Coraje y corazón

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Parece ser que en el deporte moderno, se apela más a la cabeza que al corazón, a la táctica frente a la fuerza y al talento individual frente a la lucha y la entrega. En España, esta fórmula está dando grandes resultados, por ejemplo, en la selección de fútbol donde unos jugones bajitos han dominado al resto de equipos gracias a su dominio del balón y a la clase de los Xavi, Iniesta, Villa,…

Sin embargo, hay otro tipo de deportistas españoles que dominan en sus disciplinas principalmente por su poderío físico, sin olvidarnos también de su maestría a la hora de moverse por la cancha y de realizar perfectamente las técnicas necesarias en su deporte, como son Rafa Nadal y Pau Gasol.

En el deporte español de los años 80, predominaban una clase de deportistas que sin tener el físico ni el talento necesario, superaban sus deficiencias con su capacidad de lucha. Estos apelaban al orgullo y la raza frente al juego bonito y elaborado. De hecho, era muy frecuente escuchar la frase “con un par de bemoles” para motivar al deportista a que se dejase la piel mientras estuviese compitiendo.

Este perfil de deportista ha ido desapareciendo con el paso del tiempo, pero aún hay muestras evidentes de que siguen existiendo en la actualidad. Uno de los mejores ejemplos lo encontramos en el jugador de baloncesto, Felipe Reyes, que a pesar de las inferioridades técnicas y, sobretodo, físicas frente al resto de pivots de Europa es capaz de seguir dominando en una zona vedada para los gigantes de más de 210 centímetros de altura.

La clave de su éxito es la constancia, la lucha, el no dar un balón por perdido ni el amedrentarse contra jugadores mucho más físicos que él. Su ambición y su entrega le han permitido seguir mejorando día a día y hacer que su juego sea cada vez más completo y más difícil de defender.

A pesar de los fichajes blancos de los últimos años, con la contratación de jugadores que estaban por encima de los 2,08 como Tomic, Van den Spiegel, Hamilton o D’or Fisher, el internacional español sigue siendo el jugador referencia en la zona para el conjunto de Messina. De hecho, en la última jornada de liga fue la clave para que su equipo derrotase al Power Electronics Valencia, consiguiendo una valoración de 34 y convirtiéndose en el MVP de la jornada.

Por mucho que sigan evolucionando los deportes y haciéndose más complejos siempre seguirán existiendo hueco para aquellos que a pesar de ser inferiores físicamente o técnicamente son capaces de solventarlo con su coraje y corazón.

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