Contador no puede esperar más

0
186

Alberto Contador no puede seguir esperando a que unos señores en un despacho dictaminen si es culpable o no. Pasan los meses, todo sigue igual y el corredor está envuelto un compás de espera, innecesario y cruel, en el que aparece como único perjudicado. Parece mentira que en pleno 2011, sea tan complicado tomar una decisión que se antoja muy sencilla, sin que haya necesidad de ser un erudito en materia de dopaje. Inocente o culpable. ¿Se puede demostrar que la sustancia encontrada en Alberto le hubiera ayudado a mejorar su rendimiento? Todos los expertos concluyen que no. Por lo que en lugar de tratar de sancionar a Contador lo más lógico sería cambiar la ley. Si el clembuterol en un índice tan insignificante no proporciona ayudas extras su prohibición es tan absurda como sancionar a un deportista por beber agua.

Tras un año extraordinario en lo profesional, después del verano comenzó una pesadilla que parece obedecer a intereses ajenos al deporte y que interesa alargar el mayor tiempo posible, no vaya a ser que Contador pueda correr este año y bata nuevos récords. Es fácil querer dar ejemplo con un campeón y sin embargo lavarse las manos a la hora de validar las pruebas. Un gesto cobarde que esconde, tal vez, el miedo a no saber salir de algo que hace tiempo que se escapó de las manos. “No castigar a Contador le quita credibilidad al ciclismo” ha declarado el director del laboratorio antidopaje de Lausana y añade que la versión de Alberto “no es imposible, pero es tan extraña como altamente improbable”. Todo se ha convertido ya en algo muy raro: no es imposible la contaminación pero ¿hay que castigarle? El contraanálisis sigue sin filtrarse por lo que, a día de hoy, no hay nada contrastado. Contador despedía el año lleno de esperanza: “No van a ser mis mejores navidades ni las más tranquilas, pero confío que en este 2011 la coherencia, la ética y la verdad prevalezcan para que se haga justicia… El año que viene será histórico. ¡Querer es poder!”. Sólo ponerse en su piel ya hace valorar los momentos tan difíciles que está pasando a pesar de contar con el apoyo incondicional de su familia, su equipo y sus seguidores. Numerosas voces claman por su inocencia pero Ramón Riestra, vocal de la Junta rectora de ASAJA Asturias, ha ido más allá. Tras denunciar que en España ha entrado carne contaminada con clembuterol, se decidió a enviar una carta a la UCI, con fecha 22 de diciembre, para apoyar la tesis de contaminación alimenticia presentada, desde el principio, por Alberto: “El motivo de la presente carta es informarle que el Sindicato de Ganaderos de España (ASAJA) ha denunciado a partir del mes de marzo de este año el tratado de compra de la Comunidad Europea con Mercosur (Argentina, Paraguay, Brasil, etc) de cientos de miles de toneladas de carne de bovino… Creo que la sanción que tratan de imponer a Alberto Contador es injusta además de imprudente”. Christian Prudhomme, director del Tour de Francia, también apuesta por una pronta resolución por el bien del Tour: “Espero una respuesta cuanto antes, lo más rápido posible. La Federación española y la UCI deben decidir antes de que empiece la temporada”. Y es que el retraso es incomprensible.

El reciente descubrimiento de la “operación galgo”, para muchos analistas deportivos, perjudica al caso de Contador pero no tiene por qué influir para nada al no tener ningún punto en común. Tal vez la UCI debiera valorar el reciente caso de Alemania y la contaminación de productos como los huevos o la carne que cargan de significado las alegaciones de Contador. Negaban la alteración alimentaria hasta que se ha demostrado con pruebas ¿Parece tan descabellado que un ciudadano comiera un filete con esa sustancia? Mientras la Federación Española sigue investigando y enviando informes a una UCI que ha reiterado esta semana que quien debe decidir es la RFEC en exclusiva, parece que hasta finales de enero no habrá resolución. Eso se suponía hasta que Pat McQuaid, presidente de la UCI, ha asegurado que es muy posible que Contador no corra el Tour. “Ahora mismo, Contador no está en muy buen lugar. Su baja para el Tour de Francia es una posibilidad que debemos asumir. Es muy probable que no haya una decisión en firme antes del mes de julio”. Para largo lo fía…Y no se conforma con anunciar el inaceptable retraso en el veredicto si no que además se permite menospreciar a Contador: “En todos los deportes hay grandes estrellas que se han ido y el deporte no ha sufrido por ello”. Tal vez no sufra él y los que se enriquecen del deporte como él (es asombrosa la velocidad de algunos por olvidar que un día fueron ciclistas) pero los aficionados que amamos el ciclismo, el fútbol o el baloncesto, cada vez que un gran campeón se retira, lo lamentamos. Y más aún si deben abandonarlo a causa de no poder probar su inocencia. Debería empezar por respetar a los ciclistas y el esfuerzo que realizan, y, luego, si se demuestra, sancionar al que haga trampa porque irá en beneficio del deporte en general, pero sería recomendable que deje de hacer juicios de valor gratuitos que no interesan en este procedimiento.

Si se llegara a julio sin una decisión sería casi un año para obtener una resolución: impresentable y sonrojante para un deporte que se devaluaría casi definitivamente. ¿Por qué la sospecha sobre otros corredores como Amstrong, con testimonios de compañeros apoyando la teoría de que usó sustancias dopantes, no han impedido que siga corriendo si dichas acusaciones se hicieron en el transcurso de investigaciones llevadas a cabo en un Tribunal? Porque es inocente hasta que se demuestre lo contrario; pero esa ley debe ser para todos igual y en el caso de Alberto, si ésto se sigue alargando le hará perderse la temporada. Es además de injusto, incomprensible. Da la sensación de que la UCI y el tribunal de la RFEC que investiga el caso (que está formado por abogados y no por expertos deportivos ni médicos) se están pasando la responsabilidad a ver quién se quita el marrón de en medio y en ese empeño ambos quieren quedar vencedores y utilizarlo para ejemplarizar. La sanción que se baraja en caso de hallar indicios de dopaje variaría de dos meses a dos años.

Se antoja imposible que ahora haya una marcha atrás porque sería un completo ridículo y no lo van a permitir, por lo que lo más inteligente es esperar una sanción de un puñado de meses. Entonces ¿qué debería hacer Alberto: aceptarlo como mal menor a pesar de mantener su inocencia y seguir corriendo, o, no volver a hacerlo hasta que dejen limpio su nombre? Viendo la velocidad de la justicia, tal vez deba esperar a estar retirado para probar su inocencia, por lo que correr y ganar, limpiamente como siempre lo ha hecho, debe ser su prioridad. Los que le creen siempre le verán inocente, y, los que dudan no van a cambiar de opinión; así que la decisión parece fácil. Sólo queda esperar y desear que se haga justicia y que el año comience con Alberto Contador, pedaleando y ganando carreras. El deporte debe ser limpio en la competición pero también en los despachos por lo que hay que tener fe y creer que en el veredicto final se encontrará la justicia. Samuel Sánchez aseguraba hace pocos días que deseaba ver a su compañero compitiendo: “Un Tour sin Contador es como un Roland Garros sin Nadal, o, la Fórmula 1 sin Alonso”. Mientras tanto Alberto entrena cada día con la esperanza de correr, quizás, las tres grandes. “QUERER ES PODER”.

Fuentes del texto:
Elaboración propia
www.as.com
www.efe.com

Fuentes de las fotografías:
www.abc.com
www.elmundo.com
www.rtve.com

Dejar respuesta