Conoce a… Los Hermanos Dalton: “Estas son las mejores canciones que hemos hecho nunca”

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Los Hermanos Dalton estrenaron el pasado 4 de diciembre su ‘nuevo-viejo’ disco Esperando una señal, con el que regresan al panorama musical tras casi diez años de inactividad discográfica. Doce nuevas canciones más un regalo de tres bonus track extraídos de maquetas, y algún tema que se quedó descolgado en su momento, componen su último álbum, donde vuelven a mostrar los mejores tiempos del power-pop indie español.
Josema, Carlos y Jesús son los componentes de esta formación musical tan familiar, ya que en realidad son hermanos de sangre. En la década de los años 90 consiguieron el reconocimiento absoluto en la escena nacional independiente, tanto entre la crítica especializada como entre el público más exquisito. Por el momento, la venta de su nuevo trabajo discográfico se realiza bajo demanda en su MySpace y en el correo electrónico que el grupo ha habilitado para esta ocasión. Ellos han compartido un poco de su tiempo para concedernos esta entrevista en exclusiva.

Pregunta: La lógica manda, y la primera pregunta se hace inevitable: ¿por qué habéis elegido este momento para lanzar un nuevo álbum tras años de inactividad discográfica?
Respuesta: Es como una espina que tienes clavada, que te molesta y que te tienes que sacar. Hemos estado esperando una y otra vez a compañías discográficas que se suponía que lo iban a editar, pero al saber éstas que nuestra situación nos impedía realizar una gira en condiciones se echaban atrás. Hemos creído que en este momento nos podemos aprovechar de Internet, que tanto mal dicen que ha hecho a la música.

P.: Un título genérico para el disco como Esperando una señal parece mostrar una actitud algo cómoda, ¿qué señal estabais esperando?
R.: Tienes razón, hemos estado esperando y sin hacer mucho por recibir la señal. De hecho, las compañías discográficas son las que nos llamaron, no fuimos a buscarlas. Nos hemos acomodado un poco en nuestros trabajos y nuestras familias, pero cuanto más tiempo pasaba mas dolía tener esas canciones guardadas. Para nosotros estas canciones son las mejores que hemos hecho nunca. Creo que eso es lo que les pasa a todos los músicos con sus últimas creaciones.

P.: ¿Qué ocurrió con vuestra compañía discográfica de toda la vida para que se negara a editar en su momento este trabajo?
R.: A DRO les presentamos una maqueta con cinco canciones y les pareció genial, de hecho nos llamaron ellos y todo, que generalmente hay que llamar y llamar hasta que te hacen caso. Nos hablaron incluso de una superproducción, aunque poco tiempo después llegaron los de Operación Triunfo y cambiaron toda la industria. Lo comercial se hizo alternativo y lo alternativo directamente desapareció. Nuestra compañía también había sufrido cambios internos y nos habíamos quedado sin uno de nuestros amigos de DRO. Llegó el día en que teníamos más de veinte canciones grabadas pero no veían el momento de sacar el disco, había pasado tanto tiempo que hasta nuestras vidas habían cambiado y decidimos irnos por libre.

P.: ¿Por qué esa postilla de “nuevo-viejo” disco para referiros a Esperando una señal?, ¿es que estáis más mayores que nunca para meteros en este fregado?
R.: Es que en realidad es un disco nuevo para el público pero viejo para nosotros, ten en cuenta que terminamos de grabarlo en el 2002. Aunque ha pasado mucho tiempo, somos los mismos y tenemos las mismas ganas de que la gente lo escuche que hace siete años.

P.: Si os lo proponen, ¿habrá gira de presentación de Los Hermanos Dalton?
R.: Ahora mismo está muy difícil y no entra dentro de nuestros planes, pero si se hace algo bien estructurado y que merezca la pena podríamos hacer algunos conciertos.

P.: Si así fuera tendréis que entrenar, porque en estos años ¿os habéis reunido en alguna ocasión para tocar juntos en algún concierto?
R.: Si, creemos que con el tiempo que hace que no tocamos juntos nos haría falta un periodo de preparación bastante amplio. Sólo nos hemos reunido para tocar una vez en casi cinco años y nada más que hicimos canciones de los discos anteriores. El nivel de dificultad de este disco es más elevado por lo que habría que ponerse las pilas.

P.: Después de tanto tiempo en el silencio más absoluto, ¿qué os parece el panorama musical que predomina en la actualidad?
R.: Creemos que el pirateo no le ha hecho tanto mal a los grupos, salen muchas bandas nuevas, algunos se hartan de tocar y las entradas de algunos conciertos multitudinarios duran horas a la venta. Otra cosa es que les haya venido mal a las compañías discográficas, pero bueno, se aprovecharon bastante cuando pudieron. El bajarte la música de internet por una parte te permite oír al grupo y si te gusta vas al concierto o te compras su disco. La parte mala de todo eso es para grupos como nosotros, que somos un caso raro, un grupo que sólo saca disco pero no hace conciertos.

P.: ¿Y en vosotros, qué ha cambiado en estos últimos años como grupo?, ¿en qué punto os encontráis tanto en el plano musical como personal?
R.: Como grupo el cambio vino en el año 2000, después de grabar el directo Una noche más, y personalmente el cambio llegó en el 2002 ya que desde entonces estamos dedicados a nuestras familias y a nuestros trabajos.

P.: En vuestra etapa anterior llegaron a surgir algunas diferencias internas en el seno del conjunto, algo que puede aparecer siempre entre hermanos, como es vuestro caso, ¿se han olvidado ya esas rencillas o aún se mantienen las discrepancias?
R.: El tiempo ha curado todas esas heridas y ahora sería como empezar de cero. Antes la relación era demasiado estrecha, vivíamos en la misma casa y trabajábamos en lo mismo, ahora nos lo tomaríamos de manera diferente.

P.: ¿Fueron esas discrepancias, o la falta de sello discográfico para publicar, la razón para llegar a la disolución temporal?
R.: Fue la falta de sello discográfico, de hecho estuvimos haciendo conciertos hasta el 2005. Sin disco nuevo no había demanda de actuaciones.

P.: ¿Os consideráis independientes, comerciales o simplemente vosotros mismos sin etiqueta alguna?
R.: Creo que somos demasiado comerciales para ser independientes y demasiado independientes para ser comerciales, y eso nos ha condicionado mucho a lo largo de nuestra carrera.

P.: La mayoría de los nuevos grupos parecen obcecarse en cantar, bien o mal es otra historia, en inglés, pero vosotros elegisteis hacerlo en castellano, toda una demostración patria…
R.: Es el idioma en que sabemos escribir, seguramente las canciones quedarían muy bien cantadas en inglés pero no sabemos hacerlo. Además, eso lo haríamos para intentar conquistar el mercado anglosajón, y eso está un poco difícil.

P.: Un grupo como Los Planetas, que han tenido una carrera en cierta medida paralela a la vuestra, sacan ahora un EP como Cuatro palos, muy cercano a la fusión flamenca. ¿Cuál es la opinión que os merece el giro tan inesperado que han tomado?
R.: Lo veo muy loable, llega un momento en que necesitas cambiar. Es algo arriesgado y ellos han optado por ese palo.

P.: Los cuatro personajes del cómic de Lucky Luke dan nombre a vuestra banda, pero fue quizá… ¿un homenaje hacia ese cómic, un gustazo personal o una idea más bien con miramientos comerciales?
R.: Un poco de todo. Nos íbamos a presentar a un concurso de maquetas y pensamos que si se veía que éramos hermanos tendríamos más posibilidades.

P.: Esa familia daltoniana sabemos que ha crecido con la incorporación de dos nuevos miembros…
R.: Si, como te he comentado antes el nivel de dificultad de Esperando una señal es superior y para que en los directos sonara bien incorporamos a Antonio Mateo, que toca la guitarra acústica y los teclados, y a Andrés Derqui, que toca la guitarra eléctrica.

P.: ¿Y también ha crecido vuestra familia personal en estos años?
R.: A todos un poco pero más a Carlos que tiene dos niños.

P.: Retomemos el tema central que nos ha traído hasta esta entrevista. En unos tiempos tan revueltos para nuestro mercado cultural, con la piratería y la adaptación tan lenta que se está produciendo hacia los soportes que ofrece Internet, vosotros os auto gestionáis un disco propio. ¿Pura pretenciosidad o ganas de sacar un disco?
R.: Cuando hacemos un disco invertimos un tiempo y un esfuerzo que se ve recompensado con la reacción del público, en este caso nos habíamos quedado en la inversión, nos falta la segunda parte que aunque sea solo espiritual es la recompensa que buscamos.

P.: Así de sencillo… os auto editáis vuestro nuevo álbum, ¿y de la distribución del mismo quién se encarga?
R.: Solo hemos hecho mil copias, si las cosas van muy bien nos pensaríamos editar más copias y distribuirlo por los canales convencionales. Por ahora la distribución es casera, a través del correo electrónico daltonesperando@gmail.com.

P.: No obstante, existen rumores de que alguna discográfica ya se ha empezado a interesar por vosotros, ¿abiertos a cualquier propuesta o preferís abriros camino por libre?
R.: Estamos abiertos a cualquier propuesta, pero sin la obligación de hacer una gira. Eso es lo que les echa para atrás.

P.: En la portada del disco, donde predomina por completo el color verde, aparece un individuo dibujado con una especie de radio, teléfono o algo parecido a un emisor, ¿qué significado tiene en realidad?
R.: El chico espera la llamada, está esperando que le digan… ¡AHORA!

P.: ¿Y quién os ha diseñado la portada?
R.: Yo –contesta Josema Dalton-. Se me ocurrió la escena y la dibujé cuando hicimos la canción del mismo nombre.

P.: Sin duda se trata de un trabajo discográfico más sosegado, más maduro en comparación con anteriores discos, ¿es que quizá habéis evolucionado dejando atrás vuestro trepidante power-pop?
R.: Si, llegó un momento en el que nos apetecía quitarnos el casco y bajarnos del deportivo para subirnos a un coche clásico, admirar el paisaje y disfrutar de la brisa del viaje.

P.: ¿Se trata entonces de nuevas influencias musicales que se han ido incorporando entre vuestras preferencias en estos últimos años?
R.: No, creemos que es solo que el cuerpo nos pedía hacerlo de esa manera, al igual que entre el Vitamina D y el ¡¡¡Crash!!! pasó lo contrario. Buscábamos disfrutar de las notas, de la producción y de la incorporación de instrumentos que antes nunca hubiéramos utilizado. No teníamos que rendirle cuentas a nadie, éramos libres.

P.: ¿Con quién habéis contado para la producción de Esperando una señal?
R.: Solo nosotros: maquetas, producción, mezclas, masterización, diseño y ahora distribución. La colaboración de lujo corre a cargo de José Ignacio Lapido –miembro de los desaparecidos 091– que le puso la letra a “A veces”, que es la canción que abre el disco.

P.: Doce temas y, según podemos saber, algunas sorpresas sonoras más. ¿Qué regalos tenéis guardados en la chistera para vuestros fans de toda la vida?
R.: Hay un tema que se llama “Monstruos”, que aunque estaba grabado para el disco se salía un poco del espíritu que queríamos conseguir. Además, regalamos dos temas que se grabaron en maqueta y se quedaron fuera del disco.

P.: Triunfáis en la década de los 90, tanto entre la crítica especializada como entre la gran cantidad de fans que arrastrabais a vuestros eléctricos conciertos por todo el territorio nacional. Pero ahora en 2009 ¿creéis que podéis llegar a un nuevo público más juvenil?
R.: Creo que nuestra música puede cuadrar con un tipo de público joven, el mismo que coincide con el patrón de fan que teníamos, el que no se conforma con lo que les ponen en la radio y quiere ir más allá.

P.: ¿Qué le ofrecéis a ese nuevo público que se os presenta por delante?
R.: Una delicatessen que no se encuentra en los supermercados.

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Óliver Yuste es licenciado en Periodismo por la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid.

Su experiencia profesional como periodista se ha desarrollado en diversas publicaciones periódicas como las revistas culturales Experpento o Paisajes Eléctricos Magazine, las revistas universitarias La Huella Digital, Punto de Encuentro Complutense y mÁs UNED, o la colaboración como escritor en la revista literaria chilena Cinosargo, además de mantener sus propios blogs, como la bitácora personal donde se ahogan los gritos de mi mitad. En estas publicaciones en soporte papel y digital se divulgan algunos de sus artículos periodísticos de opinión, críticas y entrevistas musicales, además de artículos literarios como relatos cortos, cuentos y poesías.

También está dedicado a la creación literaria como escritor de novelas y poesía, una faceta en la que cuenta con el libro de cuentos Azoteas, en proceso de edición, y la publicación del cuento “La Libertad de Ser Feliz” en el libro Cuentos Selectos III, publicado en 2002 por la Editorial Jamais. Además de ser galardonado en algunos certámenes literarios: Primer Premio de Poesía Ramiro de Maeztu 1997, Premio Accésit del IV Concurso de Redacción “El Teatro Clásico en Escena 1997” o Finalista en el Concurso de Relatos Cortos “Premios Jamais 1999”.

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