000 años, después de analizar por primera vez el contenido en el hielo del Antártico del isótopo Helio 3, muy abundante en las partículas de polvo cósmico. Según el Dr. Hubertus Fischer, físico del AWI y uno de los autores del estudio, “el polvo cósmico se carga por el viento solar con átomos de helio durante su viaje a través del espacio interplanetario, produciéndose entonces un fuerte enriquecimiento en Helio 3, un isótopo raro en la Tierra. Las partículas de polvo cósmico del tamaño de unos pocos micrómetros sobreviven a su entrada en la atmósfera terrestre y transportan su carga de helio sin cambios hasta la superficie de nuestro planeta”.

La profundidad de las muestras de hielo examinadas se corresponde con el periodo comprendido entre -6.800 y -29.000 años de la época actual, un abanico que incluye el punto más alto de la última glaciación y la transición a las condiciones cálidas parecidas a las de hoy.

En Septiembre del 2008, se publicó en la mencionada revista “Science” un estudio del Dr. Mathew Genge, del departamento de Ciencia e Ingeniería de la Tierra del Imperial College de Londres en el cual se dice que dado que nunca estuvo muy clara la procedencia de este polvo estelar que caía sobre la tierra, y con el fin de precisar sus orígenes, este Dr. analizó más de 600 muestras del polvo solar, y, catalogando concienzudamente su contenido mineral y químico, pudo encontrar la clave para trazar su origen. Este origen lo situó en una familia de antiguas rocas espaciales llamadas los asteroides “Koronis”, entre las que se incluye el 243 Ida ampliamente fotografiado por la sonda Galileo de la NASA. Estas rocas se sitúan en un cinturón de asteroides entre Marte y Júpiter, y se formaron hace alrededor de 2.000 millones de años. Posteriores análisis mostraron que el polvo se origina en un pequeño grupo de 20 asteroides dentro de la familia “Koronis”, llamados “los asteroides “Karina””, con una composición muy rica en Condrita, material formado en el espacio en el nacimiento del Sistema Solar.

Más adelante, el pasado 5 de Febrero desde la Universidad de Chicago se puso en la sección de “Space & Earth science / Astronomy” de “PHYSORG.com” el siguiente trabajo: El profesor de Astronomía y Astrofísica Mr. Donald York, del Horace B. Horton de la Universidad de Chicago, Mr. Adolf Witt de la Universidad de Toledo, y sus colaboradores, observaron un sistema de doble estrella que muestra todas las características que para los astrónomos están asociadas con la producción del polvo estelar. Este descubrimiento se publicará en “The Astrophysical Journal” del próximo mes de Marzo.

Este sistema de doble estrella, designado HD 44179, se sitúa dentro de lo que los astrónomos llaman “El Rectángulo Rojo”, una nube interestelar de gas y polvo (nebulosa) localizada aproximadamente a 2.300 años luz de nuestra Tierra, en la constelación “Monoceros”.

Parece ser, y las muestras son claras, que la tierra crece, está creciendo desde hace mucho tiempo, ya que nos caen encima alrededor de 40.000 toneladas al año de polvo espacial, una cantidad respetable. Al margen de las alteraciones que todo esto produce en el clima, tema este también estudiado y comprobado por los científicos del AWI, está la parte imaginativa: ¿no sucederá que un cambio de la masa de la tierra un día provoque un cambio en su inclinación, o más serio aun, una modificación en su trayectoria? Podría ser tema para una novela de ciencia ficción, o quizás para una película catastrofista….

Referencias:
The Earth Institute at Columbia University. “Cosmic Dust In Ice Cores Sheds Light On Earth’s Past Climate.” ScienceDaily 28 July 2006. 23 February 2009 <http://www.sciencedaily.com­ /releases/2006/07/060727180833.htm>
Imperial College London. “Origin Of Cosmic Dust That Lands On Earth Discovered.” ScienceDaily 2 September 2008. 23 February 2009 <http://www.sciencedaily.com­ /releases/2008/09/080902075227.htm>.
http://www.physorg.com/news153074950.html
Imagen: http://hubblesite.org/gallery/album/entire_collection/pr2004011a/

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