Conoce a… Miguel Cohan, director de cine: “La situación de atropellar y mentir frente a la de sentirse acusado y encarcelado”

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El día de los enamorados, los estudiantes de la Facultad de Ciencias de la Información de la UCM disfrutamos de un nuevo preestreno: con un toque de justicia y una pizca del poder mediático, Sin retorno llega haciendo ruido entre silencios y respiraciones. Su creador, Miguel Cohan nos visitó con su ópera prima bajo el brazo apenas salida del cascarón.

Las once de la mañana de un frío pero radiante lunes. Soltar en la puerta del salón de actos, donde se celebra el preestreno, nuestra mente absorta en los exámenes de febrero y tomar en su lugar energía para reflexionar e interpretar cuestiones diversas, es una sugerencia antes de iniciar el viaje junto a Matías o Federico el pequeño zafiro, Sin retorno, que llega de la mano de los mismos productores que consiguieron una estatuilla por El secreto de sus ojos. Desde el principio del film, el ojo en la mirilla permite que nos colemos en distintas realidades o distintas hipótesis de la realidad y observemos desde otro ángulo. Entre drama, suspense e intriga policial, Leonardo Sbaraglia, Federico Luppi, Martín Slipak y Ana Celentano nos invitan con sus personajes a conocer hasta dónde llega el ser humano en su lucha por la supervivencia. El punto de partida es una accidente en el que un ciclista es atropellado por un automóvil dos veces: la primera vez sólo saldrá perjudicada la bicicleta. En cambio el momento decisivo llega con el segundo, que lo dejará sin vida. El conflicto con el inocente preso y el culpable libre, se producirá en el tiempo presentándose la forma de canalizar sus miserias de manera muy distinta.

“El consumo de las noticias es totalmente distinto al de los procesos judiciales pero los medios se adaptan para no perderse detalle y ofrecerlo inmediatamente al público.”

Miguel Cohan (Buenos Aires) compartió su visión en un coloquio celebrado tras la proyección acompañado de quien realizó junto a él el guión, su hermana Ana. El sosegado director, charló sobre los medios de comunicación, la importancia del comportamiento humano y su experiencia en este rodaje.Según el director: “la justicia trata de reconstruir una verdad que ocurrió pero en la que no estuvo presente”. Después de terminar sus estudios en la Universidad del Cine en su ciudad natal, comienza a trabajar en la industria cinematográfica nacional. Primero como Asistente del director Marcelo Piñeyro colaborando estrechamente en la realización de sus películas Cenizas del Paraíso, Plata quemada, Kamchatka y El método. Además co-escribió el guión del episodio El Dorado dirigido por Marcelo Piñeyro, que formó parte del largometraje Historias de Argentina Vivo. Dirigió también el cortometraje Gardey, que participó del Festival Internacional de Derechos Humanos en Buenos Aires. Además con su debut Sin retorno ha conseguido en los premios Seminci de Valladolid su reconocimiento como Mejor largometraje, Mejor Nuevo Director y Premio de la Crítica. Recientemente, ha sido seleccionada para la Competencia Iberoamericana del 28º Miami International Film Festival y la Competencia Oficial del 25º Fribourg International Film Festival. Por otra parte, está a pocos días de estrenarse en nuestro país, donde tiene fecha del 18 de febrero para adentrarse en las salas españolas.

“Queríamos conseguir esa sensación de que no hay justicia posible para los personajes.”

Siete semanas de rodaje, cinco en Buenos Aires y cinco en Alicante. Señaló como puntos claves en su largometraje la antítesis de la primera noche en la cárcel y la primera cena de libertad: entre ellas pasa un ficticio tiempo de tres años y medio (lo que tardaron en escribir el guión los hermanos Cohan) mientras que el espectador lo ve en apenas tres minutos. Se aprecia de la evolución que sufre el atormentando y sediento de venganza Federico, el que fue encarcelado a pesar de ser inocente. En esas escenas, donde lo único que tienen en común es el personaje, hay una gran carga de emociones, silencios y miradas que atraviesan la pantalla y hace que las respiraciones de la sala se acentúen. Pero éstas se aceleran más sobre todo en una importante escena donde la supresión de palabras no despoja de intensidad el momento cara a cara entre familiar de la víctima y el joven verdugo. “Siempre el poder de la imaginación es mucho más fuerte de lo que pueda hacer uno en la pantalla”, analiza el director respecto a esas imágenes en las que la tensión se adueña de los espectadores.

“El guión se lleva escribiendo durante tres años”, sonríe, “ha sufrido muchas modificaciones y por supuesto que tras ver la película, volvería a pulir detalles como el sonido”.

La colaboración de Federico Luppi hace que se vivan momentos tanto tensos como intrigantes. Miguel Cohan habla en nombre de su hermana y suyo al apreciar al experto actor tanto como su abuelo. De la relación con los actores y de la elección de éstos para la película, el cineasta desveló que no estaba ningún famoso intérprete en su mente mientras escribía la historia pero que sabía que la presencia de Leonardo Sbaraglia sería perfecta. “Buscaba la experiencia aunque uno de los protagonistas fuese joven, lo encontré con Martín Slipak”. También añadió que ha aprovechado que la actriz Ana Celentano no es muy conocida en su país para que no se aprecie que ella esconda su habla española bajo el falso acento argentino.

“Se distinguen tres clases sociales: la alta, media y baja. Todas tienen en común las herramientas necesarias para relacionarse con la justicia”.

Se aprecia en este trabajo la importancia de la familia, las distintas formas de huir, la venganza, la incertidumbre de no conocer la respuesta, cómo pueden sorprender las personas tanto lejanas como cercanas del entorno y ante todo, el amor inexplicable y aferrado de dos padres en los que proteger la memoria de sus hijos les hace luchar hasta el final. El director dejó claro que no es una película de denuncia sino de emancipación del pensamiento hacia lo que se está dispuesto a hacer para que no destape la verdad. Ya está pensando en su próximo trabajo y riéndose añadió: “lo que hay que evitar que nos lleve tanto tiempo”.

Fuentes del texto:
www.sinretorno.com
www.hoycinema.com
Fuentes de las imágenes:
Mª del Mar Morrales Ariza

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