Conoce a… Tomás Gómez, Secretario General del PSM: “Queremos volar alto y lejos pero siempre cerca de los ciudadanos”

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A Tomás Gómez no le cabe ninguna duda de que será Presidente en 2011. El Secretario General del Partido Socialista de Madrid no descansa. Una vida entregada a una vocación.
Le llaman plusmarquista municipal y a él le hace gracia. Dice que es cosa del destino, de la suerte.
El ex alcalde de Parla, el más votado de España, dejó a sus vecinos para cumplir la nueva misión: Encabezar las listas del PSM y arrebatarle el poder a Esperanza Aguirre en 2011. Y está dispuesto a conseguirlo.
Alto, elegante. Corbata gris a juego con el traje y, ¿por qué no?, con sus ojos. Ojos que transmiten una gran serenidad, confianza,
ilusión. Sabe lo que quiere y lucha por ello. Mirada atenta, penetrante. Serio y formal, pero desenfadado a la vez, gran bromista. Muy humilde. Cercano y lejano, según la situación. Es joven, con tan sólo 40 años, aunque algunas arrugas se dibujan ya en su cara, así como el blanco comienza a salpicar el marrón de su pelo. Tal vez mucho trabajo, demasiada responsabilidad. Sus aires de adulto intelectual contrastan con un cuerpo atlético, de adolescente. Y es que no perdona un día sin deporte.

Duerme poco y no pierde ni un minuto del día, “me gusta tener el día ocupado”, dice. Es una máquina, un robot, no conoce el descanso, y es que tampoco se lo puede permitir. Fue elegido líder en un momento de desmoralización del PSM, tras un fracaso electoral histórico. Pero no se rinde y trabaja. Sabe que es duro, pero merece la pena el resultado. En este sentido, apunta, tiene mucho que agradecerle a su madre, “mi madre es una persona muy metódica y esto es lo que nos ha inculcado a mi hermano y a mí. Yo cuando voy a hacer algo no me planteo si tengo o no ganas de hacerlo, lo hago y punto”.

Pero esta disciplina va más allá. Algunos de sus amigos dicen que Tomás Gómez no tiene el concepto del ocio e su ADN. Irse de vacaciones le haría sentir culpable. Lo que relaja a Gómez no es salir a tomarse unas copas con los amigos, más bien prefiere estudiar, eso le hace sentir bien. Todas las noches, después de su larga jornada de trabajo tiene la costumbre de estudiar, para acabar su tesis doctoral en gestión sanitaria por la UNED.

Gómez también es artista, en su tiempo de ocio aprovecha para pintar. Tiene tres cuadros todavía a medias. Uno de ellos, un trabajo de investigación. La Puerta del Sol a principios del XIX. “La foto es en blanco y negro y tengo que descubrir los colores de la fachada, diferentes a los actuales”, cuenta apasionado. También le gusta leer. Nunca lee un solo libro. También tiene tres a medias: un ensayo político, un ensayo económico y una novela que está releyendo.

Su novela favorita sorprende mucho, parece que no le pega: Las cenizas de Ángela, de Frank McCourt, una historia de superación, como la suya.

Aunque sabe disimularlo bien es un hombre sensible, de gran corazón. Y un romántico. Su película favorita es Los puentes de Madison, “la he visto unas cuantas veces”, admite.

Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad Complutense de Madrid “la mejor, sin duda”, afirma orgulloso, su vocación por la política la sintió ya desde muy pequeño. “Mis padres eran militantes del Partido Comunista de España en la clandestinidad en tiempos de la dictadura, yo he vivido de cerca esta realidad y siempre he tenido inquietudes políticas”. Era muy joven cuando comenzó a militar en las Juventudes Socialistas y con sólo 20 años ingresó en el PSOE. “Creo firmemente en los valores de este partido”, afirma con orgullo mientras sus grandes manos se mueven con gran expresividad.

Atrás quedan los recuerdos de infancia junto a su gran amigo José María Fraile, actual alcalde de Parla, con quien se disputaba por ser el primero de la clase. “Nos conocemos desde los cinco años”, dice con satisfacción y melancolía, “pero él era siempre el primero de la clase”, añade. Cómo cambia la vida. Recuerda con una sonrisa dibujada en los labios a todos sus profesores, aquellos que le animaron a seguir adelante en tiempos de dificultad. Sobre todo a los de matemáticas “mi asignatura favorita, sin duda”. Siempre fue un chico responsable. De origen humilde, nació en los Países Bajos hijo de una familia de emigrantes. Cuando Tomás tenía dos años volvieron a España. De adolescente siempre ayudó en la economía de la casa, y al llegar a la Universidad trabajaba todos los veranos de socorrista para pagarse la matrícula.

Figura política emergente, con un gran talante, tiene una gran afinidad con su presidente, Zapatero. Hay quien les compara por su forma de ser parecida. Poco habladores, trabajadores, apasionados de la política. “Zapatero es el mejor Presidente de la historia moderna española”. No se plantea si quizás, algún día, pueda llegar a suceder al Presidente del Gobierno. “En política no hay futuro lejano”. Tiene un proyecto renovado para Madrid, y está centrado, al contrario que, según declara, Esperanza Aguirre, que “lleva un año y medio sin gobernar y su única preocupación es quitarle la silla a Rajoy, lo cual ha convertido en una obsesión malsana, perniciosa y peligrosa para los intereses de los madrileños”. Es tajante y tiene las ideas claras. Seguro de sí mismo, declara también que “el PP no entiende de democracia”. No tiene miedo de nada ni de nadie.

Su lema en la vida es “acuéstate siempre con la conciencia tranquila”, aunque bromea diciendo que su consigna es la siguiente: “me moriré como todo el mundo pero no va a ser por culpa mía”. Y es verdad, tiene muchas ganas de vivir, de aportar su granito de arena a este mundo. Su mayor temor es la pérdida de salud o que les ocurra algo a los suyos. De hecho, uno de sus deseos es que se cumpla la polémica Ley de Memoria Histórica, que “el próximo día de Todos los Santos todos los españoles puedan llevar flores a la tumba de sus muertos. Porque cada vez que se abre una tumba, se cierra una herida”, explica emocionado. También desea la paz en Oriente Medio.

A sus espaldas deja dos elecciones consecutivas ganadas con mayoría absoluta. Atrás deja a sus vecinos de Parla, con tanta gratitud como pena, pero con alegría de enfrentarse a algo grandioso: La Presidencia de la Comunidad de Madrid. No duda de su capacidad frente a Esperanza Aguirre y tiene claro que no desaprovechará esta oportunidad. ¿Las claves de su éxito? Su entrega, su lucha constante, su cercanía a los ciudadanos, su pasión, su juventud y su compromiso. Todos recordamos su encierro la Navidad de 2001 junto a sus vecinos en la Conserjería de Sanidad de la Comunidad de Madrid para exigir un hospital para Parla. Tal vez éste fue el punto de inflexión. El chico de familia humilde se enfrentará a la chica de la alta sociedad madrileña en 2011, en un partido que hay que salir a jugar, como dice su gran amigo Juan Barranco. Entre tanto, Tomás Gómez no dejará de entrenarse para la victoria.

Aquí puedes escuchar la entrevista en directo grabada en el programa “Punto de encuentro” en Radio Complutense

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1 Comentario

  1. me parece muy bien que aclare los trejemanejes de Aguirre en la sanidad y saque a la luz las inaguraciones de hospitales y servicios como la anorexia en Ramon y Cajal, son fraudes

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