Conoce a… Jordi Mollà, actor: “La integridad absoluta me aburre”

1
396

Jordi 01Con su última película, El cónsul de Sodoma, el actor catalán ha logrado la que es hasta ahora su quinta nominación a los premios Goya. A la espera de conocer si logrará levantar el premio o si por el contrario se va de nuevo de vacío a casa, el multifacético artista (además del cine, se dedica a la fotografía, la escritura y la pintura) nos habla de esta última película. Cinta la cual, estrenada el pasado 8 de enero, ha levantado mucha polvareda en torno a la misma y la imagen que del poeta Jaime Gil de Biedma se da. Y es que en El cónsul de Sodoma, que sirve como homenaje al escritor por los veinte años de su desaparición, Jordi interpreta a Gil de Biedma de una forma muy íntima y personal.

Pregunta: ¿Qué fue lo que te atrajo del proyecto?
Respuesta:
El personaje y el guión básicamente. Me pareció un personaje muy completo, con muchas caras, muchas identidades. El guión muy bien construido que explica tantas facetas, tantas épocas, tantos momentos de una persona. Me fascinó eso.

P: Tu personaje en la película se basa mucho en las miradas, en la voz, en la manera de andar y de gesticular, sin tener a Gil de Biedma ahí… ¿cómo lo preparaste?
Jordi 04R: Yo he visto a Jaime moverse muy poco, porque las imágenes que he visto de él son en una mesa y tal… es más que nada captar su energía. Su voz también, pues es un poeta, entonces es importante pararte ahí. Pero es más que nada captar silencios, captar un momento donde ves que la persona se ruboriza… son esos momentos donde yo descubro al personaje. El andar, el tal, bueno, es invención mía, sí. El ritmo que tiene para hablar, para responder, para pensar… no sé, es un poco ahí un encuentro particular.

P: ¿Has hablado con conocidos o familiares suyos?
R:
Sólo una persona de la que no voy a decir el nombre… Sigfrid me decía: “¿quieres conocer a tal?” no porque ya estábamos cerca del rodaje… yo ya tenía mis ideas más o menos y quería llevar eso a cabo y al único al que le iba a hacer caso es a Sigfrid, que era el director de la película. La realidad ya quedaba un poco fuera… No he conocido a mucha gente. Pero a veces uno tiene la sensación de que conoce a una persona sin conocerla. Ese es el encuentro que digo. Por la calle, mirando una foto de una persona, le miras a los ojos y dices: “yo conozco a este hombre o yo conozco a esta chica”, tienes esa sensación y en este caso eso ha pasado. Cuando vi la primera foto de Jaime dije: “a este hombre lo conozco”.

P: Algunos familiares han dicho que la película tiene una visión un tanto sesgada de la vida de Jaime, que se centra mucho en lo que es la vida íntima y deja otros aspectos al margen.
Jordi 02R: Hombre, es que yo creo que la intimidad de Jaime es fundamental para entender a Jaime, para mí por lo menos. Incluso he querido llevarlo un poco al límite, el sentido íntimo del personaje. Jaime es un personaje para fuera y un personaje para dentro, pero a mí me interesaba mucho la intimidad del personaje. Quién es él realmente, quién hay detrás del poeta, del hombre de tabacos, del buen hijo, del ser generoso, genial, inteligente, irónico… quién hay detrás de todo esto. A veces sale un personaje un poco que parece que lo han encerrado en una habitación por un momento… entonces… se conmueve; y a mí esa parte me interesa mucho. Porque estoy seguro de que Jaime se conmovía con pequeñísimas cosas. Una gran sensibilidad, un gran poder de captar información exterior, y eso me interesa describirlo en la película y no tener miedo a quedarme en un personaje que solo estoy dándole de puertas a fuera. También quería explicar que hay dentro.

P: A la hora de rodar las escenas de sexo, eróticas… ¿te sentiste incómodo de alguna manera?
R:
No, no me sentí incómodo porque está todo contado muy delicadamente, podría haber sido mucho más fuerte y… no, a veces es más difícil mostrar tu intimidad de otra forma, a pesar de que no tengo ya veinte años para ir enseñando cuerpo. Pero no, Sigfrid lo curó mucho. Hay sexo porque tiene que haber sexo con un personaje así, pero no me sentí… y aparte aceptó propuestas mías para que yo me sintiera más cómodo.

P: ¿Cómo ha sido el trabajo con Bimba?
R:
Muy bien. Bimba es una actriz que ha sido muy inteligente porque no ha querido tener protagonismo en la película. Se ha limitado a estar en un punto muy sin implicarse demasiado en nada y ya sólo con su personalidad pues todo eso sale para fuera. Yo me he divertido mucho con ella, es una chica muy inteligente, muy sensible, muy gamberra, muy tímida… y todo eso pues hace de ella una persona fantástica.

P: ¿Cuando eliges un proyecto en qué te basas?
R:
En muchas cosas, pero muchísimas. Me puedo basar en una línea del guión, o sea hay una línea que me revela todo. Me puedo basar en quienes están en la película, me puedo basar en quien es el director. Me puedo basar en donde se hace, porque si se hace en unas condiciones muy duras, igual digo que no o que veo que es un esfuerzo titánico y digo que no. Pues como lo de Lost un poco, que eran siete meses en Hawai y les dije que si fueran siete meses en Nueva York, en Roma, en Londres, en Los Ángeles… me lo hubiera pensado. Pero también creo que estar siete meses, que al final son nueve, haciendo lo mismo me da un poco de vértigo. Y lo he hecho, lo máximo que he hecho han sido seis meses y como experiencia a mí no me… no sé, es que yo soy más de picotear, de calamarcitos, de tal de cual. A mí me pones un besugo y me aburro, se me pone la misma cara que al besugo, digo: “todo esto no me lo voy a acabar”.

Jordi 03P: En la película Jaime bromea acerca del hecho de que publica un libro cada muchos años, sobre que prefiere la calidad a la cantidad. ¿Se podría trasladar esto al cine?
R:
Yo creo que hay que hacer lo que hay que hacer, sabes. Y a mí la integridad absoluta me aburre, me aburre mucho. A mí me gusta la no integridad, me gusta la contradicción, me gusta lo que no se espera de una persona, me gusta lo que se espera también de una persona… esa cosa de la calidad y de la calidad y de la calidad a mí me puede llegar a aburrir. A veces me gusta hacer cosas que sé que no tienen una gran calidad, pero que a mí me estimulan porque entiendo más todo el panorama global. Un actor que da siempre en la diana a mí me da un poco de pereza. Me gusta que un actor se equivoque. Creo que no hay un grandísimo actor en la historia que no se haya equivocado y entonces cuando la vuelven a acertar, la aciertan de una manera que es que no pueden volver a llegar más alto.

P: Bueno, y ya para ir finalizando ¿cómo valoras tu carrera en Hollywood?
R:
Bueno, mi carrera en Hollywood es un poco lo que puede ser, quiero decir, los papeles para un latino, para un europeo son lo que son, sobre todo en películas grandes. Pero es un tema que me interesa, a muchos niveles me interesa porque se aprende mucho. Se aprende mucho porque da mucho respeto también, entonces, te pones a prueba.

Fotografías:
Eva Garrido

1 Comentario

Dejar respuesta