Contador conquista el Giro de Italia con un recital inapelable

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Alberto Contador se ha proclamado por segunda vez en su carrera campeón del Giro de Italia y se agotan los adjetivos para calificar lo extraordinario de su gesta. Partía como el principal favorito junto con Nibali, Menchov, Scarponi, Kreuziger o Purito Rodríguez, pero superó los pronósticos más optimistas desde los primeros compases de carrera y en la novena etapa, empujado por las cenizas del Etna, se vistió la maglia rosa que ya no abandonaría hasta el último día.

Ha realizado un trabajo tan espectacular como impecable, e incluso en sus primeras palabras tras el triunfo ha demostrado por qué es mucho más que un campeón. Le preguntan si ha ganado el mejor y contesta con su habitual naturalidad: “Yo creo que todos tenemos buenos momentos y aquí me ha tocado a mí”. Es admirable sobre la bicicleta pero aún más, si es posible, cuando baja de ella.

“Mi objetivo era ganar, siempre lo he dicho y he luchado mucho por ello. He disfrutado con el recorrido, con la gente y el desarrollo de la carrera que tuve. En ningún momento he pretendido demostrar nada a nadie”. Este Giro demuestra muchas cosas: que el ciclismo es precioso, que los ciclistas se tienen que organizar dentro de un organismo que les proteja, que piense en sus intereses y que les respete, y por encima de todo, dejó claro que Contador es un monumento al deporte y a la profesionalidad. Todo comenzó un 7 de mayo:

La primera etapa, Venaria Reale-Torino fue una contrarreloj de 19,3 km por equipos que ganó Marco Pinotti del HTC-Highroad donde el Saxo Bank, que terminó octavo, demostró que es un equipo unido en torno a su líder. Etapa sin más historia que aclimatarse al Giro.

2E: Alba-Parma escondía unos 244 km que se completaron en más de cinco horas y media. El vencedor al sprint fue el veterano Petacchi, que le arrebató la victoria a un Cavendish que, sin embargo, se puso líder en la general.

El tercer día, que se desarrollaba entre Reggio Emilia y Rapallo con 173 km, se convirtió en la etapa más triste de la 94ª edición del Giro debido al fallecimiento del ciclista belga de 26 años del equipo Leopard-Trek, Wouter Weyland, que perdía la vida en el acto tras una caída que le hizo golpearse contra un muro, a 25 km de meta. La etapa la ganó el español Ángel Vicioso, pero ya sólo quedó sitio para el homenaje a su compañero.

4E: Quarto-Livorno, de 216 kms, fue un sentido tributo a Weyland en el que todo el pelotón se turnaba en cabeza y en una imagen preciosa su equipo cruzaba la meta cogidos de la mano. A lo largo de toda la jornada se vieron en la carretera pancartas de apoyo para Leopard y para la familia del ciclista.

5E: Piombino-Orvieto, de 191 km, era la primera etapa de media montaña. Resultó muy dura y por momentos peligrosa debido a los tramos de tierra. Contador no se sintió bien en ningún momento y alzó la voz contra la organización por la dureza extrema e innecesaria: “Esto no merece la pena para nada. Nos jugamos cualquier caída con consecuencias que pueden ser bastante graves y, además, el resultado de la carrera puede quedar un poco desvirtuado. Espero que no vuelvan a poner cosas como ésta”. El vencedor Pieter Weening, del Rabobank, se coloca primero.

6E: Orvieto-Fiuggi Terme, de 216 km, supuso la victoria de otro español, el ciclista del Movistar Fran Ventoso, que se alzó con el triunfo tras una preciosa pugna con Petacchi y Di Luca.

7E: Maddaloni-Montevergine di Mercogliano, de 110 Km, que por primera vez concluyó en alto, supuso el emocionante triunfo de Bart De Clercq, del Omega, sobre Scarponi y Kreuziger, y con un Alberto que llegó noveno en una etapa donde lo más importante era no dejar escapar a los corredores de arriba y lo consiguió.

8E: Sapri-Trotea, de 217 km, provocó el primer aviso para los rivales de Contador, ya que el madrileño completó un día sensacional. Terminó segundo, con el mismo tiempo, tras el italiano Oscar Gatto obteniendo así 12 segundos de bonificación que le sitúan en quinta posición de la general.

9E: Messina-Etna, se convirtió en la clave para la victoria final de Alberto. Un día especial al obtener su primera victoria de etapa en un Giro y toda una declaración de intenciones. ¡Qué bonito es ver a Contador en la escalada! Sobre la bicicleta su figura aparece elegante, es uno de esos pocos elegidos que parecen deslizarse sobre el asfalto o la tierra con tanta delicadeza que pareciera estar bailando con Gene Kelly en lugar de estar completando una infernal etapa de 169 km. El ataque del pinteño en el momento más complicado de la ascensión fue espectacular y sólo Scarponi y Rujano le aguantaron. Pero cuando la meta asomaba a poco más de 1 km, Contador decidió que era su día y cruzó la meta con esa sonrisa que lo mismo luce en lo más alto del podio como vencedor de una etapa difícil o alegrándose por la victoria de un compañero. Contador entró en erupción con una lección magistral.

10E: Termoli-Teramo, de 159 km. Tras la jornada de descanso, se presentaba como una etapa de transición libre de sobresaltos, y así fue. El británico Mark Cavendish se hizo con un triunfo en el que quedó segundo el español Fran Ventoso (que le reprochó ayudas por parte de su equipo que podrían haberle apartado de la carrera) y en la que Alberto contó con un gran trabajo de equipo que le hizo conservar el liderato. La anécdota del día es que Contador, corredor inteligente, dominador de cada detalle, que sabe guardar las fuerzas para el momento idóneo y no gastar una gota de energía en guerras que no son las suyas, ha sido multado económicamente por no esperar varias horas a dar una rueda de prensa que le restaría tiempo de descanso (máxime cuando ya había hablado en línea de meta). Un problema sin importancia.

11E: Tortoreto Lido-Castelfidardo de 144 km, supuso un segundo puesto del español Purito Rodríguez, que se vio superado por el francés John Gadret en una emocionante llegada. Contador llegó en un tranquilo quinto puesto. Dani Moreno y Pablo Lastras realizaron una gran carrera.

12E: Casteldifardo-Ravenna, de 184 km, se tradujo en una nueva victoria del polémico Cavendish y transcurrió sin problemas para el líder de carrera. Lo más destacado en un día tranquilo fue la caída que se produjo cerca de meta que involucró a varios corredores pero que, por suerte, no tuvo consecuencias destacables.

13E: Spilimbergo-Grossglöckner, de 167 km, fue una nueva confirmación de la superioridad de Contador sobre el pelotón. Se produjo una escapada protagonizada por ciclistas españoles que no fue más allá, ya que a 10 km para la meta, Scarponi asomó rueda. Contador y Nibali le seguían tranquilos, y cuando faltaban casi 8 km, Alberto pasó al ataque y sólo el venezolano Rujano aguantó para cruzar por delante de Contador la línea de llegada. Igor Antón hizo un esfuerzo enorme que vio recompensado con la quinta plaza. Otra muestra de la superioridad del español.

14E: Lienz-Monte Zoncolan, de 210 km. Nueva victoria española con el triunfo alcanzado por Igor Anton, que se puso tercero en la general, seguido del líder y de Nibali. Fue una etapa marcada por la polémica supresión del Monte Crostis, con una pendiente que alcanzaba el 10% y tramos que llegaban incluso a un 18%. Buena parte de la afición italiana hizo responsable a Alberto: “Yo no me he opuesto en ningún momento a que se llevara a cabo, ha sido la UCI la que decidió que no se subiera”. Hay que saber diferenciar entre la dificultad de una etapa y la imprudencia porque a veces se olvida que los que ofrecen ese espectáculo sobre una bicicleta son deportistas que se están jugando la vida. Los silbidos contra Alberto de algunos aficionados fueron la nota triste de una etapa sensacional. Nada como ver imágenes del monte para ponerse en su lugar. Tan dura fue la etapa que la imagen estaba en las motos que acompañan a los ciclistas inundadas de humo.

15E: Conegliano-Gardeccia-Val di Fassa, de 229 km, supuso una nueva victoria española. Mikel Nieve, con una gran carrera, se proclamó vencedor de una larguísima etapa en la que Garzelli y Contador llegaron a meta con más de minuto y medio de diferencia. Preciosa la escapada de Alberto en la Marmolada y brillante su ascensión acompañado de Nieve. El estilo de Alberto es demoledor. Mientras sus compañeros parecen no poder respirar, él se pone de pie y se balancea pedaleando sobre sus ruedas. Otra demostración de poderío de un Contador que no llegaba en su mejor momento anímico ya que su aterrizaje en Turín vino precedido por un período de preparación demasiado convulso al que le ha sometido una señalada y desprestigiada UCI. Es el más fuerte.

16E: Belluno-Nevegal, cronoescalada de 12,7 km. Recital de Contador en un día muy triste para el ciclismo. El español de 32 años Xavi Tondo perdió la vida cuando preparaba el Tour de Francia con el Movistar en Sierra Nevada en un accidente doméstico. Alberto le dedicó el triunfo a un ciclista muy querido entre sus compañeros, admirado por ser un ejemplo en la lucha antidopaje y por su amor a un deporte que este año, por fin, le estaba recompensando su esfuerzo. “Te echaré muy en falta, descansa en paz”, le dejó escrito en su Twitter, y con un brazalete negro sobre su maillot rosa le rindió homenaje.

17E: Feltre-Terano, de 230 km, victoria polémica del italiano Diego Ulissi. Cruzó primero su compatriota Giovanni Visconti, que le apartó en una maniobra arriesgada (se soltó del manillar y le apartó de un manotazo) que le costó la descalificación posterior. Pero el incidente no empañó la gran jornada para el español Pablo Lastras, que finalmente quedó segundo, y de un Contador que tuvo otro día tranquilo.

18E: Morbegno-San Pellegrino Terme, de 151 km. Eros Capecchi fue el vencedor de una etapa plácida para los intereses de Contador que se permitió llegar a la meta con más de cinco minutos de diferencia. Se conoció que de nuevo se retrasa la vista del TAS sin fecha exacta para una resolución final. Alberto no quiere distracciones y se centra en la bicicleta. En unos días se conocerá si gracias a este aplazamiento, y si el Tour lo permite, el campeón español podrá correr la ronda gala. Sería una gran noticia para el ciclismo sin duda.

19E: Bérgamo-Macugnaga, de 209 km. Etapa protagonizada por la lluvia y por la victoria de Paolo Tiralongo del Astana. Una vez más estuvo marcada por una estúpida polémica: Contador dejó atrás a Purito (que terminó quinto) y le disputó la etapa a su excompañero y en línea de meta “le dejó” ganar. Alberto está de vuelta de todo después del año que le ha tocado vivir y le da lo mismo si critican el que “regale” la victoria de etapa a un compañero; todo el que habla es que no entiende los códigos que acompañan a los ciclistas, porque el deporte no es solo ganar. Bonito gesto de un grandísimo campeón que deja sentenciado el Giro.

20E: Verbania-Sestriere, de 242 km. Sirvió para disfrutar de una etapa espectacular que ha dejado claro por qué el ciclismo es un deporte tan especial. La merecida victoria de Vasil Kiryenka, del Movistar, sirvió para rendir homenaje a su compañero Tondo. Una escapada desde los primeros kilómetros con otros compañeros para luego irse en solitario y ser perseguido por Rujano, Purito o Menchov. Alberto cruzó octavo la meta y sólo le separaba del triunfo la crono de Milán.

21E: Milán-Milán, crono de 26 km en la que Alberto entró tercero por detrás de Millar y Rasmussen. Campeón del Giro, campeón de la regularidad y dos triunfos de etapa.

Alberto levantó los dos puños al cielo, se dio tres golpes en el pecho y realizó su disparo marca de la casa sobre un pasillo de honor decorado con la bandera italiana. Ni la precaria realización televisiva de la carrera, ni el vergonzoso incidente del himno pueden borrar una hazaña semejante. Ahora vendrán los reconocimientos de todos aquellos que le abandonaron cuando más necesitó el apoyo; vacíos gestos que no debería aceptar un Contador que todo lo que tiene se lo ha ganado él solo con la ayuda de un equipo, Saxo Bank, que ha sabido estar a la altura.

Han sido tres semanas fantásticas que coronan en lo más alto de la historia del ciclismo y con letras de oro al madrileño Alberto Contador Velasco, que a sus 28 años ya ha ganado 3 Tours de Francia, 2 Giros de Italia y 1 Vuelta a España. El Tour espera: “Respecto al Tour del año pasado, es mío y no me lo puede quitar nada ni nadie. Que nadie lo dude”. No hay complot en el mundo que pueda borrar una carrera ejemplar: ¡Enhorabuena campeón!

Fuentes del texto:

Elaboración propia

www.rtve.es

www.efe.es

Fuentes de las imágenes:

www.as.com

www.efe.com

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